¿Tu gato tiene la pata rota? Dos de los mitos que rodean a los gatos es el que dice que todos estos pequeños y adorables animales siempre caen de pie, y que en caso de que les ocurriese algo no pasarÃa nada, pues tienen siete vidas. Pero… lamentablemente la realidad difiere un poco de la ficción.
Nuestros queridos amigos también pueden romperse algún hueso, y cuando eso ocurre lo más recomendable es llevarlo al veterinario. En este artÃculo especial te vamos a decir qué es lo que tienes que hacer cuando tu gato está fracturado.
¿Dónde puede fracturarse?
El gato es un animal muy ágil al que le encanta saltar y subirse a los sitios más altos, tanto los de casa como los que pueda encontrarse en el exterior, como árboles. AsÃ, tanto en un sitio como en otro puede acabar rompiéndose una pata.
Peligros en el exteriorÂ

Si tu amigo es de los que salen a dar una vuelta debe tener mucho cuidado de no subirse a sitios de los cuales luego tenga dificultades para bajar; es decir, que puede estar subido en el techo de una vivienda y sentir miedo ya sea porque tiene verdadero pánico a las alturas, o porque hay un perro que le está ladrando. En este caso, lo que suelen hacer es quedarse ahà arriba o dar media vuelta para tratar de buscar un sitio más seguro. Sin embargo, también puede ocurrir que decida saltar. Y esa caÃda la harÃa estando muy nervioso, por lo que el riesgo de fractura ósea es muy alto.
Tampoco podemos olvidarnos de los conductores de automóviles. No siempre frenan cuando ven a un animal, y a veces lo hacen pero cuando el impacto ya se ha producido. El humano poco puede hacer para evitar que su peludo termine herido, a menos que lo haya presenciado, pero sà verá que su amigo llega a casa cojeando y quizás con alguna herida en su cuerpo.
Peligros en el interior

Si pensabas que el gato estarÃa muchÃsimo más seguro en el interior… estabas en lo cierto, pero no al 100%. En casa es imposible evitar que se suba a los muebles más altos; de hecho, te puedo decir que una de mis gatas salta a la mesa de la televisión y de ahà sus patas traseras las impulsan para dar un salto de casi dos metros hasta llegar a la parte más alta de una estanterÃa. Y todo lo hace con una naturalidad que, cuando ves que se tumba y te mira con cara de rebelde, te dan ganas de darle unos cuantos besos… mientras te preguntas por qué los seres humanos no tienen esa agilidad.
Son equilibristas y velocistas, pero sobretodo son muy, muy curiosos. Si tienes un balcón o si tienes tendencia a dejar las ventanas de la primera planta abiertas o semi-abiertas, cuando decides traer a un gato a casa lo ideal es poner una barrera metálica para que pueda salir a tomar el aire y mantener las ventanas cerradas, ya que es muy habitual que terminen cayéndose al vacÃo. Tanto, que hasta tiene un nombre.
SÃndrome del edificio alto en los gatos

Ese es el curioso nombre que le pusieron. En un estudio publicado en el 1987 en el Journal of the American Veterinary Medicine Association, tras estudiar las heridas y los Ãndices de mortalidad de los gatos llegaron a la conclusión de que estos animales sufrÃan más daños cuanto más baja era la planta, en vez de ser al revés. A partir de la séptima planta, la mortalidad disminuÃa.
Esto tiene una explicación, y es que al tener más tiempo para poder darse la vuelta, ellos reducen el impacto de la caÃda usando, además, su propio cuerpo como paracaÃdas.
Fracturas en los gatos
Tipos
Los gatos, al igual que los humanos, pueden tener diferentes fracturas, y son las siguientes:
- Fractura de tallo verde: es cuando el hueso está agrietado, pero no roto.
- Fractura abierta: cuando el hueso roto se puede ver a simple vista. Esta es una de las más complicadas, ya que de no tratarse rápidamente puede infectarse.
- Fractura cerrada: el hueso está roto, pero la piel se mantiene intacta.
- Fractura epifisiaria: muy común en los gatitos. Ocurre cuando el cartÃlago de crecimiento se rompe.
Señales de un gato con pata rota

Cuando nuestro amigo tiene alguna fractura, lo primero que vamos a ver es que evita apoyar peso sobre esa pata. Es muy probable que la lleve arrastrando, o que cojee (qué hacer si mi gato cojea). En situaciones asà tendremos que saber cómo le ha ocurrido eso pues es frecuente, especialmente si nunca sale al exterior, que otro animal o persona lo haya pisado sin darse cuenta.
Si al examinar la extremidad notamos que en principio está bien, dejaremos pasar unas horas para ver si mejora. Pero si vemos que realmente le ‘cuelga’ o que siente mucho dolor, lo más probable es que tenga algún hueso roto que necesite ser tratado.
Otras de las señales que nos indicarán que el animal está sufriendo son los maullidos constantes, la falta de apetito y la inflamación en el área afectada. Pero además debes tener muy en cuenta que no querrá que lo cojas en brazos y no dudará en arañarte y/o morderte a fin de que lo dejes en el suelo. AsÃ, ponte guantes de protección o envuélvelo con una manta para poder meterlo en el transportÃn sin terminar con arañazos.
Diagnóstico y tratamiento de un gato con la pata rota

Una vez en la clÃnica veterinaria el especialista procederá a realizar una serie de exámenes para determinar el tipo de fractura que presenta el gato, para posteriormente ponerle el tratamiento más adecuado según sea el caso.
Las pruebas que le harán serán básicamente dos: examen fÃsico y rayos X. Gracias a estas dos el veterinario podrá saber exactamente lo que le ocurre a tu amigo, y sólo después se procederá a tratarlo.
Dependiendo de la gravedad de la situación se puede optar por enyesarle la pata o en casos más graves, operarlo para colocarle placas de acero con el objetivo de alinearle los huesos. La amputación es una opción que los especialistas no descartan, pero sólo recurren a ella cuando una extremidad o la cola está realmente mal.
¿Cómo cuidar de un gato con la pata rota?
No es nada fácil. Hay que tratar de que esté tranquilo un mÃnimo de 4 semanas, y ¿cómo conseguir tal cosa? Lo que en principio podrÃa parecer misión imposible dejará de serlo en cuanto le pongamos música clásica (con volumen bajo), colocar aceite esencial de naranja por la habitación donde se encuentre para relajarlo, y sobretodo teniendo mucha paciencia.
¡Mucho ánimo!
