A partir de qué edad se puede bañar a un gato

A los gatos no les suele gustar que los bañen

Los gatos dedican gran parte de su tiempo a asearse: después de comer, después de dormir, después de dar una vuelta, después de descansar,… en fin, después de hacer cualquier cosa. Incluso si se notan extraños también se asearán. Son animales extremadamente limpios por propia naturaleza, ya que en estado salvaje, un animal que huela demasiado puede ser presa fácil para los depredadores. Lo sabemos. Un peludo que está en casa no necesita protegerse de nadie, pero poco se puede hacer contra el instinto.

Aún así, a veces no nos quedará más remedio que encargarnos nosotros de su higiene personal, así que voy a decirte a partir de qué edad se puede bañar a un gato y cómo hacerlo para no causarle estrés ni ningún otro tipo de malestar.

Cuándo se puede bañar a un gato

Los gatos a veces se han de bañar

Los gatos se pueden empezar a bañar a los 2 meses, aunque es mejor esperar a los tres meses cuando ya tengan la primera vacuna al menos. Hacerlo antes puede ser muy perjudicial para el animal, ya que podríamos incluso poner en peligro su propia vida. Así, cuando cumpla mínimo las 8 semanas de edad, podrás acostumbrarlos poco a poco al baño. En ningún momento debes obligarle a hacer nada, pues de hacerlo acabaría asociando el baño (y no sólo el aseo en sí, sino también el WC), con algo negativo (estrés).

Los cachorros son muy curiosos, por lo que no te será muy difícil que sienta ganas de acercarse al agua. Eso sí, antes de meterlo en la bañera, te recomiendo que las primeras veces lo bañes en una bañera para bebés o en un barreño al que le habrás echado no más de 2cm de agua templada. Háblale en tono suave, con tranquilidad, mientras te aseguras de que no le entre espuma ni en la cara ni en sus orejas. Luego sólo tendrás que retirársela con agua y secarlo con una toalla.

No es complicado bañar a un gatito, pero sí que lo es acostumbrar a un gato adulto al baño. Por lo que si tienes pensado bañarlo de vez en cuando, cuanto antes empieces (recuerda, nunca antes de las ocho semanas de edad), menos le costará.

¿Cómo bañar a un gato?

Aunque nuestro querido gato es un animal muy limpio por naturaleza, a veces no nos quedará otra que echarle una mano, sobretodo si está enfermo, muy sucio o si, debido a la edad, ya no se acuerda tanto de cuidar de su higiene. Pero, ¿cómo hacerlo?

Antes de bañar a tu gato

Antes de bañar a tu gato (cuando nunca antes lo has hecho), primero deberás tener todo a mano para que no se te olvide nada. Cuando lo tengas todo a mano, entonces:

  • Hazlo en una bañera de plástico grande o un fregadero con una alfombra antideslizante.
  • Usa champú especial para gatos sin químicos ni perfumes.
  • Usa acondicionador para gatos solo si es necesario, nunca uses de humanos.
  • Usa una toalla o dos para secarle.
  • Ten a mano también un cepillo para eliminar los nudos.

Bañar a tu gato

Si tienes que bañar a tu gato aunque no le guste, primero, deberás armarte de paciencia. Para el baño ten en cuenta lo siguiente:

  • Llena la bañera con agua tibia que no esté caliente
  • Pon a tu gato lentamente dentro del agua y no la llenes demasiado para que tu gato no se sienta ansioso
  • Dale muchos elogios y tranquilidad a tu gato todo el tiempo. Las golosinas pueden ser de gran utilidad.
  • Hazlo con otra persona de confianza que sostenga la cabeza del gato y que le tranquilice en caso de ser necesario.

Pasos a seguir

Lo mejor es empezar a acostumbrarle siendo un gatito; así de mayor no le resultará tan extraño e incluso puede que incluso le termine gustando. Pero no te voy a engañar: las primeras veces son experiencias que pueden llegar a ser muy estresantes tanto para el felino como para ti, de modo que lo primero que te voy a recomendar es que mantengas la calma. Los nervios no te ayudarán en absoluto.

Una vez estés tranquilo/a, rellena un barreño previamente limpio -esos donde ponemos la ropa cuando la sacamos de la lavadora- con un poco de agua templada, que esté a unos 37ºC. Es importante no rellenarlo todo: con que le pueda cubrir las patas es más que suficiente.

Lo siguiente que tienes que hacer es llamar al gato con un tono de voz muy alegre para que no dude en acudir a ti. Como es un animal muy listo seguramente daría media vuelta en cuanto viera el barreño con agua, pero para eso tienes que ofrecerle una golosina en cuanto lo veas entrar al baño. Luego, coge una toalla pequeña y humedécela para luego pasarla por el cuerpo del animal (lo sé. El suelo se va a poner perdido de agua. Pero hay que ir paso a paso para que no se asuste).

Ráscale el cuello y la parte de la espalda en la que nace la cola. Seguro que le encantará y le hará sentirse mucho mejor, algo que te servirá a ti para ver que realmente no pasa nada malo.

Si ves que se siente cómodo, podrás cogerlo con suavidad y meterlo en el barreño para terminar limpiarle la cabecita -con cuidado de que no entre champú en los ojos, nariz ni orejas-, las patas y la cola. Después, sécalo con una toalla, cepíllalo con un cepillo de carda o con el Furminator, que es un cepillo que elimina casi el 100% de pelo muerto. No te olvides de darle otra golosina para gatos en cuanto se haya tranquilizado. En el caso de que esté muy incómodo y tenso, sécalo y vuélvelo a intentar de nuevo al cabo de unos días.

Después del baño

Una vez que ya hayas bañado a tu gato, no hace falta que lo hagas de manera habitual y menos si a tu gato no le gusta. Lo mejor es que si se ensucia lo limpies con productos especiales sin necesidad de bañarle para no causarle estrés ni ansiedad innecesaria.

Los gatos, ¿necesitan un baño?

Los gatos se acicalan a diario

Llegados a este punto es posible que te preguntes si realmente tu gato necesita un baño o si puedes pasar sin bañarle. En realidad, a los gatos no hace falta bañarlos, a no ser que estén excesivamente sucios. Pero si desde pequeños no les has acostumbrado al baño, entonces es mejor no hacerlo. Si se ensucia hay toallitas especiales para gatos que te ayudarán a mantenerle limpio.

En caso de que tu gato tenga tanta suciedad que no pueda lavarse por sí mismo o que no sea posible limpiarle bien con toallitas especiales para el lavado de los gatos, será solo entonces cuando un baño sí puede ser una buena idea.

¿Cómo bañar a un gato que no está acostumbrado a que le bañen?

A la mayoría de los gatos no les gustan los baños y puede ser realmente estresante para ellos, sobre todo, cuando nunca antes se han bañado. Como te acabamos de comentar, si puedes limpia la zona aislada de la suciedad, en lugar de mojar todo el cuerpo.

Pero si tienes que bañarle, será importante que sepas cómo hacerlo para que sea una experiencia cómoda para ambos. Aunque si tu gato ha estado en contacto con sustancias tóxicas, entonces lo primero que tendrás que hacer será llevarle al veterinario.

Si tienes que bañar a tu gato aunque no le guste, primero, deberás armarte de paciencia. Para el baño ten en cuenta lo siguiente:

  • Llena la bañera con agua tibia que no esté caliente
  • Pon a tu gato lentamente dentro del agua y no la llenes demasiado para que tu gato no se sienta ansioso
  • Dale muchos elogios y tranquilidad a tu gato todo el tiempo. Las golosinas pueden ser de gran utilidad.
  • Hazlo con otra persona de confianza que sostenga la cabeza del gato y que le tranquilice en caso de ser necesario.

Si tu gato tiene miedo intentará arañarte o morderte, si ocurre deja de bañarle y habla con el veterinario para optar por otros métodos para lavarle. Quizá te recomiende a un peluquero experimentado en gatos nerviosos que pueda bañar a tu gato por ti.

Baña a tu gato muy de vez en cuando

Es importante que pienses primero en el bienestar de tu gato en todo momento antes incluso, de limpiar la suciedad. No permitas que tu gato tenga una mala experiencia en cuanto al baño o entonces, nunca podrás acercarte para limpiarle cuando realmente lo necesite.