¿Qué es la ailurofilia?

Gato con mirada fija

La ailurofilia es una palabra cuyo significado puede crear confusión. De hecho, es muy común pensar que es un término que designa algo bonito, pero en realidad se trata de un patrón de conducta que resulta bastante extraño. Si pensamos en el origen de esta palabra, veremos que proviene del griego ailuros que significa gato, y philos que se traduce como amor. Es una palabra aún muy desconocida entre la población, incluso la Real Academia Española no la ha introducido en el diccionario.

Si eres seguidor del blog, seguramente te hayas dejado enamorar por la mirada y el comportamiento de tu amigo de cuatro patas, ¿o me equivoco? Los peludos saben cómo hacerse querer, incluso aunque en un principio no tuvieses planeado tener un nuevo animal en casa. Sin embargo, hay que saber dónde está el límite.

¿Qué es la ailurofilia?

Gato negro de pelo largo

La ailurofilia es una parafilia, esto es, un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer es, en este caso, el gato. Es, pues, un conjunto de sentimientos equivocados que despiertan estos animales en algunas personas.

Síntomas

Gato comiendo hierba

Los síntomas de la parafilia dependen del tipo de desviación sexual. En el caso de la ailurofilia, los individuos pueden tener fantasías sexuales, comportamientos ligados al uso de objetos con forma de gato, sentir placer al disfrazarse de felino o al ver una persona vestida de ese modo, … En definitiva, es un problema que puede impedir que la persona lleve una vida normal.

Tratamiento

El tratamiento se realiza a través de atención psicológica, y en ocasiones, con medicamentos psiquiátricos. Como todo trastorno mental, la duración del mismo dependerá en gran medida del paciente.

No confundir con el Síndrome de Noé

Gato jugando en un túnes

No se debe confundir la ailurofilia con el Síndrome de Noé. Los que tienen ailurofilia pueden convivir con gatos y tenerlos bien cuidados, pero las personas afectadas por el Síndrome de Noé no sienten ningún tipo de atracción sexual por los gatos. Pueden quererlos, sí, hasta el punto de que los recogen creyendo que los salvan. Sin embargo, la realidad es muy distinta.

Es probable que al principio las mascotas estén bien cuidadas al haber pocas, pero a medida que se van trayendo más, al final deja de mantenerlas, al menos correctamente. Así, con el tiempo los animales se ven forzados a vivir en pésimas condiciones, bajo sus propios excrementos y orines. Y cuando alguien se quiere apiadar de ellos, la persona afectada simplemente se niega a que se los arrebaten; tanto es así que normalmente se debe de hacer por vía judicial.

Los gatos son animales independientes y de pequeño tamaño, por lo que frecuentemente son las mascotas preferidas de los afectados por esta enfermedad, incluso más que los perros. Teniendo esto en cuenta, siempre que se sepa de un caso es de vital importancia contactar con la policía, por el bien de los animales, y también por el de las personas afectadas.

Un gato, una responsabilidad

Gato blanco

Desde el primer momento que tomamos la decisión de incluir un gato a nuestra vida nos comprometemos a cuidarlo y respetarlo durante todos los años que permanezca a nuestro lado. Un buen cuidador lo llevará al veterinario, le dará comida fresca y agua limpia todos los días, le proporcionará un sitio donde pueda descansar y otro para jugar, y lo más importante, le dará mucho, mucho cariño a diario.

Ningún animal debería llevarse a casa por capricho, ni mucho menos por satisfacer una necesidad que no es sana, sino porque realmente se quiere vivir con él. También hay que tener presente que, si bien los gatos son más independientes que los perros, ése no es motivo para tenerlo en el exterior sin control ni en casa solo todo el día. Necesita pasar tiempo con su familia, y que ésta le haga sentir que forma parte de ella, de lo contrario comenzará a aburrirse y, por lo tanto, a hacer cosas que no debe hacer, como arañar los muebles y/o las cortinas, morder, mantenerse aislado, y/u orinar fuera de la bandeja.

Gato bebiendo agua

Si estás dispuesto a compartir tu vida con un animal que puede llegar a vivir unos 20 años, y que durante los cuales te va a hacer sonreír con mucha facilidad, entonces es momento de que empieces a buscar lo que será tu nuevo mejor amigo. En caso contrario, es más recomendable esperar un poco hasta que llegue el momento más adecuado.

El abandono y el maltrato animal son dos problemas que perjudican seriamente a los gatos. Sólo los que realmente los quieren, es decir, todos aquellos que tienen ailurofilia, como tú, saben que la única manera de que algún día podamos dejar de preocuparnos por esos temas empieza precisamente por hacer una buena elección. Todo lo demás viene después, incluso la castración o la esterilización, ambas intervenciones quirúrgicas de suma importancia para evitar más gatitos abandonados.

Si sientes verdadero amor por los gatos, ellos te lo agradecerán. 🙂


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Curiosidades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Vanesi dijo

    La ailurafilia no es amor ni fascinación por los gatos… Es un tipo de parafilia (un patrón de comportamiento sexual). Lo que se traduce en atracción sexual hacia los gatos…

  2.   IREIBA AYALA dijo

    LOA AMO

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