Por qué los gatos duermen encima de los dueños

Gato durmiendo

Ver dormir a un gato es increíble. Te enternece el corazón, tenga la edad que tengas. Parece un peluche tan relajado. Dan unas ganas tremendas de acariciarlo, eso sí, poco a poco, no vaya a ser que se despierte 🙂 . Cuando lo haces, incluso a veces ronronea…

Pero, ¿te has preguntado alguna vez por qué los gatos duermen encima de sus dueños?

Es cierto que en verano, con la calor no lo hace tanto, pero igualmente se pone muy cerca de nosotros. Aún así, ¿por qué? Bueno, la respuesta es más sencilla de lo que parece: se siente protegido/a y seguro/a a nuestro lado. Todavía hay quien piensa que estos animales son muy independientes y que no buscan la compañía de los humanos, pero quien conviva con uno de ellos (o con varios) sabrá que eso es mentira, o al menos, no del todo cierto. Prueba de ello es cuando os vais a dormir o cuando te echas una siesta en el sofá: tu peludo irá enseguida a acurrucarse a tu lado.

Con la llegada del frío además lo hará para protegerse del mismo. Hay muchos que son muy frioleros que no dudan en ponerse debajo de las mantas o a tu lado para protegerse de las bajas temperaturas. Pero no sólo busca protección sino también comodidad, así que es posible que tu abdomen se convierta en una cama improvisada, o tu brazo pase a ser una almohada para gatos.

Gato durmiendo en el sofá

Y, por cierto, ¿qué mejor manera de sentirlo más cercano a nosotros que durmiendo? Por nuestro ritmo de vida a veces no pasamos mucho tiempo en casa, pero cuando descansamos, el peludo aprovecha para estrechar lazos mientras descansa. Así, se siente cada vez mejor de estar a nuestro lado.

Aún así, si no quieres que duerma contigo es muy recomendable enseñarle a usar su cama. Aquí te explicamos cómo hacerlo.


2 comentarios

  1.   Norma Audisio dijo

    Precioso el comentario… mis cuatro gatitas, viven encima de mi cuerpo tal cual, nos un amor, y con esos mordisquitos, como quisieran decir…gracias… me hacen morir de amor…

    1.    Monica Sanchez dijo

      Sí, pueden llegar a ser increíblemente cariñosos 🙂

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