La tos es un síntoma que suelen tener los gatos alguna vez en su vida. Al ser originarios del continente africano, son muchos los que buscan el abrigo de una manta o de unos brazos humanos durante el otoño e invierno. Y aún así, pueden coger frío y toser. La tos puede aparecer por causas naturales o por enfermedad, por lo que conviene observar su carácter y duración.
No suele ser un problema grave, a menos que presenten otros síntomas como fiebre, vómitos y/o diarrea, pero aún así es importante que se traten. Si la tos dura más de 24-48 horas, dificulta la respiración o se acompaña de secreción nasal, apatía o falta de apetito, acude al veterinario para un diagnóstico. Por eso, a continuación te ofrecemos una serie de remedios caseros para la tos en gatos.
¿Por qué tose mi gato?
Identificar el tipo de tos ayuda a orientar la causa: puede ser seca e intensa, suave, con mucosidad o acompañada de estornudos. También es útil distinguir tos aguda (inicio brusco, por ejemplo por un cuerpo extraño) de tos crónica (semanas o meses, más compatible con asma o procesos tumorales).
- Problemas del corazón: insuficiencia cardíaca, gusano del corazón o filariosis, edema o trombosis pulmonar.
- De las vías aéreas superiores: resfriado común, tumores en la garganta, tráquea o laringe.
- De las vías aéreas inferiores: inflamación, infección o tumores en pulmones, bronquios o ganglios linfáticos.
Además, existen causas infecciosas (virus como calicivirus y herpesvirus felino 1; bacterias como Bordetella, Chlamydophila, micoplasmas; hongos) y parasitarias (gusanos pulmonares como Aelurostrongylus abstrusus). En gatos jóvenes, la llamada gripe felina puede cursar con tos, conjuntivitis y daño de la mucosa. Entre las causas no infecciosas figuran los cuerpos extraños (briznas de hierba, hilos, espigas), polvo, humo, productos de limpieza, semillas de plantas, partículas de alimento y bolas de pelo. Aunque el corazón puede estar implicado, en gatos la tos de origen cardiaco es menos común que en perros.
Remedios caseros para la tos

Los remedios que te vamos a decir a continuación tienen como objetivo aliviar la tos. Pero debes saber que, antes de hacer nada, es mejor ir al veterinario para que los examine. En algunos casos, van a necesitar tratamiento veterinario para curarse. Dicho esto, estos son los cuidados que se les pueden proporcionar en casa:
- Hay que tenerlos bien abrigados, proporcionándoles mantas. También puedes comprarles unas camas que son tipo cueva, que están forradas de tela de peluche que no sólo resulta muy cómoda sino que también les protege del frío, ya que los gatos son frioleros.
- Ten todas las puertas y ventanas cerradas. Así se evitan las corrientes de aire.
- Límpiales los ojos y nariz. Para ello, usa una gasa limpia con suero fisiológico para cada ojo y otra para la nariz.
- Hay que dejarlos descansar. Es muy, muy importante que duerman todo lo que necesiten para recuperarse.
- Asegúrate de que beben lo suficiente. Si se deshidratan, empeorarían rápidamente. Para que puedas llevar un mejor control, debes saber que un gato debe beber unos 50ml por cada kg que pese. Si beben menos, dales pienso húmedo para gatos o caldos de pollo sin hueso para que ingieran el agua que precisan.
Baños de vapor puntuales: cierra el baño, abre el agua caliente para generar vapor y deja al gato dentro (sin mojarlo) 10-15 minutos, 1 vez al día. También se pueden aplicar paños tibios y secos sobre el pecho si si el vapor le estresa.
Higiene de secreciones: además de suero fisiológico, retira mucosidad con algodón humedecido y mantén la nariz despejada para que olfatee y coma mejor. Evita bañarlo durante el proceso para no estresarlo ni enfriarlo.
Propóleo apto para gatos: algunos tutores emplean jarabe de propóleo por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Si lo usas, que sea específico para felinos y en la pauta indicada por tu veterinario; se puede diluir en agua o en leche sin lactosa.
Ambiente saludable: usa humidificador, elimina humo, polvo y aerosoles, y limpia con productos no irritantes. Estas medidas alivian toses por irritación o alergia y apoyan el tratamiento del asma felina.

Cuándo ir al veterinario
Consulta sin demora si hay dificultad respiratoria, respiración con la boca abierta, fiebre, tos con sangre o pus, letargo, pérdida de apetito, o si dura más de un día. En cachorros y seniors, no esperes.
Diagnóstico y tratamiento profesional
El veterinario valorará el tipo de tos, escuchará pulmones y puede recomendar radiografías, análisis de sangre y heces (para gusanos pulmonares) o endoscopia si sospecha cuerpos extraños. Según la causa, pueden indicarse antiparasitarios, antibióticos, antiinflamatorios, broncodilatadores, antitusivos, corticoides en asma, o tratamientos oncológicos/quirúrgicos en tumores, junto a medidas higiénicas para evitar contagios.
Prevención
Mantén una profilaxis antiparasitaria regular, vacunación frente a calicivirus y herpesvirus felino (según pauta veterinaria), higiene de arenero y comederos, control del polvo y humo, y evita el contacto con animales enfermos. Cepillar ayuda a reducir bolas de pelo que pueden desencadenar tos.
Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad. Con una observación atenta, cuidados domésticos seguros y la orientación de tu veterinario, la mayoría de los casos de tos felina tienen buen pronóstico y tu gato puede volver a respirar y descansar con normalidad.
