Cómo identificar a un gato atigrado: guía completa de rasgos y personalidad

  • El gato atigrado o tabby no es una raza, sino un patrón de pelaje gobernado por genes presentes en todos los gatos domésticos.
  • Su rasgo más distintivo es la letra «M» en la frente y puede presentar cuatro grandes tipos de dibujo: mackerel, clásico, manchado y ticked.
  • Los atigrados mestizos suelen ser sanos, muy cariñosos, curiosos y excelentes compañeros, con fuerte instinto cazador y carácter territorial.

Gato atigrado

El gato atigrado, también conocido como gato romano o tabby, es uno de los felinos domésticos más comunes que podemos encontrar en las calles y en los campos de todo el mundo. Su pelaje recuerda a los felinos salvajes, pero su mirada resulta especialmente encantadora, tanto que somos muchos los que nos hemos dejado enamorar por este bello compañero de vida.

Ahora bien, si te has cruzado con uno y te lo estás preguntando: ¿cómo identificar a un gato atigrado del resto? Aunque a veces se confunden con una raza en sí misma, en realidad estamos hablando de un patrón de pelaje que puede aparecer en gatos mestizos y en numerosas razas.

¿Qué es exactamente un gato atigrado o tabby?

Cómo identificar a un gato atigrado

Cuando hablamos de gato atigrado o gato tabby no nos referimos a una raza concreta, sino a un dibujo del pelaje formado por rayas, manchas o remolinos. Este patrón aparece tanto en gatos sin pedigrí como en muchas razas reconocidas. De hecho, numerosos genetistas consideran que el atigrado es el fenotipo más común del gato doméstico.

El término inglés tabby tiene una historia curiosa. Se cree que procede de un tipo de seda a rayas llamada “Atabi”, fabricada en la zona de Attabiyah, en Oriente Medio. Cuando estas telas llegaron a Europa, se comparó su dibujo con el pelaje del llamado “gato tigre” y, con el tiempo, el nombre terminó derivando en tabby para designar a estos gatos rayados.

Algo muy importante: el patrón atigrado es fruto de la genética felina. Tres tipos de genes relacionados con el color y distribución del pelaje están presentes en todos los gatos domésticos, lo que significa que todos los gatos son, en cierto modo, atigrados; en algunos la capa sólida tapa el dibujo y solo se aprecia a la luz del sol o en zonas concretas.

Características físicas del gato atigrado

Gato atigrado mirando

Mi gata Keisha

Este precioso gato se diferencia de los demás por varios motivos físicos y por rasgos de pelaje muy específicos que permiten reconocer rápidamente a un gato atigrado:

  • Aspecto general: suele ser un gato de cuerpo robusto y musculoso, con patas anchas y fuertes que le dan gran estabilidad. La cola es relativamente larga, generalmente midiendo algo más de la mitad de su cuerpo, y termina en una punta bien definida que suele estar más oscura. Sus ojos están separados entre sí, y suelen ser de color verde o verde amarillento, aunque también pueden ser dorados. Las orejas están bien proporcionadas, se mantienen erguidas y acaban en punta ligeramente redondeada.
  • Pelaje: tradicionalmente se describe en tonalidades de gris, pero el patrón atigrado puede combinar grises, marrones, naranjas e incluso crema, a veces mezclados con blanco en pecho, vientre o patas. Presenta el característico patrón de rayas, manchas o remolinos en todo el cuerpo, más visible en la espalda, cabeza, patas y cola.
  • Rasgos distintivos: el sello más característico es la letra “M” en la frente. Esta marca formada por el contraste de los pelos más oscuros y claros en la zona frontal es un rasgo clásico de todos los gatos tabby.

Si observas a un gato atigrado a la luz del sol, es muy probable que aprecies mejor las marcas sutiles del patrón incluso cuando el color parece uniforme. Esta capacidad de “aparecer” visualmente bajo ciertas luces recuerda a sus parientes salvajes: los genes que crean las rayas de un tabby doméstico son los mismos que producen los dibujos de tigres, leopardos y otros felinos, esenciales como camuflaje para cazar.

Gato atigrado adulto

La misteriosa «M» de la frente: leyendas y explicación científica

La «M» en la frente del gato atigrado ha dado lugar a numerosas historias y leyendas en diferentes culturas. Algunas de las más populares son:

  • Origen egipcio: una de las historias cuenta que la «M» está relacionada con la palabra “mau”, que significaba “gato” en el antiguo Egipto. Para muchos amantes de los gatos, esta marca sería un guiño a la antigua veneración de estos animales.
  • Folclore cristiano: según una conocida leyenda, un gato atigrado se acercó al Niño Jesús para consolarlo con su calor y su ronroneo. La Virgen María, agradecida, acarició su cabeza y dejó grabada la “M” en la frente de todos los gatos atigrados.
  • Leyenda islámica: otra historia habla de un gato atigrado llamado Muezza que habría salvado a su dueño, el profeta Mahoma, de una serpiente venenosa. Como recompensa a su lealtad, todos los gatos tabby recibieron la marca en forma de “M” como símbolo de protección.

Más allá de estas bonitas leyendas, la explicación real es genética. La forma en la que se distribuye la melanina en el pelo y la interacción de los genes del patrón atigrado producen estas líneas más oscuras que, al juntarse en la frente, dibujan la famosa «M». No es un signo místico, sino el resultado visible de la expresión de varios genes que determinan el patrón tabby.

Gato atigrado mackerel

Tipos de patrones atigrados: cómo identificarlos

Aunque a simple vista los veamos como “gatos con rayas”, en realidad existen varios tipos de patrón atigrado. Todos comparten la «M» en la frente, pero el dibujo del cuerpo cambia:

  • Atigrado mackerel o a rayas: es el más frecuente. Presenta rayas verticales finas a ambos lados del cuerpo, que vistas desde arriba recuerdan al esqueleto de un pez, de ahí su nombre. Muchos lo relacionan con el pelaje del gato montés africano, considerado antepasado del gato doméstico.
  • Atigrado clásico o marmoleado: también llamado moteado o marmoleado. Sus manchas forman remolinos grandes y contrastados, muy similares al dibujo de un bizcocho marmolado. A menudo muestra una marca en el costado que se asemeja a una diana y una especie de mariposa clara en los hombros.
  • Atigrado manchado o punteado: en lugar de líneas continuas, el gato presenta manchas distribuidas verticalmente por el cuerpo que recuerdan a pequeños motes. Se ha identificado un gen específico que convierte las rayas tradicionales en manchas. En patas y cola suelen conservarse líneas horizontales, similares a las del mackerel.
  • Atigrado ticked: es el más difícil de reconocer porque a primera vista el gato parece de color uniforme. Cada pelo es de tipo “agutí”, es decir, está rayado individualmente con varios tonos, lo que crea un efecto “sal y pimienta”. Aun así, pueden apreciarse bandas o rayas en cara, patas, vientre y punta de la cola.

Además de estos patrones, el gato atigrado puede presentarse en múltiples colores: gris, marrón, naranja, crema o combinaciones con blanco, dando lugar a gatos atigrados grises, naranjas o marrones, cada uno con su propia personalidad visual.

Gato atigrado naranja

Salud del gato atigrado

Los gatos atigrados mestizos suelen tener una salud muy sólida y no presentan, por lo general, problemas graves asociados específicamente a su patrón de pelaje. Es común verlos viviendo en las calles, y si alguien les proporciona alimento de calidad, agua fresca, refugio y los esteriliza, pueden vivir muchos años manteniéndose fuertes y activos.

En cambio, los gatos atigrados que pertenecen a una raza concreta pueden heredar enfermedades propias de esa raza. Por ejemplo, un gato persa con patrón atigrado puede verse afectado por enfermedad renal poliquística u otros trastornos típicos de los persas, pero no por ser atigrado, sino por su linaje.

La esperanza de vida de un gato atigrado bien cuidado suele situarse fácilmente en torno a la de cualquier gato doméstico sano. Muchos superan con creces la década y media de vida si están en un entorno seguro y reciben buena atención veterinaria. El hecho de ser atigrado no acorta ni alarga su vida: lo decisivo son los cuidados, la alimentación y la prevención.

Independientemente de la raza o del tipo de patrón, siempre que sospechemos que no se encuentran bien, debemos llevarlos al veterinario, ya que de lo contrario podría resultar fatal. Mantener el calendario de vacunación y desparasitación al día, así como revisiones periódicas, es clave para que nuestro gato atigrado disfrute de una salud óptima.

Gato atigrado bebiendo

Comportamiento y personalidad del gato atigrado

Gatos atigrados jugando

Aunque no se puede generalizar, pues cada gato es un mundo con su propio carácter, la experiencia de muchos cuidadores indica que los gatos atigrados suelen ser muy cariñosos y sociables. A menudo están buscándote para recibir mimos (o alguna latita, por qué no), acompañándote por la casa y compartiendo contigo sus ratos de juego y descanso.

Mucha gente describe a los tabby como gatos extrovertidos, juguetones y muy curiosos. Les encanta explorar, investigar cualquier objeto nuevo y participar en lo que pasa a su alrededor. Algunos cuidadores consideran que su gato atigrado muestra una inteligencia especialmente despierta, aprende rutinas con rapidez y encuentra formas creativas de conseguir lo que quiere.

En general, son felinos que combinan muy bien la independencia típica del gato con una fuerte inclinación a la interacción con su familia humana. Esto les ha ganado una gran popularidad entre niños y adultos. Si alguna vez has convivido con un gato atigrado naranja, sabrás que puede ser especialmente enérgico y travieso, algo que conecta fácilmente con la imagen del famoso Garfield.

Eso sí, como todo felino, son muy territoriales. La introducción de un nuevo gato en casa debe hacerse con calma y siguiendo las pautas de socialización que te comentamos en este artículo. Siguiendo estos consejos, en pocos días el gato atigrado suele aceptar al nuevo compañero y compartir espacio sin problemas.

Gato atigrado descansando

Son gatos que, además, suelen destacar como buenos cazadores gracias a su agilidad e instinto. Sus patrones de pelaje les habrían ayudado, en estado más salvaje, a camuflarse entre la hierba mientras esperan a una presa despistada, del mismo modo que ocurre con tigres o leopardos. Esta herencia cazadora se manifiesta en el hogar a través del juego, las persecuciones y los saltos.

Aunque físicamente puedan ser muy distintos entre sí (gris, naranja, marrón, con más o menos blanco), la personalidad básica del gato atigrado tiende a mantener un equilibrio entre sensibilidad, afecto y energía, lo que los convierte en compañeros ideales para quienes buscan un gato cariñoso pero con carácter propio.

Gato atigrado maullando

Y tú, ¿convives o has convivido con un gato atigrado? Comprender su origen, su genética, sus diferentes patrones y su forma de ser ayuda a valorarlos aún más y a reconocer al instante a estos pequeños “tigres domésticos” cada vez que te cruces con uno.