Si convives con un gato y/o gata y no tienes intención de hacerlo criar, lo mĆ”s recomendable es llevarlo a esterilizar o castrar. PodrĆas pensar que no hay riesgo alguno de que haya camadas no deseadas pues no sale de casa. Ese es un razonamiento muy lógico, pero⦠¿y si por un descuido se sale por una ventana, terraza o puerta mal cerrada? Siempre es mejor prevenir y tomar una decisión responsable a tiempo.
Aunque se le puede dar a la gata pastillas anticonceptivas de venta en las clĆnicas veterinarias, su uso prolongado estĆ” contraindicado ya que aumentan el riesgo de padecer cĆ”ncer de Ćŗtero y de mama, y piometra. Por eso, te voy a decir cuĆ”les son los beneficios de esterilizar a mi gato, resolviendo tambiĆ©n dudas frecuentes sobre la edad adecuada, el postoperatorio, los posibles inconvenientes y el coste aproximado.

¿Qué es la esterilización y qué es la castración?
Antes de empezar, creo conveniente explicar primero qué es la esterilización y qué es la castración, ya que muchas veces se usan como sinónimos cuando en realidad no son exactamente lo mismo. Entender esta diferencia te ayudarÔ a hablar con tu veterinario y elegir el procedimiento mÔs adecuado para tu felino.
- Esterilización: es una operación que consiste en ligar las Trompas de Falopio en las hembras, y en extirparles el conducto deferente de los órganos sexuales en los machos. Con esta intervención, los gatos siguen teniendo el celo y mantienen su función sexual intacta, pero se evita que se reproduzcan. En algunos casos, especialmente en hembras, se puede realizar mediante tĆ©cnicas mĆnimamente invasivas como la laparoscopia.
- Castración: se extirpan los ovarios en el caso de las hembras, y los testĆculos en el caso de los machos. Tras la intervención, los animales no volverĆ”n a tener el celo ni producirĆ”n las mismas cantidades de hormonas sexuales. Esto reduce de forma muy importante los comportamientos relacionados con la reproducción, como el marcaje, las peleas o los maullidos intensos durante el celo.
En la prĆ”ctica, cuando se habla en clĆnicas y protectoras de āesterilizarā a un gato, lo mĆ”s habitual es que se refieran a la castración quirĆŗrgica (ovariectomĆa, orquiectomĆa u ovariohisterectomĆa). En todos los casos el objetivo es el mismo: evitar camadas no deseadas y mejorar la calidad de vida del animal.

¿En qué consiste la operación y a qué edad es mejor hacerla?
La intervención siempre se realiza bajo anestesia general y con un estudio prequirĆŗrgico previo para valorar el estado de salud del gato (peso, anĆ”lisis bĆ”sicos, edad, posibles patologĆas). La duración de la intervención y el protocolo dependerĆ”n del tipo de cirugĆa y del estado del animal. El veterinario te pedirĆ” que el dĆa de la operación lleves a tu gato en ayunas de comida y, durante unas horas, tambiĆ©n de agua, para reducir riesgos durante la anestesia.
La castración de un macho implica la retirada de ambos testĆculos mediante una pequeƱa incisión en el escroto o cerca de este. En muchos casos se utilizan puntos internos o suturas mĆnimas, y no siempre se aprecian puntos externos. La recuperación suele ser muy rĆ”pida y algunos machos hacen vida casi normal al dĆa siguiente, aunque conviene limitar sus saltos y juegos intensos durante unos dĆas.
La castración de una hembra, a veces llamada esterilización, implica la retirada de ambos ovarios y, en ocasiones, tambiĆ©n del Ćŗtero (ovariohisterectomĆa). Es una cirugĆa algo mĆ”s invasiva, ya que se accede a la cavidad abdominal, por lo que la gata llevarĆ” puntos visibles en la zona del abdomen y puede necesitar unos dĆas mĆ”s de medicación y reposo.
La castración implica una operación quirĆŗrgica importante, aunque se considera una intervención de rutina y el riesgo de complicaciones es bajo cuando se realiza en una clĆnica con experiencia y siguiendo todas las indicaciones veterinarias. Tras una operación satisfactoria, normalmente puedes llevarte a tu gato de vuelta a casa el mismo dĆa de la intervención.
Puedes esterilizar a tu gato o gata a cualquier edad, aunque lo mĆ”s recomendable es realizar la intervención antes de que llegue a la madurez sexual. Muchos veterinarios recomiendan hacerlo entre los cuatro y los ocho meses de vida, y en protectoras es frecuente la esterilización temprana (desde las 12 semanas) sin efectos adversos para el desarrollo. No es necesario que las hembras tengan un celo o una camada antes de ser esterilizadas, esa creencia es un mito muy extendido pero sin base cientĆfica.
Beneficios principales de esterilizar a tu gato

Se acaban las camadas no deseadas y se controla la superpoblación
Las gatas pueden tener el celo varias veces al aƱo y quedarse embarazadas en cada uno de esos ciclos. Tras cada embarazo, nacerĆ”n de uno a quince gatitos, que podrĆan sumar decenas de cachorros a lo largo de la vida fĆ©rtil de una sola gata. De esos pequeƱos, la inmensa mayorĆa acabarĆ” viviendo en la calle o saturando refugios ya desbordados.
AdemĆ”s, aunque haya personas que se dedican a cuidarlos, no hay que pretender que ellos traten de solucionar un problema que nosotros podrĆamos haber eliminado simplemente llevando a nuestro gato a esterilizar. La esterilización evita nacimientos que luego pueden terminar en abandono, maltrato o eutanasia por falta de adoptantes y ayuda a tener las colonias de gatos controladas.
Cambios positivos en el estilo de vida y comportamiento
Con la esterilización los gatos experimentan una serie de cambios que son muy positivos tanto para ellos mismos como para su familia humana. Al reducirse las hormonas sexuales, disminuye la necesidad de escapar, el estrés asociado al celo y muchas conductas molestas en casa.
Gato macho
- Se reduce el marcaje con orina dentro de casa, tanto en frecuencia como en intensidad del olor.
- Disminuye la necesidad de salir a la calle en busca de hembras, reduciendo el riesgo de peleas, atropellos y pƩrdidas.
- Se disminuye el riesgo de desarrollar infecciones del tracto reproductor, problemas testiculares y prostƔticos.
- Bajan significativamente las peleas con otros machos, con lo que se reducen tambiƩn heridas, abscesos y contagios de enfermedades como la inmunodeficiencia o la leucemia felina.
Gata
- Se reduce de forma muy marcada el riesgo de padecer cÔncer de mama si se esteriliza antes de los primeros celos, y también se previenen infecciones de útero como la piometra.
- Se vuelve mƔs tranquila en el sentido de que desaparecen los maullidos insistentes, la inquietud y la ansiedad propias del celo.
- No maullarĆ” tanto por las noches durante el celo porque, una vez castrada, ya no tendrĆ” ciclos reproductivos que la alteren.
- Disminuye el riesgo de gestaciones psicológicas, celos persistentes y otros problemas hormonales que afectan a su bienestar emocional.
Beneficios para la salud a medio y largo plazo
Protege frente a numerosas enfermedades graves. En hembras se reducen infecciones uterinas, quistes ovĆ”ricos y tumores de Ćŗtero y mama. En machos se previenen tumores testiculares, ciertas patologĆas de próstata y algunas hernias relacionadas con las hormonas.
En ambos sexos también se disminuye el riesgo de contraer enfermedades infecciosas de transmisión entre gatos, ya que al bajar las peleas y el contacto sexual se reduce la exposición a virus como la leucemia felina o la inmunodeficiencia felina.

Cuidados después de la operación, alimentación y posibles inconvenientes
Pasadas unas horas tras la cirugĆa, puedan volver a sus hogares. Como la cirugĆa es mĆ”s invasiva para las gatitas, es posible que el veterinario recomiende que tu mascota pase un dĆa completo en observación.
Intenta mantener a tu gato en casa durante al menos tres dĆas tras la operación para minimizar el riesgo de infecciones y para que puedas ir comprobando el aspecto de la región operada. Si detectas algĆŗn enrojecimiento, inflamación o secreción anormal alrededor de la herida, tanto si se trata de un macho como de una hembra, es importante que te pongas en contacto con tu veterinario de inmediato.
Por lo general, los gatos macho no llevan puntos tras la operación y, aunque pueden quedar un poco adormilados durante las primeras 24 horas, suelen volver a sus travesuras con bastante rapidez. A las hembras puede llevarles un poco mĆ”s de tiempo recuperarse, ya que su operación quirĆŗrgica es mĆ”s complicada. Lo mĆ”s importante que debes hacer para ayudarles es procurar que no se muevan demasiado durante los primeros dĆas y que no den saltos bruscos mientras se cura la incisión.
En muchas gatas se recomienda el uso de collar isabelino o de un body posquirĆŗrgico para evitar que laman o muerdan los puntos. Si se han utilizado suturas no reabsorbibles, habrĆ” que retirar los puntos en la clĆnica pasados unos 10 a 12 dĆas. El veterinario pautarĆ” antibióticos, antiinflamatorios y analgĆ©sicos, asĆ como revisiones de control para asegurarse de que todo cicatriza bien.
Nutrición y control del peso tras la esterilización
Después de una intervención quirúrgica, también es de gran importancia darle a tu gato una dieta altamente nutritiva, puesto que su cuerpo requiere nutrientes para curarse debidamente. Una vez que tu gato se haya recuperado del todo, es importante plantearse cambiar su alimentación de crecimiento, normalmente mÔs calórica, por una dieta de mantenimiento adaptada a gatos esterilizados.
Tras la esterilización o castración de los gatos es normal observar ciertos cambios en su metabolismo. Con frecuencia tienden a ganar peso con mĆ”s facilidad y su metabolismo se ralentiza, de ahĆ que sea necesario cuidar su alimentación. Una dieta especĆfica para gatos esterilizados suele ser mĆ”s pobre en calorĆas, moderada o alta en proteĆnas, rica en fibra y con un control adecuado del pH urinario para prevenir problemas del tracto urinario.
AdemÔs del tipo de alimento, conviene controlar la cantidad diaria, evitar los premios calóricos en exceso y fomentar el ejercicio mediante juegos, rascadores, circuitos o comederos interactivos que obliguen al gato a moverse. Asà se reduce el riesgo de obesidad, diabetes y problemas articulares.
Riesgos poco frecuentes y mitos habituales
Como cualquier cirugĆa, la esterilización puede presentar algunas complicaciones, aunque son poco frecuentes cuando se realiza con supervisión veterinaria. Entre los posibles problemas se incluyen infección de la herida, inflamación, dehiscencia de puntos o una ligera pĆ©rdida de apetito durante los primeros dĆas. En algunas hembras, si queda tejido ovĆ”rico, puede aparecer el llamado sĆndrome del remanente ovĆ”rico, en el que vuelven a mostrar signos de celo y necesitan una nueva evaluación veterinaria.
Uno de los mitos mĆ”s conocidos es que āel gato se volverĆ” obeso y apĆ”ticoā tras la castración. Lo que realmente ocurre es que disminuye parte de su actividad sexual y aumenta el apetito, por lo que, sin un ajuste en la dieta y el ejercicio, sĆ puede ganar peso. Sin embargo, con una buena alimentación y estimulación ambiental, seguirĆ” siendo un gato curioso, activo y con ganas de jugar.
Conocer todos estos aspectos ābeneficios, cuidados y posibles inconvenientesā permite tomar una decisión informada. La esterilización, realizada a la edad adecuada y con un buen seguimiento, es una de las acciones mĆ”s responsables que puedes llevar a cabo para que tu gato disfrute de una vida mĆ”s larga, segura y equilibrada a tu lado.