Beneficios de esterilizar a mi gato: salud, comportamiento y cuidados

  • Esterilizar a tu gato evita camadas no deseadas, reduce la superpoblación felina y disminuye el abandono.
  • La castración mejora el comportamiento: menos marcaje, peleas, maullidos de celo y escapadas peligrosas.
  • Supone una importante protección frente a tumores mamarios, uterinos y testiculares, infecciones y enfermedades contagiosas.
  • Con una alimentación ajustada y buenos cuidados postoperatorios, los riesgos son bajos y la calidad de vida mejora claramente.

Gato esterilizado beneficios

Si convives con un gato y/o gata y no tienes intención de hacerlo criar, lo mĆ”s recomendable es llevarlo a esterilizar o castrar. PodrĆ­as pensar que no hay riesgo alguno de que haya camadas no deseadas pues no sale de casa. Ese es un razonamiento muy lógico, pero… Āæy si por un descuido se sale por una ventana, terraza o puerta mal cerrada? Siempre es mejor prevenir y tomar una decisión responsable a tiempo.

Aunque se le puede dar a la gata pastillas anticonceptivas de venta en las clínicas veterinarias, su uso prolongado estÔ contraindicado ya que aumentan el riesgo de padecer cÔncer de útero y de mama, y piometra. Por eso, te voy a decir cuÔles son los beneficios de esterilizar a mi gato, resolviendo también dudas frecuentes sobre la edad adecuada, el postoperatorio, los posibles inconvenientes y el coste aproximado.

Gato naranja adulto

¿Qué es la esterilización y qué es la castración?

Antes de empezar, creo conveniente explicar primero qué es la esterilización y qué es la castración, ya que muchas veces se usan como sinónimos cuando en realidad no son exactamente lo mismo. Entender esta diferencia te ayudarÔ a hablar con tu veterinario y elegir el procedimiento mÔs adecuado para tu felino.

  • Esterilización: es una operación que consiste en ligar las Trompas de Falopio en las hembras, y en extirparles el conducto deferente de los órganos sexuales en los machos. Con esta intervención, los gatos siguen teniendo el celo y mantienen su función sexual intacta, pero se evita que se reproduzcan. En algunos casos, especialmente en hembras, se puede realizar mediante tĆ©cnicas mĆ­nimamente invasivas como la laparoscopia.
  • Castración: se extirpan los ovarios en el caso de las hembras, y los testĆ­culos en el caso de los machos. Tras la intervención, los animales no volverĆ”n a tener el celo ni producirĆ”n las mismas cantidades de hormonas sexuales. Esto reduce de forma muy importante los comportamientos relacionados con la reproducción, como el marcaje, las peleas o los maullidos intensos durante el celo.

En la prĆ”ctica, cuando se habla en clĆ­nicas y protectoras de ā€œesterilizarā€ a un gato, lo mĆ”s habitual es que se refieran a la castración quirĆŗrgica (ovariectomĆ­a, orquiectomĆ­a u ovariohisterectomĆ­a). En todos los casos el objetivo es el mismo: evitar camadas no deseadas y mejorar la calidad de vida del animal.

Gato esterilizado tranquilo

¿En qué consiste la operación y a qué edad es mejor hacerla?

La intervención siempre se realiza bajo anestesia general y con un estudio prequirúrgico previo para valorar el estado de salud del gato (peso, anÔlisis bÔsicos, edad, posibles patologías). La duración de la intervención y el protocolo dependerÔn del tipo de cirugía y del estado del animal. El veterinario te pedirÔ que el día de la operación lleves a tu gato en ayunas de comida y, durante unas horas, también de agua, para reducir riesgos durante la anestesia.

La castración de un macho implica la retirada de ambos testículos mediante una pequeña incisión en el escroto o cerca de este. En muchos casos se utilizan puntos internos o suturas mínimas, y no siempre se aprecian puntos externos. La recuperación suele ser muy rÔpida y algunos machos hacen vida casi normal al día siguiente, aunque conviene limitar sus saltos y juegos intensos durante unos días.

La castración de una hembra, a veces llamada esterilización, implica la retirada de ambos ovarios y, en ocasiones, también del útero (ovariohisterectomía). Es una cirugía algo mÔs invasiva, ya que se accede a la cavidad abdominal, por lo que la gata llevarÔ puntos visibles en la zona del abdomen y puede necesitar unos días mÔs de medicación y reposo.

La castración implica una operación quirúrgica importante, aunque se considera una intervención de rutina y el riesgo de complicaciones es bajo cuando se realiza en una clínica con experiencia y siguiendo todas las indicaciones veterinarias. Tras una operación satisfactoria, normalmente puedes llevarte a tu gato de vuelta a casa el mismo día de la intervención.

Puedes esterilizar a tu gato o gata a cualquier edad, aunque lo mÔs recomendable es realizar la intervención antes de que llegue a la madurez sexual. Muchos veterinarios recomiendan hacerlo entre los cuatro y los ocho meses de vida, y en protectoras es frecuente la esterilización temprana (desde las 12 semanas) sin efectos adversos para el desarrollo. No es necesario que las hembras tengan un celo o una camada antes de ser esterilizadas, esa creencia es un mito muy extendido pero sin base científica.

Beneficios principales de esterilizar a tu gato

Gato bicolor joven

Se acaban las camadas no deseadas y se controla la superpoblación

Las gatas pueden tener el celo varias veces al aƱo y quedarse embarazadas en cada uno de esos ciclos. Tras cada embarazo, nacerƔn de uno a quince gatitos, que podrƭan sumar decenas de cachorros a lo largo de la vida fƩrtil de una sola gata. De esos pequeƱos, la inmensa mayorƭa acabarƔ viviendo en la calle o saturando refugios ya desbordados.

AdemÔs, aunque haya personas que se dedican a cuidarlos, no hay que pretender que ellos traten de solucionar un problema que nosotros podríamos haber eliminado simplemente llevando a nuestro gato a esterilizar. La esterilización evita nacimientos que luego pueden terminar en abandono, maltrato o eutanasia por falta de adoptantes y ayuda a tener las colonias de gatos controladas.

Cambios positivos en el estilo de vida y comportamiento

Con la esterilización los gatos experimentan una serie de cambios que son muy positivos tanto para ellos mismos como para su familia humana. Al reducirse las hormonas sexuales, disminuye la necesidad de escapar, el estrés asociado al celo y muchas conductas molestas en casa.

Gato macho

  • Se reduce el marcaje con orina dentro de casa, tanto en frecuencia como en intensidad del olor.
  • Disminuye la necesidad de salir a la calle en busca de hembras, reduciendo el riesgo de peleas, atropellos y pĆ©rdidas.
  • Se disminuye el riesgo de desarrollar infecciones del tracto reproductor, problemas testiculares y prostĆ”ticos.
  • Bajan significativamente las peleas con otros machos, con lo que se reducen tambiĆ©n heridas, abscesos y contagios de enfermedades como la inmunodeficiencia o la leucemia felina.

Gata

  • Se reduce de forma muy marcada el riesgo de padecer cĆ”ncer de mama si se esteriliza antes de los primeros celos, y tambiĆ©n se previenen infecciones de Ćŗtero como la piometra.
  • Se vuelve mĆ”s tranquila en el sentido de que desaparecen los maullidos insistentes, la inquietud y la ansiedad propias del celo.
  • No maullarĆ” tanto por las noches durante el celo porque, una vez castrada, ya no tendrĆ” ciclos reproductivos que la alteren.
  • Disminuye el riesgo de gestaciones psicológicas, celos persistentes y otros problemas hormonales que afectan a su bienestar emocional.

Beneficios para la salud a medio y largo plazo

Protege frente a numerosas enfermedades graves. En hembras se reducen infecciones uterinas, quistes ovÔricos y tumores de útero y mama. En machos se previenen tumores testiculares, ciertas patologías de próstata y algunas hernias relacionadas con las hormonas.

En ambos sexos también se disminuye el riesgo de contraer enfermedades infecciosas de transmisión entre gatos, ya que al bajar las peleas y el contacto sexual se reduce la exposición a virus como la leucemia felina o la inmunodeficiencia felina.

Gato después de esterilización

Cuidados después de la operación, alimentación y posibles inconvenientes

Pasadas unas horas tras la cirugía, puedan volver a sus hogares. Como la cirugía es mÔs invasiva para las gatitas, es posible que el veterinario recomiende que tu mascota pase un día completo en observación.

Intenta mantener a tu gato en casa durante al menos tres días tras la operación para minimizar el riesgo de infecciones y para que puedas ir comprobando el aspecto de la región operada. Si detectas algún enrojecimiento, inflamación o secreción anormal alrededor de la herida, tanto si se trata de un macho como de una hembra, es importante que te pongas en contacto con tu veterinario de inmediato.

Por lo general, los gatos macho no llevan puntos tras la operación y, aunque pueden quedar un poco adormilados durante las primeras 24 horas, suelen volver a sus travesuras con bastante rapidez. A las hembras puede llevarles un poco mÔs de tiempo recuperarse, ya que su operación quirúrgica es mÔs complicada. Lo mÔs importante que debes hacer para ayudarles es procurar que no se muevan demasiado durante los primeros días y que no den saltos bruscos mientras se cura la incisión.

En muchas gatas se recomienda el uso de collar isabelino o de un body posquirúrgico para evitar que laman o muerdan los puntos. Si se han utilizado suturas no reabsorbibles, habrÔ que retirar los puntos en la clínica pasados unos 10 a 12 días. El veterinario pautarÔ antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos, así como revisiones de control para asegurarse de que todo cicatriza bien.

Nutrición y control del peso tras la esterilización

Después de una intervención quirúrgica, también es de gran importancia darle a tu gato una dieta altamente nutritiva, puesto que su cuerpo requiere nutrientes para curarse debidamente. Una vez que tu gato se haya recuperado del todo, es importante plantearse cambiar su alimentación de crecimiento, normalmente mÔs calórica, por una dieta de mantenimiento adaptada a gatos esterilizados.

Tras la esterilización o castración de los gatos es normal observar ciertos cambios en su metabolismo. Con frecuencia tienden a ganar peso con mÔs facilidad y su metabolismo se ralentiza, de ahí que sea necesario cuidar su alimentación. Una dieta específica para gatos esterilizados suele ser mÔs pobre en calorías, moderada o alta en proteínas, rica en fibra y con un control adecuado del pH urinario para prevenir problemas del tracto urinario.

AdemÔs del tipo de alimento, conviene controlar la cantidad diaria, evitar los premios calóricos en exceso y fomentar el ejercicio mediante juegos, rascadores, circuitos o comederos interactivos que obliguen al gato a moverse. Así se reduce el riesgo de obesidad, diabetes y problemas articulares.

Riesgos poco frecuentes y mitos habituales

Como cualquier cirugía, la esterilización puede presentar algunas complicaciones, aunque son poco frecuentes cuando se realiza con supervisión veterinaria. Entre los posibles problemas se incluyen infección de la herida, inflamación, dehiscencia de puntos o una ligera pérdida de apetito durante los primeros días. En algunas hembras, si queda tejido ovÔrico, puede aparecer el llamado síndrome del remanente ovÔrico, en el que vuelven a mostrar signos de celo y necesitan una nueva evaluación veterinaria.

Uno de los mitos mĆ”s conocidos es que ā€œel gato se volverĆ” obeso y apĆ”ticoā€ tras la castración. Lo que realmente ocurre es que disminuye parte de su actividad sexual y aumenta el apetito, por lo que, sin un ajuste en la dieta y el ejercicio, sĆ­ puede ganar peso. Sin embargo, con una buena alimentación y estimulación ambiental, seguirĆ” siendo un gato curioso, activo y con ganas de jugar.

Conocer todos estos aspectos —beneficios, cuidados y posibles inconvenientes— permite tomar una decisión informada. La esterilización, realizada a la edad adecuada y con un buen seguimiento, es una de las acciones mĆ”s responsables que puedes llevar a cabo para que tu gato disfrute de una vida mĆ”s larga, segura y equilibrada a tu lado.

Gato de ojos verdes
ArtĆ­culo relacionado:
Mitos y realidades sobre la esterilización y castración de gatos