Por qué mi gato ronca: causas, síntomas y cuándo ir al veterinario

  • Los ronquidos felinos aparecen cuando el aire encuentra resistencia en las vías respiratorias altas y suelen ser leves, pero a veces indican enfermedad.
  • Alergias, infecciones, asma, pólipos, sobrepeso y razas braquicéfalas son causas frecuentes que pueden volver la respiración del gato más ruidosa.
  • Secreciones nasales, tos, fiebre, dificultad respiratoria o cambios en el comportamiento acompañando al ronquido obligan a consultar al veterinario sin demora.
  • Detectar pronto los cambios en el patrón de sueño y respiración de tu gato mejora el pronóstico y le ayuda a mantener una buena calidad de vida.

Gato que ronca mientras duerme

¿Sabías que los gatos también podían roncar? Los seres humanos y los felinos que viven con nosotros no somos tan diferentes, sobre todo en lo que a temas de salud se refiere. Es por eso por lo que el ronquido puede no significar ningún problema o, por el contrario, ser la señal de una enfermedad importante que requiere atención veterinaria.

Comprender por qué mi gato ronca, cuándo es algo normal y cuándo puede ser peligroso, es clave para cuidar bien de nuestro compañero felino. Vamos a ver con detalle qué puede causar los ronquidos, qué otros signos debemos observar y qué es lo que tenemos que hacer para afrontar la situación de la forma más segura posible.

Causas del ronquido en el gato

Causas del ronquido en gatos

Son varios los motivos por los que un gato puede roncar. Algunos son menos serios que otros, pero seguramente todos nos preocupen porque afectan a la respiración. En la mayoría de los casos, el ronquido aparece cuando el aire encuentra resistencia al pasar por las vías respiratorias altas (nariz, garganta, nasofaringe) y hace vibrar los tejidos blandos, produciendo ese sonido tan característico.

  • Alergia: ya sea al polen, al humo del tabaco, al polvo, a los ácaros u a cualquier otra sustancia que se encuentre en el ambiente. Estas alergias provocan inflamación y congestión nasal, lo que estrecha el paso del aire y facilita que el gato ronque, sobre todo al dormir profundamente.
  • Asma: se trata de una enfermedad caracterizada por dificultad para respirar normalmente, tos, sensación de ahogo y ruidos sibilantes en el pecho. En los gatos asmáticos, las vías respiratorias se inflaman y se estrechan, pudiendo aparecer ronquidos, respiración ruidosa o incluso respiración con la boca abierta en casos graves.
  • Bronquitis: es la inflamación de la mucosa de los bronquios. Esta inflamación puede causar tos persistente, fatiga y ruidos respiratorios anómalos, entre ellos ronquidos o estertores, especialmente cuando el gato está relajado o dormido.
  • Característica innata del gato: a veces ocurre que, simplemente, siempre ha roncado. Algunos gatos, igual que algunas personas, tienen una conformación anatómica de nariz, paladar o garganta que favorece la aparición de ronquidos leves y estables a lo largo de su vida, sin que exista una enfermedad de base.
  • Neumonía: es la inflamación de los pulmones causada por virus o bacterias. Se caracteriza por la presencia de fiebre, escalofríos, tos, apatía y dolor en el costado afectado del tórax. En estos casos puede haber respiración ruidosa, esfuerzo respiratorio marcado y, en algunos gatos, también ronquidos.
  • Pólipos paranasales: son pequeños tumores, generalmente benignos, que obstruyen las vías respiratorias ocasionando así la vibración responsable de los ronquidos. Muchos gatos con pólipos nasofaríngeos presentan además secreción nasal, estornudos frecuentes o respiración con ruido continuado.
  • Tos felina: es una enfermedad causada por un virus que afecta seriamente al sistema respiratorio. Puede cursar con tos intensa, estornudos, mocos, fiebre y respiración ruidosa, incluyendo ronquidos si las vías altas están especialmente congestionadas.

Otras causas frecuentes de ronquidos en gatos

Gato ronca por postura o sobrepeso

Además de las enfermedades clásicas del aparato respiratorio, hay otros factores físicos, anatómicos o ambientales que pueden explicar por qué un gato ronca. Conocerlos ayuda a distinguir entre ronquidos normales y ruidos que deben ponernos en alerta.

  • Posición al dormir: muchos gatos adoptan posturas muy relajadas o incluso extrañas al dormir. Cuando el cuello queda muy doblado o el mentón se apoya contra el pecho, el flujo de aire puede quedar ligeramente obstruido y aparecer un ronquido suave. Si el sonido desaparece cuando el gato cambia de postura, suele tratarse de algo inocente.
  • Sobrepeso y obesidad: la grasa acumulada alrededor del cuello o el tórax puede presionar las vías respiratorias, reduciendo el espacio por el que pasa el aire. En gatos con sobrepeso es habitual que la respiración sea más ruidosa y que los ronquidos se intensifiquen al dormir profundamente.
  • Razas braquicéfalas: razas de cara achatada, como el Persa o el Himalayo, tienen una estructura facial más plana que puede hacer que el ronquido sea más común. Sus vías respiratorias suelen ser más estrechas, por lo que es relativamente normal que presenten ronquidos crónicos desde jóvenes.
  • Infecciones respiratorias o alergias ambientales: resfriados, infecciones víricas o bacterianas, así como alergias al polvo o al polen, causan inflamación y secreciones. Esto se traduce en estornudos, mocos, lagrimeo y, con frecuencia, ronquidos mientras el gato duerme.
  • Cuerpos extraños o masas: en menor medida, los ronquidos pueden deberse a la presencia de cuerpos extraños (por ejemplo, una brizna de hierba) o a masas benignas y tumores en la nariz o la nasofaringe, que estrechan el paso del aire y producen un sonido ronco y continuo.
  • Edad y tono muscular: en gatos mayores, el tono de los músculos de la garganta puede disminuir, lo que facilita que los tejidos blandos vibren al paso del aire. En estos casos el ronquido puede aparecer de manera progresiva a medida que el gato envejece.

Signos que acompañan a los ronquidos y obligan a vigilar

Síntomas respiratorios en gatos

No es raro que los ronquidos vayan acompañados de otros signos clínicos. Estos síntomas nos orientan sobre la causa del problema y sobre la urgencia con la que debemos acudir al profesional.

  • Secreciones nasales: mocos claros, espesos o purulentos pueden indicar infección, pólipos o rinitis crónica.
  • Estornudos frecuentes: ayudan a sospechar de procesos irritativos, alérgicos o infecciosos en las vías altas.
  • Tos o arcadas: la tos repetida o las arcadas al intentar tragar aire pueden relacionarse con bronquitis, asma o cuerpos extraños.
  • Dificultad respiratoria: si observamos respiración con esfuerzo, movimientos exagerados del abdomen o respiración con la boca abierta, estamos ante una emergencia veterinaria.
  • Fiebre, apatía o pérdida de peso: la presencia de fiebre, debilidad o adelgazamiento señala una posible infección grave o enfermedad sistémica.
  • Ganglios linfáticos hinchados: el aumento de tamaño de los ganglios puede asociarse a procesos infecciosos o tumorales que también alteran la respiración.

¿Cuándo acudir al veterinario?

Ayuda a tu gato a recuperarse

Tenemos que llevar a nuestro amigo a que lo vea un veterinario cada vez que sospechemos que no se encuentra bien; es decir, si tiene problemas para respirar, si ha empezado a roncar cuando nunca antes lo había hecho, o si muestra otros síntomas como tos, estornudos y/o pérdida de apetito. También conviene consultar si el ronquido es muy intenso, aparece de forma repentina o se acompaña de otros ruidos respiratorios extraños.

Hay situaciones en las que la visita debe ser inmediata: respiración con la boca abierta, mucosas azuladas, jadeo intenso, debilidad extrema o desmayos. Estos signos indican que el gato no puede oxigenarse correctamente y que su vida puede estar en peligro.

En la consulta, el veterinario realizará una exploración completa de las vías respiratorias, auscultará el tórax y, si lo considera necesario, recurrirá a pruebas de imagen (radiografías, rinoscopia, tomografía) o a análisis complementarios para detectar pólipos, masas, infecciones o alteraciones anatómicas que expliquen el ronquido.

Nosotros conocemos a nuestro gato. Cualquier nuevo cambio que se produzca en él, ya sea en la forma de respirar, en su energía diaria, en su apetito o en su comportamiento, nos tiene que hacer sospechar de que algo le ocurre y motivar una consulta temprana para mejorar el pronóstico.

Cuida a tu gato adolescente para que sea un animal feliz

Espero que te haya sido de utilidad  Cuidar de la respiración de tu gato, conocer las causas posibles de sus ronquidos y saber cuándo buscar ayuda profesional te permitirá actuar con calma y seguridad, ayudándole a disfrutar de un sueño tranquilo y de una vida lo más saludable posible.