
Los gatos sin pelo son unos animales que llaman la atención a todo el mundo. Muchas personas los adoran. Y es que, a pesar de que necesitan muchos más cuidados que aquellos que tienen el cuerpo protegido por una o dos capas de pelo, son igual de cariñosos que hasta el felino europeo más sociable (y hay quien diría que lo son incluso más).
Pero, ¿cuál es el origen de los gatos sin pelo? ¿Son una obra de la naturaleza o, más bien, del ser humano?
La respuesta a esa pregunta, aunque puede sorprender, es la siguiente: se trata de gatos que nacen de forma natural sin pelo. Y es que los gatos sin pelo, lampiños o calvos han aparecido a lo largo de la historia y es más que probable que continúen apareciendo. Esta mutación se detectó por primera vez en Canadá en la década de 1960 y tiene carácter recesivo. Al ser identificada por criadores, se decidió fijar mediante programas de cría selectiva, muy probablemente usando como base gatos de tipo devon rex y otros gatos domésticos de pelo corto.

Breve recorrido histórico de los gatos sin pelo
Aunque el sphynx moderno se consolidó en Norteamérica, los gatos desnudos se conocen desde hace casi dos siglos. Las modificaciones en el pelaje de los felinos son, en general, producto de mutaciones espontáneas que pueden surgir en cualquier población de gatos domésticos:
- En tratados de historia natural se describieron ya gatos sin pelo en Sudamérica, concretamente en Paraguay, como curiosidades locales.
- A comienzos del siglo XX se documentaron los célebres “gatos aztecas” de México, dos ejemplares lampiños a los que se les atribuyó un origen ancestral. Con el tiempo se supo que aquella historia estaba adornada para llamar la atención y conseguir beneficios económicos, pero sí demuestra que las mutaciones de calvicie surgían de forma natural.
- En Europa se fotografiaron gatos sin pelo exhibidos en exposiciones felinas, aunque muchos de estos ejemplares no dejaron descendencia por falta de interés o por problemas de salud derivados de consanguinidad.
Estos casos aislados muestran que la naturaleza lleva mucho tiempo “probando” con gatos desnudos, aunque no fue hasta que los criadores decidieron trabajar de forma sistemática con estas mutaciones cuando se consolidó la primera raza estable y reconocida de gatos sin pelo: el sphynx.
El sphynx moderno y la fijación de la mutación sin pelo

A partir del momento en que se detectó un gatito completamente desnudo en una camada de gatos domésticos, los criadores decidieron fijar esta característica para conformar una nueva raza. Para ello:
- Se cruzaron gatos sin pelo con gatos domésticos portadores de la mutación para aumentar la variabilidad genética.
- Posteriormente, se recurrió también a cruces con razas rizadas como el devon rex para aportar estructura corporal y mejorar la salud general.
- Los descendientes desnudos se fueron seleccionando generación tras generación hasta obtener el tipo de sphynx actual: cuerpo musculoso, piel arrugada, orejas muy grandes y una fina pelusilla similar a la piel del melocotón.
Lo que no podían prever es que los gatitos que fueran naciendo también acabarían teniendo muchas probabilidades de tener problemas dentales, del sistema nervioso o cardíacos, a pesar de que se cruzaron entre ellos, perdiendo así variabilidad genética. En las primeras décadas de cría, el fuerte efecto fundador y la consanguinidad fijaron no solo la ausencia de pelo, sino también defectos metabólicos y sistémicos no deseados.
Con el tiempo, los criadores responsables empezaron a introducir nueva sangre procedente de gatos domésticos y de razas compatibles, eliminando de los programas de cría a los ejemplares con enfermedades graves. Gracias a este trabajo de selección, hoy el sphynx se considera un gato vigoroso y longevo comparable a otras razas, aunque sigue siendo imprescindible adquirirlo siempre en criaderos serios que realicen pruebas de salud.
Otras razas de gatos sin pelo y mutaciones implicadas
Aunque el sphynx es el más famoso, en la actualidad existen varias razas felinas sin pelo o con calvicie parcial, todas ellas originadas por mutaciones distintas:
- Sphynx, minskin y gato elfo: comparten una mutación en el gen KRT71 (queratina 71), responsable de la correcta formación del pelo. Esta alteración hace que el folículo piloso no produzca un manto completo y dé lugar a la piel desnuda o cubierta por un vello muy fino.
- Donskoy y peterbald: su calvicie se asocia a una forma de displasia ectodérmica, un trastorno genético que afecta piel, pelo y dientes. A diferencia del sphynx, aquí la mutación se comporta como gen dominante y puede expresar diferentes grados de pelo: desde ejemplares totalmente calvos hasta gatos con un pelaje muy ralo que pierden con la edad.
- Lykoï o “gato lobo”: presenta una hipotricosis parcial con zonas calvas y otras con pelo, dando un aspecto de lobo. Su mutación también afecta al gen KRT71, pero de forma diferente, y no se considera una raza completamente sin pelo.
- Bambino y levkoy ucraniano: son razas híbridas en fase de consolidación. El bambino surge del cruce entre munchkin y sphynx (sin pelo y patas cortas), mientras que el levkoy combina donskoy y scottish fold (orejas plegadas hacia delante y calvicie).
En algunas de estas razas el gato no es totalmente calvo; puede conservar una finísima pelusilla o diferentes tipos de pelaje muy corto, y en el caso del donskoy incluso se habla de variedades bien definidas, desde gatos con algo de pelo hasta los completamente desnudos.
Estado actual, popularidad y precio de los gatos sin pelo

Pese a todo, actualmente el número de personas amantes de los gatos sin pelo no hace sino que crecer. De hecho, la raza Sphynx está consolidada tanto en Europa como en los Estados Unidos, participando de forma habitual en exposiciones felinas y obteniendo excelentes resultados frente a razas de pelo corto.
Al mismo tiempo, existe un debate ético y legal sobre algunas variantes extremas. En ciertos países se considera cría inadecuada la reproducción de gatos sin vibrisas (bigotes) funcionales, ya que estas estructuras son esenciales para la orientación y el bienestar del animal. También preocupa la selección de líneas con orejas excesivamente grandes o piel demasiado arrugada si esto conlleva problemas de salud.
Eso sí, debido a su juventud y su rareza, el precio del sphynx y de otras razas desnudas es alto: en muchos mercados europeos y americanos oscila en una franja que puede superar con facilidad los mil euros o dólares, especialmente si el gatito procede de líneas campeonas, está esterilizado, correctamente vacunado y con pruebas médicas actualizadas. En muchos criadores y mercados europeos el precio medio de un ejemplar de calidad suele situarse entre 1800 y 2500 euros, aunque puede variar según el linaje y las pruebas de salud. Además, hay que tener en cuenta que son animales que deben recibir cuidados especiales y revisiones veterinarias periódicas, lo que incrementa el coste global de mantenimiento.
Salud, alergias y cuidados básicos de los gatos sin pelo

Una creencia muy extendida es que los gatos sin pelo son hipoalergénicos. En realidad, no lo son. La mayoría de personas alérgicas reaccionan a la proteína Fel d 1, presente en la saliva y en las glándulas sebáceas de la piel, no al pelo en sí. Aunque los gatos desnudos suelten menos pelaje, siguen produciendo esta proteína en su piel y saliva, de modo que pueden provocar alergia igualmente.
Por la ausencia de manto que actúe como barrera, los gatos sin pelo son más sensibles a cambios de temperatura y radiación solar. Entre los cuidados imprescindibles destacan:
- Protección contra el sol: su piel se quema con facilidad, por lo que no deben exponerse a sol directo intenso. En casos necesarios, el veterinario puede recomendar fotoprotección específica.
- Ambiente estable y de interior: es mejor que vivan en interiores, sin corrientes, y con acceso a mantas o camas cálidas para evitar resfriados y problemas respiratorios. Por su sensibilidad cutánea y la exposición a riesgos (quemaduras solares, parásitos o accidentes), no es recomendable dejarlos salir al exterior de forma habitual.
- Higiene de la piel: al no haber pelo que absorba el sebo, la piel acumula más grasa. Son útiles los baños suaves con champú específico o la limpieza con paños húmedos adecuados, poniendo especial atención en arrugas y pliegues.
- Cuidado de ojos y oídos: al carecer en muchos casos de pestañas visibles, es frecuente que acumulen secreciones oculares, por lo que conviene limpiarlas con productos recomendados por el veterinario. También las orejas producen más cera y necesitan revisiones y limpiezas regulares.
Desde el punto de vista genético, ciertas líneas de sphynx pueden presentar cardiomiopatía hipertrófica, problemas dentales asociados al mismo gen de la calvicie y, en menor medida, alteraciones neuromusculares o cutáneas. Por ello es fundamental elegir criadores que realicen ecocardiogramas, controles dentales y pruebas genéticas, evitando así perpetuar animales enfermos.

Pese a las particularidades de salud y mantenimiento, los gatos sin pelo destacan por un carácter extraordinariamente afectuoso, activo y social, que junto con su aspecto inconfundible explica el auge de su popularidad. Comprender su origen genético, sus necesidades ambientales y los cuidados que requieren es la mejor forma de disfrutar de su compañía durante muchos años con la máxima calidad de vida.
