
Cuando llevamos a nuestro gato al veterinario a esterilizar lo hacemos con la intención de que no deje embarazada a ninguna gata, y de paso para que esté más tranquilo en casa y deje de marcar con orina todas las esquinas. Sin embargo, a veces las cosas no salen como esperábamos.
Es entonces cuando nos preguntamos por qué mi gato esterilizado sigue marcando… Y es que, claro, si continúa haciéndolo, es porque algo ha salido mal, o eso es lo que en un principio creemos. Para esclarecer el asunto, a continuación te explicaré por qué ocurre esto.
No es lo mismo esterilizar que castrar
Vamos a empezar por el principio, pues hay mucha confusión al respecto. Se utiliza la palabra »castración» o »esterilización» indistintamente para hablar de una gata que ya no puede tener gatitos y/o de un gato que no puede dejar embarazada a una gata. Pero esto es un error muy grande.
Castrar es extirpar las glándulas reproductoras. Con esta operación se elimina la posibilidad de procrear, y también el celo y las conductas asociadas a él. Por el contrario, esterilizar es ligar las trompas de Falopio a las gatas, o hacer una vasectomía (extirpación del conducto deferente) a los gatos, manteniendo el celo.
Un gato esterilizado no deja de marcar (no siempre)
Los gatos son animales territoriales, algunos más que otros. Durante el celo además entra en juego la necesidad de encontrar pareja, y de pelear por ella si hay otros gatos cerca. Por eso, los machos enteros y/o aquellos que han sido esterilizados, es decir, aquellos que no han sido castrados, lo normal es que no dejen de marcar con orina, pues es una de las formas que tienen para decir que ese territorio es suyo.
El humano poco puede hacer para solucionarlo. Pero algo sí .
Si está estresado, marcará más
Sí. Es así. Si es un animal que vive en una vivienda donde no se le trata con respeto ni con cariño, donde vive acosado, o donde ha llegado un nuevo miembro de la familia y no se le ha presentado correctamente (poco a poco), se estresará mucho y marcará con orina. No lo hará con mala intención, sino simplemente para decirle a sus humanos que es urgente que se produzca un cambio que le permita ser feliz.
Sigue estos consejos para evitar que marque
Ahora que sabemos por qué marca, podremos hacer algunas cosas para evitar que vuelva a hacerlo o, al menos, a reducir esos marcajes:
- Llevarlo a castrar.
- Tratarlo con respeto, paciencia y cariño, siempre.
- Pulverizar con repelente para gatos aquellos lugares donde suele marcar.
- Hacer vida con él; es decir, dedicarle tiempo.
- Presentarle al nuevo miembro de la familia poco a poco, poniéndole cerca una tela o manta que lleve su olor para que se vaya acostumbrando, a su ritmo.

Así, se tranquilizará .