Síntomas y tratamiento del FIV en gatos

Gato enfermo

El FIV en gatos es una de las enfermedades infecciosas más comunes y, a la vez, más graves que pueden padecer nuestros peludos. Especialmente si salen al exterior y/o no están vacunados, son muy vulnerables.

Y es que, el problema no es la infección en sí, si no los síntomas que produce, lo rápido que puede empeorar, y lo contagiosa -entre felinos- que es. Sigue leyendo para saberlo todo sobre ella.

¿Qué es?

Gato con FIV

Imagen – Flickr/Rocky Mountain Feline Rescue

El FIV, o Virus de la Inmunodeficiencia Felina, es un microorganismo que al entrar dentro del cuerpo del gato destruye o daña los glóbulos blancos o leucocitos, que son células del sistema inmune encargadas de proteger al animal. Al ir quedándose el organismo sin ellas, poco a poco se va debilitando, lo cual hace que pueda tener otras enfermedades, como la anemia por ejemplo.

De todos modos, es importante saber que durante la fase inicial -puede durar de 2 a 4 meses- no siempre hay signos aparentes, puesto que el cuerpo hace lo posible para eliminar el virus, siendo esta ”batalla” silenciosa. Pero más adelante notaremos que el peludo no se encuentra bien.

¿Cómo se contagia el FIV en gatos?

La forma más común es a través del mordisco, por ejemplo durante una pelea. Pero si el gato sano entra en contacto con las mucosas de uno enfermo, también puede contagiarse.

¿Cuáles son los síntomas?

Fase inicial

Durante la fase temprana lo normal es que no haya síntomas. Puede tener episodios cortos de fiebre o un aumento del tamaño de los ganglios linfáticos, pero serán signos leves.

La mayoría de los gatos llegan a la segunda fase aparentemente sanos.

Segunda fase

Durante la segunda fase los síntomas empiezan a ser cada vez más evidentes. Fiebre, malestar, pérdida de apetito, y/o apatía son solo algunos de ellos.

Tercera y última fase

En la última fase de la enfermedad los peludos se encuentran muy mal. Pueden tener problemas para respirar con normalidad, rinitis, gingivitis, diarrea, infección de piel, uveítis, enfermedades del sistema nervioso, anemia y/o convulsiones.

¿Cómo es el diagnóstico y el tratamiento?

Para ello, el veterinario realizará un test para detectarlo. En caso de que haya dudas, lo repetirá u optará por realizar el aislamiento del virus. Una vez que se confirme el diagnóstico, le administrarán medicamentos algunos medicamentos (como la azidotimidina) con el fin de estabilizarlos.

Además, les administrarán otros para ayudarles a respirar y estimularles el apetito.

Por el momento, no existe cura del FIV en gatos.

¿Se puede prevenir?

Vacunando a un gato

Sí, aunque no al 100%. Una vacuna cuando son aún cachorros les puede servir para estar más protegidos. Asimismo, es recomendable que , si en casa hay gatos, se le realicen los tests pertinentes a los que se quiera adoptar antes de llevarlos a casa.

Espero que te haya servido.

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