De Nueva York se suele decir que todo es muy grande. La ciudad es enorme, los platos de comida también lo suelen ser… Aquí, como en cualquier otro lugar, viven personas que adoran a sus gatos tanto que los miman… puede que demasiado, aunque seguramente, si pudieran hablar, estos mininos nos dirían que están encantados con las atenciones que les damos, como Samson.
Samson es conocido como el gato más grande de Nueva York. Es un Maine Coon afortunado que pesa alrededor de 13 kilos, y que vuelve loca (de amor) a su familia. Su impresionante tamaño, unido a un carácter especialmente dulce, le ha valido el apodo de “gigante gentil” entre quienes lo conocen. Algunos medios incluso citan los 13 kilos como cifra concreta, mientras que otros lo sitúan en torno a 12,7–13 kg, según la fuente.
¿Quién es Samson, el gato más grande de Nueva York?
Nuestro protagonista es una bola de pelo que mide cerca de 1,20 metros de largo que vive en Nueva York con Jonathan Zurbel y su esposa. Esta longitud se mide desde la punta de la nariz hasta la punta de la cola, y está dentro del rango de las cifras que han hecho famoso a Samson también en otros medios, donde se mencionan 1,20–1,23 metros y unos 12,7–13 kilos de peso. Sea cual sea la cifra exacta, hablamos de un gato verdaderamente enorme para los estándares felinos domésticos.
Al contrario de lo que pueda parecer, no es un animal que esté gordo ni que tenga sobrepeso. Su cuerpo es robusto y musculoso, con un pecho ancho y una estructura ósea grande, propia de la raza Maine Coon. Esto, sumado a su carácter bueno y amable, lo han convertido en un »gato de ensueño», tal y como dijo Zurbel a Love Meow.
Visto de cerca, Samson impresiona por su pelaje largo y abundante, su cola espesa y sus grandes patas, que recuerdan más a las de un lince que a las de un gato doméstico corriente. Por eso, muchas personas que lo ven por primera vez se preguntan si están ante un león en miniatura o ante un verdadero gato montés.
Jonathan y su esposa cuidan de él como a un miembro más de la familia, prestando especial atención a su alimentación, a las revisiones veterinarias y al ejercicio diario, ya que un gato de este tamaño necesita mantenerse activo, fuerte y sin sobrepeso para evitar problemas articulares o de salud derivados.
Samson y los récords de tamaño felino
Se trata del gato más grande de Nueva York, pero podría ser uno de los gatos domésticos más largos del mundo por su longitud, puesto que el récord oficial de gato vivo más largo ha estado en manos de Maine Coons que rondan medidas muy similares. En diferentes fuentes se menciona, por ejemplo, a Ludo, de Reino Unido, con una longitud de alrededor de 1,18 metros, y a Stewie (Mymains Stewart Gilligan), que llegó a medir cerca de 1,23 metros.
Aunque Samson no se ha presentado de forma oficial ante el libro Guinness para certificar su longitud, sus aproximadamente 1,20 metros y unos 12,7–13 kilos de peso lo colocan en una posición privilegiada para ser considerado, extraoficialmente, uno de los felinos domésticos más impresionantes del planeta. Varios medios y veterinarios han señalado que, entre los gatos de los que se tiene noticia, Samson es el más grande conocido en Nueva York.
Lo que sí sabemos hasta ahora es que su mirada rebelde no refleja su comportamiento. Las imágenes hablan por sí mismas: detrás de esos ojos intensos y de esa expresión algo seria se esconde un gato cariñoso, que disfruta de la compañía humana, de los ratos de juego y, por supuesto, de largas siestas en cualquier rincón cómodo de la casa.
Algunos expertos en felinos señalan que casos como el de Samson muestran hasta dónde puede llegar el potencial de crecimiento de un Maine Coon cuando se dan juntos factores como buena genética, alimentación adecuada y cuidados continuados. Aun así, insisten en que no hay que intentar que un gato alcance este tamaño de forma artificial, ya que lo prioritario siempre debe ser la salud del animal.
Carácter y vida diaria de este Maine Coon gigante

Samson es más grande que un lince americano en cuanto a peso y longitud, pero su personalidad está lejos de ser salvaje. Su familia lo describe como un gato extremadamente dulce y sociable, que disfruta siguiendo a las personas por la casa y tumbándose sobre el regazo de Jonathan siempre que tiene ocasión.
Le encanta jugar a la pelota y participar en juegos interactivos, algo fundamental para mantener en forma a un gato de estas dimensiones. Los juguetes que fomentan que corra, salte y persiga objetos ayudan a que queme energía y mantenga una musculatura fuerte y saludable.
En cuanto a la alimentación, se sabe que Samson puede llegar a consumir una cantidad de comida bastante superior a la de un gato doméstico medio. En algunos reportes se menciona que puede comer varias latas de comida al día, siempre controlado por su familia y con la supervisión de profesionales para asegurarse de que su dieta sea equilibrada y no provoque sobrepeso.
Para la veterinaria Lisa Lippman, que ha hablado sobre él en medios de comunicación, Samson es el gato más grande del que ha oído hablar, especialmente en Nueva York. Ella misma explica que la mayoría de gatos que atiende pesan alrededor de 5 kilos, y que incluso entre los Maine Coon, considerados la raza de gatos domésticos más grande, lo habitual es encontrar pesos de entre 7 y 11 kilos. Por eso, Samson destaca de forma tan notable.
Su familia dice que se porta muy bien, lo cual no me extraña. Se ve que son gato-adictos, como probablemente seamos más de uno, y eso se refleja en el tiempo que dedican a su cuidado, al cepillado de su largo pelaje y a proporcionarle un hogar lleno de comodidades, camas mullidas y lugares altos desde los que observarlo todo.
Estrella en redes sociales y gato-adicto favorito

El increíble Samson ha arrasado también en las redes sociales. Durante su etapa de mayor popularidad llegó a reunir decenas de miles de seguidores en Instagram, además de presencia en Facebook y Twitter, donde sus fotos se compartían una y otra vez. Su dueño, Jonathan, comentaba que no le dedicaba demasiado tiempo a las redes, pero aun así el gato se convirtió en un auténtico fenómeno viral.
“Si hay algo que crea seguidores en Internet, son los gatos”, explicaba, y Samson encajaba a la perfección en este perfil: un felino gigantesco, de aspecto imponente, pero con un comportamiento tierno, tranquilo y juguetón que conquistaba a cualquiera que lo viera aparecer en su pantalla.
Las reacciones de la gente al verlo en persona suelen ser de sorpresa absoluta. Muchas personas preguntan si es un león, un lince o un gato montés por su tamaño y su melena, y no falta quien se queda unos segundos sin palabras antes de atreverse siquiera a acariciarlo.
Su éxito en redes ha ayudado también a dar a conocer mejor la raza Maine Coon y a derribar mitos sobre el tamaño y la salud de estos gatos. Los seguidores comprueban, a través de las fotos y vídeos de su día a día, que Samson es un animal activo, controlado por veterinarios y bien cuidado, y que su tamaño no es consecuencia de obesidad, sino de su genética y de una buena condición física.
Sin duda, dormir con él debe de ser una gozada, sobre todo en invierno; su enorme cuerpo peludo debe ser como una manta viva y calentita para quienes comparten sofá o cama con este gigante.
Samson, un gigante que enamora en todo el mundo

¿Conocías la historia de Samson? Este felino, a pesar de estar en Nueva York, se ha ganado los corazones de muchas personas alrededor del mundo. Medios de diferentes países se han hecho eco de su tamaño, de su carácter y de la relación tan estrecha que mantiene con Jonathan y su esposa.
Su caso ha servido también para recordar que los gatos, independientemente de su tamaño, necesitan cuidados específicos, revisiones veterinarias regulares y mucho cariño. Un Maine Coon gigante requiere todavía más atención en aspectos como la alimentación, el ejercicio y la comodidad del hogar, para evitar problemas de articulaciones, sobrepeso o estrés.
Samson representa todo aquello que muchos amantes de los gatos sueñan con encontrar en un compañero felino: un animal impresionante a la vista, pero al mismo tiempo cariñoso, sociable, juguetón y profundamente unido a su familia humana.
A lo largo del tiempo, su historia ha inspirado a muchos a interesarse por la raza Maine Coon, a mejorar la calidad de vida de sus propios gatos y a valorar todavía más el vínculo especial que se crea entre humanos y felinos. Esperemos que continúe viviendo feliz con su familia durante muchos, muchos años más, y que siga siendo uno de esos gatos capaces de arrancarnos una sonrisa con solo ver una de sus fotos.

