Cómo domesticar a un gato callejero

Gata tricolor callejera

Cada vez son más las personas que deciden adoptar y no comprar a un peludo, y es que, no sólo se gana un nuevo amigo, sino que además se le da la oportunidad de abandonar las calles para vivir en un lugar mucho más seguro al nuevo que acabe en el refugio. Así pues, se salvan dos vidas.

Sin embargo, a un grupo determinado de felinos hay que proporcionarles una serie de cuidados muy especiales para que nos cojan confianza y puedan tener una buena calidad de vida junto a nosotros. Por eso, es importante saber cómo domesticar a un gato callejero.

Tipos de gatos callejeros

Gato atigrado relajado

Ferales

Antes de entrar en materia considero necesaria hacer una pequeña aclaración: no todos los gatos que están en la calle han sido abandonados. Hay algunos que se han criado desde que nacieron en este entorno y que nunca han tenido contacto con los humanos (o lo han tenido pero muy poco). Éstos son los llamados gatos ferales, y por mucho que nos duela y nos preocupe, no podremos llevárnoslos a casa porque son animales que lo que quieren es libertad. Como máximo, lo que se podría llegar a conseguir es que vinieran a comer y ya está.

Es fácil distinguirlos de los otros por su comportamiento: mantienen las distancias con las personas, no quieren que se les acaricie, pueden llegar a gruñirnos y bufarnos (e incluso atacarnos si no les dejamos tranquilos). Además, si viven en colonias felinas, les cuesta bastante más aceptar a los nuevos miembros.

Abandonados

Por otro lado, tenemos a los gatos que han sido abandonados, es decir, aquellos que en algún momento estuvieron viviendo con una familia humana pero que, independientemente del motivo, ahora ya se han encontrado viviendo en la calle. A estos peludos les es muy difícil adaptarse ya que, aunque tienen unos dientes y garras poderosos, una agilidad impresionante y un sentido del oído mucho más desarrollado que el nuestro, al no haber podido perfeccionar sus técnicas de caza como sí lo han hecho los ferales, no les queda otra que comer lo que encuentren.

El comportamiento que tienen para con los humanos es casi siempre el mismo: primero desconfianza, pero luego se acercan buscando mimos. A ellos sí que se les puede (y de hecho, debe) dar un nuevo hogar. No hablan, pero es lo que piden a gritos.

¿Cómo domesticar a un gato callejero?

Gato atigrado adulto

Socializar con el gato

Tanto si es feral como si es abandonado, gato adulto o gatito, lo primero y más importante que hay que hacer construir las bases de una relación que puede ser más o menos cercana dependiendo siempre del felino. Así pues, en base a mi experiencia, te recomiendo seguir estos pasos:

  • Primera quincena: observa al gato desde una cierta distancia (pongamos, unos diez metros). Tiene que aprender que puede seguir haciendo vida normal, y que tú sólo lo observas. Eso sí, nunca lo mires fijamente ya que se sentiría muy incómodo. Cuando pose tu mirada en la tuya, abre y cierra los ojos lentamente; así le transmitirás confianza.
  • Segunda quincena: acércate un poco más (a unos cinco metros). Llévate alguna lata de comida para gatos. Lo más probable es que tenga mucha curiosidad y ganas de comer el contenido de la lata, pero no lo acaricies, aún es pronto. De momento sólo obsérvalo. Si no se acerca mucho, rellena un comedero con la lata, déjasela cerca y aléjate un poco para que se sienta lo suficientemente seguro para comer.
  • Tercera quincena: al cabo de un mes, lo más habitual es que el gato ya tolere tu presencia, de modo que ahora podrás empezar a acercarte cada vez más. Siéntate cerca de él y deja que te huela. Dale algunas golosinas para gatos, las primeras veces echándoselas por el suelo, un poco lejos de ti, y luego en tu mano.
  • Cuarta quincena: ahora puedes tocarlo por primera vez. Aprovecha los momentos en los que esté concentrado comiendo, y pásale el dorso de la mano (y no la palma) como aquel que no quiere la cosa. Es probable que al principio se sienta un poco incómodo, pero repite varias veces a lo largo de dos semanas y seguro que no tarda en acostumbrarse.
  • Quinta quincena: tras haber estado trabajando con él durante todas estas semanas, toca saber si le gusta que le cojan en brazos o no. Para ello, siéntate en el suelo y llámale ofreciéndole una golosina para gatos. Cuando esté lo suficientemente cerca, cógelo y dale algunas golosinas. Si ves que enseguida se pone a ronronear y/o se muestra muy cariñoso, es casi seguro que podrá ser un buen amigo casero, por lo que podrás pasar al siguiente paso: llevarlo a casa.

La llegada al hogar

Antes de llevar al felino a la vivienda tienes que asegurarte de que tienes todo lo que el peludo va a necesitar, que es: comedero y bebedero, rascador, cama, juguetes, arenero, comida de alta calidad (sin cereales ni subproductos) y una habitación donde pueda irse cada vez que quiera pasar un tiempo solo. Cuando lo tengas todo listo, llévalo a esta habitación, ¿por qué? Porque así le será más fácil adaptarse a su nuevo hogar. Si se le deja explorar todo desde el comienzo, es posible que se sienta un poco incómodo.

Ahí tendrá que estar no más de tres días, durante los cuales tienes que estar todo el tiempo posible con él para que sepa que puede estar tranquilo, que a partir de ahora todo va a ir bien. Al cabo de ese tiempo, déjale investigar toda la casa.

Visita al veterinario

Para saber cómo se encuentra de salud es muy importante que lo lleves al veterinario, pero ¿cuándo? La respuesta correcta es lo antes posible, pero es muy aconsejable asegurarse primero de que el gato confía en ti porque sino en el veterinario lo va a pasar muy mal. Si tienes dudas, pulveriza con Feliway su transportín 30 minutos antes de partir para que se sienta más tranquilo.

Gato joven de pelo blanco

Con paciencia, cariño y respeto se puede conseguir que un gato callejero sea muy feliz. Sólo es cuestión de tiempo.

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Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Carmen dijo

    Hola, adoptamos una gatita que fue abandonada por sus dueños anteriores al quedar esperando gatitos. La pobre pasó su embarazo y lactancia en una casa donde no la alimentaban y luego en la calle. Llegó a nuestro hogar muy débil y triste pues le mataron a todos sus gatitos. Ahora ella está recuperada y le calculamos unos 7 u 8 meses de edad. Es muy activa y sobretodo muerde mucho. No ronronea todavía pero todas las noches se viene a dormir junto a mí. Me gustaría saber consejos para redirigir la energía que tiene a un juguete o juego en vez de modernos, ella lo hace jugando pero yo ya tengo todos mis brazos y tobillos llenos de heridas jejeje. Algún consejo? Ella tiene muchos juguetes y también rascador. Saludos y gracias!

    1.    Monica Sanchez dijo

      Hola Carmen.
      Para enseñar a un gato (o gatito) a no morder hay que hacer lo siguiente: cada vez que te muerda, bájalo del sofá o de la cama (o de donde esté). Lo más probable es que se suba y vuelva a querer morderte, pero tendrás que volver a bajarlo. Si se porta bien, no lo bajes. Así aprenderá que sólo puede estar en el mueble contigo si no muerde.

      En el caso de que te muerda, por ejemplo la mano, no la muevas. Te la soltará enseguida.

      Hay que ser muy constante, pero con el tiempo lo aprenderá.

      Y por supuesto, hay que jugar mucho con ella para que queme toda su energía, ya sea con una pelota, una cuerda, o cualquier otro juguete para gatos.

      Un saludo, y ánimo.

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