A veces no es fácil a simple vista saber si un gato es macho o hembra, especialmente si es un bebé. Incluso puede ocurrir que la familia no lo tenga claro hasta que el peludo no cumple varios meses de edad, o que haya confusiones si se trata de una camada numerosa o de gatitos rescatados de la calle.
¿Cómo saber si mi gato es macho o hembra? Si tienes dudas, aquí encontrarás una guía detallada y práctica para resolverlas con seguridad, tanto si el gatito es recién nacido como si ya es adulto.
Cómo ver si mi gato es macho o hembra observando los genitales
Si tu peludito es muy joven, la manera más rápida de saber su sexo es observando sus genitales. Es el método más fiable tanto en gatitos como en adultos, siempre que se haga con calma y buena iluminación.
En el caso de que sea macho, entre el ano y el pene habrá una separación más amplia, parecida a un pequeño espacio en el que, con el tiempo, se situarán los testículos (si no lo están ya). Además, suele apreciarse una pequeña protuberancia redondeada bajo el ano, incluso cuando el gatito tiene pocas semanas.
En cambio, si es hembra, justo debajo del ano verás una pequeña abertura vertical, muy pegada al ano y sin bultito redondeado. La forma que se suele usar para recordarlo es que en los machos el conjunto ano-pene recuerda a un dos puntos “:”, mientras que en las hembras parece una especie de “i” minúscula.
Edad recomendada para diferenciar si es gato o gata
En los gatitos recién nacidos, los genitales son muy pequeños y apenas están desarrollados, por lo que la diferencia entre machos y hembras puede ser difícil de ver incluso para personas con experiencia.
La mayoría de especialistas considera que, para una identificación más precisa, es mejor esperar unas cuantas semanas hasta que la zona genital esté más formada y la distancia entre ano y genitales sea más evidente. Antes de eso es posible hacer una estimación, pero hay más margen de error, sobre todo en camadas muy pequeñas o cuando el gatito está inquieto.
Si tienes dudas con un peludín muy joven, es completamente normal que ni siquiera el veterinario pueda asegurarte al 100 % el sexo en las primeras semanas. En esos casos, lo ideal es repetir el examen más adelante para confirmar.
Cómo examinar a un gatito sin hacerle daño

Al examinar a un gatito para intentar saber si es macho o hembra es fundamental manipularlo con suavidad, porque el manejo brusco genera estrés y puede provocar que se mueva demasiado, aumentando el riesgo de errores.
Coloca al gatito en una superficie tranquila y segura, como una manta o una toalla, para que se sienta más protegido. Sujétalo con firmeza pero sin apretar el abdomen ni la espalda, sosteniéndolo con una mano mientras con la otra separas delicadamente la cola para ver la zona del ano y los genitales.
Es mejor no ponerlo completamente boca arriba, ya que esa postura les hace sentirse muy indefensos. Lo más cómodo suele ser verlo de pie o ligeramente inclinado, con la cola levantada.
Asegúrate de tener buena iluminación, ya sea con la luz de la habitación o con una linterna suave, para no forzar demasiado la vista. Si el pequeño se mueve mucho, maúlla o se muestra muy incómodo y no puedes ver bien la zona, es preferible parar y volver a intentarlo más tarde o esperar unos días a que crezca un poco.
Errores frecuentes al intentar sexar gatitos

Uno de los errores más habituales es la manipulación brusca: coger al gatito con prisas, girarlo sin cuidado o alzarlo por la piel del cuello solo para ver sus genitales. Esto no solo aumenta su estrés, sino que puede hacer que se contraiga y la zona no se vea con claridad.
También es muy común confundir el desarrollo genital en gatitos muy pequeños. Hasta que los testículos descienden y el pene se define mejor, muchos machos pueden parecer hembras a simple vista. Al contrario, alguna suciedad en la zona o restos de heces pueden hacer pensar que hay una abertura donde realmente no la hay.
En colonias felinas o con gatos ferales, otro problema frecuente es intentar sexar a distancia sin una buena vista de la zona genital. En estos casos, la probabilidad de equivocarse es considerable, sobre todo con animales jóvenes y muy asustadizos.
Diferencias físicas entre gatos macho y hembra adultos

Además de ver sus genitales, tenemos que fijarnos en su cuerpo y en su color, pues estos rasgos también pueden dar pistas sobre el sexo del animal, especialmente cuando ya es adulto.
Los gatos macho suelen tener un cuerpo más robusto, musculoso y alto, con una estructura ósea más ancha y una cabeza habitualmente más grande. En machos no castrados, los testículos son claramente visibles y, con la edad, la cara puede volverse más ancha y marcada.
Las gatas hembras tienden a ser más pequeñas y esbeltas, con una cabeza algo más fina y rasgos faciales más delicados. En ellas no se observan testículos, de modo que en los adultos esta ausencia ayuda mucho a identificar su sexo cuando se les mira por detrás.
Hay que tener en cuenta que las características físicas no son una regla matemática: puede haber machos más pequeños por una nutrición deficiente en la infancia, y hembras algo más grandes debido a la genética o a la raza. Por eso la observación corporal debe combinarse siempre con la revisión de los genitales.
Colores del pelaje y probabilidad de que sea gato o gata

El color del pelaje puede dar pistas interesantes sobre el sexo del gato, aunque nunca debe usarse como único criterio. Los gatos macho pueden presentar pelajes de tonalidades rojas o negras, incluyendo sus diluciones (rubio, crema, gris) o ser bicolores, igual que las hembras.
Sin embargo, las hembras pueden ser además tricolores (tortuga, carey o calicó), combinando manchas negras, rojas y blancas. Debido a la forma en que se heredan los colores ligados al cromosoma X, la gran mayoría de gatos tricolores son hembras. Si tu felina es tricolor, puedes estar prácticamente seguro de que se trata de una hembra.
Seguiremos teniendo dudas si el gato fuera blanco, negro u naranja; en esos colores la observación del pelaje no es concluyente, por lo que conviene confirmar siempre mirando los genitales o consultando con un profesional.
Existen excepciones muy poco frecuentes, como algunos machos con un cromosoma sexual extra (cariotipo XXY), que pueden mostrar pelaje tricolor. No obstante, estos casos son raros y suelen asociarse a problemas de fertilidad. Por eso, aunque el color es una buena orientación, siempre conviene confirmar mirando los genitales.
Diferencias de comportamiento entre machos y hembras

Aunque no es algo con lo que se recomiende basar la identificación al cien por cien, puede ser útil observar al propio gato y ver cómo se comporta, sobre todo cuando ya ha alcanzado la madurez sexual y no está esterilizado.
Cuando son pequeñines, tanto machos como hembras suelen ser muy juguetones y activos, pero a medida que crecen aparecen matices. Las hembras tienden a mostrarse algo más reservadas y, en muchos casos, más sensibles a los cambios del entorno. A menudo se acercan a las personas con una forma de andar delicada y buscan mimos de manera más sutil. En ocasiones pueden parecer más tímidas en comparación con machos de carácter más atrevido.
Los gatos macho sin castrar pueden ser más territoriales, marcar con orina en distintos puntos de la casa y maullar con más intensidad, sobre todo si perciben hembras en celo cerca. También pueden mostrar conductas de dominancia o rivalidad con otros machos.
En las hembras, cuando entran en celo se observa un aumento marcado de la vocalización, frotamientos constantes contra muebles, suelos o personas y una actitud extremadamente cariñosa y demandante de atención. Estas señales pueden repetirse de forma periódica mientras no estén esterilizadas.
En colonias de gatos ferales, donde es difícil acercarse, estos patrones de conducta y el porte general del animal pueden ayudar a intuir el sexo, aunque siempre con cautela, ya que el carácter individual y la esterilización modifican mucho la conducta.
Con toda esta información visual, física, de color y de comportamiento, es mucho más sencillo averiguar si tu gatito es macho o hembra, reducir al mínimo las dudas y tomar decisiones responsables sobre su esterilización, convivencia y cuidados futuros.
¿Has podido averiguar si tu gatito es macho o hembra?
