El Albergue Comarcal Valle Colino, en Tenerife, ha decidido detener temporalmente las adopciones de felinos de pelaje negro y blanco hasta el 3 de noviembre. La medida, que se aplica cada otoño, responde a la proximidad de Halloween y al aumento de señales de riesgo que el centro detecta por estas fechas.
Desde la entidad insisten en que se trata de una pausa preventiva, no de una prohibición definitiva. Pasados estos días, los trámites se retomarán con normalidad y con las garantías habituales del refugio; además, piden a quienes tenían previsto regalar un gato que esperen y lo mantengan en casa, porque una decisión aparentemente pequeña puede evitar un final injusto para el animal.
Motivo y alcance de la medida

El refugio explica que alrededor de estas fechas se disparan solicitudes de adopción centradas en colores concretos, un patrón que genera sospechas. Personal del centro detalla que, en paralelo, llegan avisos sobre cadáveres de felinos en zonas apartadas y llamadas anómalas interesándose solo por gatos negros o blancos, señales que llevan a reforzar la prevención.
Para evitar que estos animales terminen usados en rituales o brujerías o, simplemente, como atrezo de fiestas, el albergue ha suspendido las adopciones de ambos colores hasta el 3 de noviembre. No es una decisión aislada: también en Navidad ajustan procedimientos con camadas para frenar regalos impulsivos que, demasiadas veces, acaban en abandono.
El centro lanza un llamamiento a particulares, asociaciones y comercios para que eviten entregas durante estos días y prioricen la adopción responsable. La experiencia les confirma que un breve paréntesis reduce riesgos y evita adopciones impulsivas que no garantizan el bienestar del animal.
Además, recuerdan que las supersticiones asociadas al pelaje siguen alimentando prejuicios. A los gatos negros se les ha vinculado históricamente con la brujería; a los blancos, con ideas de pureza o protección. Para Valle Colino, ninguna creencia justifica poner su seguridad en juego.
Recomendaciones del refugio para estos días: mantener a los gatos en casa y supervisados, no ceder animales como regalo y, ante cualquier sospecha de maltrato o uso indebido, avisar a las autoridades o al propio albergue.
El refugio y su trabajo en Tenerife
Activo desde 2005, Valle Colino atiende cada año a más de 2.500 animales del Área Metropolitana de Tenerife. Lo gestiona la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y Plantas (FECAPAP), con control y supervisión de los ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna, El Rosario y Tegueste.
Ubicado entre Santa Cruz y La Laguna, el centro acoge en la actualidad 58 gatos y 250 perros. Su labor abarca el rescate, la recuperación, la esterilización y el impulso de una convivencia responsable, además de campañas de sensibilización en momentos sensibles como Halloween o las fiestas navideñas.
El mensaje difundido en redes sociales ha recibido el apoyo de ciudadanía, asociaciones y voluntariado. Aunque la pausa pueda retrasar algunas adopciones, la prioridad del centro es clara: protegerlos es lo primero, y este tipo de decisiones disuasorias ha demostrado ser útil para reducir riesgos.
Una vez superados los días de mayor exposición, las adopciones se reanudarán con el procedimiento habitual del refugio, evaluando cada caso con el rigor de siempre y poniendo por delante el interés del animal. Para resolver dudas o aportar información, siguen operativos los canales de contacto del albergue.
Esta pausa busca añadir una capa extra de seguridad en una época del año delicada para ciertos felinos; un paréntesis breve para minimizar daños, reforzar la adopción consciente y recordar que, con independencia del color de su pelaje, los gatos merecen respeto, cuidado y un hogar estable durante todo el año.
