CatVideoFest se ha consolidado como uno de los eventos cinematográficos más originales y queridos por los amantes de los felinos. Para quienes buscan un plan diferente o simplemente quieren pasar un buen rato viendo gatos hacer de las suyas en pantalla grande, este festival ofrece una experiencia única que va mucho más allá del simple entretenimiento.
Este fenómeno, que nació de la mano del cineasta Will Braden en 2016, reúne cada año una cuidadosa selección de vídeos de gatos provenientes de internet y de aportaciones del público. El resultado es una recopilación de aproximadamente 75 minutos repleta de clips con los momentos más divertidos, entrañables y sorprendentes protagonizados por estos animales.
Un festival internacional con fines solidarios

No se trata solo de una sesión de risas. CatVideoFest tiene un fuerte compromiso social: colabora con refugios y organizaciones animalistas. Desde 2019, gracias a la implicación de entidades y salas colaboradoras, se han recaudado más de 150.000 dólares destinados a apoyar a gatos en situación vulnerable, ya sea fomentando la adopción, el acogimiento o ayudando económicamente a refugios locales. En eventos recientes, como el celebrado en el Park Theatre, parte de la recaudación se ha destinado directamente a asociaciones como Monadnock Kitty Rescue & Adoption, que incluso acuden al propio evento con felinos adoptables.
La dimensión internacional de CatVideoFest es significativa: se proyecta en más de 200 cines de Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y diversos puntos de Europa, haciendo posible que espectadores de todo el mundo disfruten de la experiencia compartida de ver gatos en pantalla gigante.
¿Qué vídeos incluye CatVideoFest?
Uno de los secretos de su éxito es la variedad y frescura de los vídeos que incluye cada edición. Desde gatos traviesos que tiran objetos, saltos imposibles, escenas de humor cotidiano, hasta animaciones y pequeñas historias musicales. También suelen aparecer clásicos virales y hasta relatos con toques filosóficos sobre el día a día de los felinos, sin olvidar las entrañables aportaciones de dueños que escriben con la esperanza de ver a su mascota en la gran pantalla.
Will Braden es especialmente exigente con el material de cada año: selecciona entre miles de clips y nuevas propuestas, priorizando piezas cortas, familiares y que funcionen bien en una sala llena. Él mismo reconoce que la clave está en que el momento más gracioso llegue al final del vídeo, para dejar al público con ganas de compartirlo nada más lo ven. La duración limitada de cada clip también ayuda a mantener la atención de grandes y pequeños, aspecto que valora especialmente como padre.
Una experiencia para todos los públicos
El público que acude a CatVideoFest es de lo más diverso. Familias completas, aficionados a los gatos y personas de todas las edades encuentran aquí un espectáculo accesible, familiar y lleno de buen humor. Los pases suelen programarse en pleno verano, aprovechando las vacaciones escolares y el ambiente festivo, con precios populares que facilitan la asistencia en grupo (las entradas suelen costar entre 10 y 12 euros).
En cada edición, no solo se disfruta de las imágenes: muchas salas aprovechan la ocasión para organizar actividades paralelas, charlas informativas sobre adopción, sorteos o incluso encuentros con gatos reales.
Un fenómeno que trasciende la pantalla
Que los vídeos de gatos fascinen a la humanidad no es nada nuevo: ya en 1894 Thomas Edison rodó The Boxing Cats, una de las primeras grabaciones que mostraban a estos animales como protagonistas. Pero el auge del formato viral, el ingenio de eventos como CatVideoFest y su carácter colaborativo han elevado el fenómeno a otro nivel, convirtiendo la proyección de vídeos en cines en una cita anual esperada y, sobre todo, compartida.
La personalidad de los gatos, su independencia y su capacidad para sorprender cada día explican, según Braden, por qué nunca dejarán de inspirar nuevas historias. Ni los experimentos con otras mascotas han alcanzado el mismo éxito: Los gatos son imprevisibles, graciosos sin esfuerzo y perfectos para protagonizar este tipo de vídeos.
Asistir al CatVideoFest es mucho más que ver gatos simpáticos: es una forma de colaborar con el bienestar animal mientras se disfruta de una sesión repleta de carcajadas. Ya sea por compromiso social, por afición a los felinos o simplemente por necesidad de desconectar del día a día, este festival ha demostrado que la magia de los gatos sigue intacta tanto en internet como en la gran pantalla.
