
La gata, desde que cumple los 4-6 meses de edad, puede quedarse embarazada hasta dos veces por año. Tras varias semanas, nace una camada de gatitos que puede ser bastante grande, de hasta 13 peluditos. Éstos son adorables, muy tiernos y dulces, tanto es así que es inevitable sentir mucho cariño por ellos.
Pero, ¿sabes cuál es el tiempo de gestación de los gatos y qué ocurre en cada fase del embarazo, desde el celo hasta el parto y el postparto? Si quieres saber más sobre el embarazo de estos animales, no dudes en seguir leyendo.
Cuando se tiene una gata a veces se puede pensar en dejarla que críe, lo cual puede ser la decisión acertada siempre y cuando esos gatitos tengan un hogar seguro antes de que nazcan. ¿Por qué? Porque no es nada fácil colocarlos, pues no a todos les gustan los gatos. Además, para que todo vaya bien es importante elegir bien a las familias, someterlas a un proceso de selección para asegurarnos de que ese gatito acabará realmente en buenas manos.
Una vez hecho esto, entonces sí, podremos buscarle pareja a nuestra gata. Si es de raza, es muy importante aprender las características de la raza, el estándar, su historia, y las enfermedades más comunes que puede tener. Toda esta información te la puede proporcionar el criador y el veterinario, que también podrán orientarte sobre la planificación de las camadas para no sobreexplotar a la gata.

Ciclo reproductivo de la gata y momento del celo
Las gatas son poliéstricas estacionales, es decir, tienen varios celos durante su estación reproductiva, que suele coincidir con los meses de más horas de luz. Esto significa que, si no está esterilizada y tiene acceso a machos, las probabilidades de embarazo son muy altas.
El ciclo reproductivo se divide en varias fases con comportamientos muy característicos:
- Proestro (1-3 días): la gata está más cariñosa, se frota contra personas y objetos, maúlla con más frecuencia y puede marcar con orina, pero todavía no acepta la monta.
- Estro o celo (3-9 días): es la fase fértil. Se intensifican los maullidos, adopta la postura típica de monta (eleva la pelvis y la cola), se muestra muy receptiva a los machos y, si se produce la monta, la ovulación se induce casi de forma inmediata, con una probabilidad muy alta de embarazo.
- Interestro: si no hay monta ni gestación, la gata entra en un periodo de descanso corto (8-15 días) antes de volver a entrar en celo.
- Diestro: puede producirse si la gata ovula pero no queda gestante, con un descanso de hasta 45 días.
- Anestro: fase de reposo reproductivo, asociada a los meses con menos luz, en la que no presenta celo.
Este ciclo explica por qué una gata puede tener varios celos al año y por qué es tan sencillo que se quede preñada si no se toman medidas como la esterilización.
¿Cuánto dura el embarazo de una gata?
Sabiendo todo esto, el tiempo de gestación de los gatos dura entre los 62 y los 67 días. En algunos casos puede durar desde unos 58 hasta 70 días, pero nunca debería sobrepasar unos 70-72 días sin supervisión veterinaria, ya que podría indicar complicaciones.
Durante todas esas semanas, la gata experimentará una serie de cambios físicos y de comportamiento que la prepararán para ser madre, y que además te ayudarán a reconocer si está embarazada y en qué momento de la gestación se encuentra.
Síntomas de una gata embarazada y evolución semana a semana
Durante el embarazo, la gata experimentará una serie de cambios que la prepararán para ser madre, que son los siguientes:
- Hinchazón de las mamas, las cuales se volverán de un color más rosado, especialmente entre el día 15 y el 18 de gestación (fenómeno conocido como «pinking-up»).
- Cambios en el comportamiento: puede volverse más cariñosa con sus cuidadores o más solitaria y reservada, buscando rincones tranquilos.
- Aumento del apetito al comienzo y mitad del embarazo, y posible pérdida del mismo a medida que se va acercando la fecha de parto.
- Vómitos, sobre todo entre la cuarta y la quinta semana, similares a las náuseas matutinas.
- Busca un lugar seguro y cómodo donde parir cuando se acerca el momento del parto, empezando a preparar un nido.
Además de estos signos generales, la gestación se puede describir semana a semana:
- Semana 1-2: los óvulos fecundados se implantan en el útero. No hay cambios visibles, aunque la gata puede mostrar ligeras variaciones de apetito o ánimo.
- Semana 3: las mamas se rosaban y se hinchan; es uno de los primeros signos claros. Puede aparecer algún vómito esporádico.
- Semana 4: el abdomen empieza a redondearse ligeramente. Un veterinario ya puede detectar la gestación mediante palpación suave.
- Semana 5-6: los fetos crecen con rapidez, aumenta el apetito y la barriga se hace más evidente. Puede empezar a buscar lugares tranquilos.
- Semana 7: el pelaje del vientre puede aclararse o caerse ligeramente, y al tocar con mucho cuidado pueden notarse los gatitos.
- Semana 8-9: se aprecian movimientos fetales, la gata puede estar más inquieta, se lame con frecuencia y pasa tiempo en el lugar elegido para parir.
Es importante no presionar el vientre ni manipularla en exceso. La confirmación segura del embarazo debe hacerla el veterinario, mediante palpación, ecografía (desde la segunda semana) o radiografía en fases finales, siempre valorando riesgos y beneficios.

¿Cuántos gatitos puede tener una gata?
Una camada puede ser bastante grande, de hasta 13 peluditos, aunque lo más habitual es que nazcan entre 3 y 6 gatitos por parto. En gatas primerizas, las camadas suelen ser algo más pequeñas, generalmente de 1 a 4 crías.
Factores como la edad, la raza y el estado de salud de la gata influyen mucho en el número de gatitos. En camadas muy numerosas también es más frecuente que algún gatito nazca débil o sin vida, o que el parto se prolongue más de lo normal, por lo que conviene tener control veterinario.
Además, debido a que las gatas tienen ovulación inducida, una gata puede quedar preñada de distintos machos durante el mismo celo (superfecundación), dando lugar a camadas con gatitos de padres diferentes.

Cuidados de la gata embarazada y preparación del parto
Si tu gata está embarazada, se avecina un periodo en el que necesitará alimentación adaptada, un entorno tranquilo y control veterinario. Es recomendable ofrecerle comida de alta energía (pienso de gatitos o específico para gatas gestantes), siempre con agua fresca disponible, y evitar cambios bruscos de dieta para no provocar trastornos digestivos.
Durante la gestación conviene minimizar el estrés, no forzar el juego intenso y evitar medicamentos o antiparasitarios sin prescripción, ya que no todos son seguros para los fetos. Lo ideal es que la gata tenga su calendario de vacunas y desparasitaciones al día antes del primer embarazo.
Conforme se acerca el parto, prepárale un nido cómodo y apartado: una caja amplia con mantas o toallas limpias, en un lugar tranquilo, cálido y poco transitado de la casa. Aunque muchas gatas eligen por sí mismas un armario o una cesta de ropa, ofrecerle un espacio adecuado aumenta las probabilidades de que se sienta segura.
El parto de la gata y el postparto
En los días previos al parto, la gata suele estar más inquieta, come menos, bebe más y busca de forma insistente un lugar recogido. Maúlla, se lame los genitales con frecuencia y puede presentar algo de secreción vaginal clara.
El parto se divide en tres fases principales: una fase de dilatación con contracciones todavía poco evidentes; una fase de expulsión de los gatitos, en la que nacen uno a uno con intervalos que pueden ir de 15 minutos a algo más de una hora; y una fase de expulsión de las placentas, normalmente una por cada cría. Si observas que pasa demasiado tiempo empujando sin resultado, que hay mal olor, hemorragias intensas o gatitos muy débiles, es fundamental contactar con un veterinario.
Tras el parto, la madre limpia a sus crías, corta el cordón umbilical con los dientes y las estimula para que respiren y empiecen a mamar. En esta etapa necesita mucha tranquilidad, comida y agua cerca del nido, y que se respeten sus tiempos: algunas gatas se muestran protectoras y no permiten que se manipule a los gatitos durante los primeros días, lo cual entra dentro de lo normal.
Conocer el tiempo de gestación de los gatos, las fases del celo, los signos de embarazo y las necesidades antes, durante y después del parto te permitirá acompañar mejor a tu gata y tomar decisiones responsables, ya sea ayudándola a sacar adelante una camada deseada o valorando la esterilización para evitar embarazos no planificados.
