Las infecciones urinarias no solo afectan a los seres humanos. Nuestros gatos también son susceptibles a este tipo de infecciones que hacen que el acto de orinar sea ya no solo doloroso sino extremadamente molesto.
Estas aparecen cuando las bacterias se introducen en el sistema urinario, principalmente en la uretra, que es el tubo que lleva la orina desde la vejiga hacia afuera. Estas bacterias pueden desencadenar una serie de malestares y complicaciones que, si no se tratan a tiempo, pueden ser peligrosas.
¿Qué causa una infección urinaria en gatos?

Las infecciones urinarias en gatos son más comunes en hembras que en machos, ya que su uretra es más corta y ancha, lo que facilita la entrada de bacterias. Además, algunos factores como el estrés, una dieta inadecuada y una ingesta insuficiente de agua también pueden favorecer la aparición de este tipo de infecciones.
Entre las principales causas se encuentran:
- Infecciones bacterianas: La causa más común. Bacterias que se introducen en la uretra pueden viajar hasta la vejiga y provocar una inflamación e infección del área.
- Estrés: Situaciones de estrés, como una mudanza o la llegada de nuevos animales a la casa, pueden predisponer a los gatos a padecer infecciones urinarias.
- Formación de cristales (urolitiasis): Los cristales en la vejiga irritan las paredes internas del tracto urinario, dando lugar a infecciones.
- Problemas anatómicos: Algunas infecciones pueden estar relacionadas con anomalÃas anatómicas que predisponen al gato a obstrucciones o a una mala eliminación de la orina.
- Obesidad: Los gatos con sobrepeso tienen mayor predisposición a problemas del tracto urinario.
- Otros factores: Enfermedades como diabetes o enfermedades renales crónicas también pueden aumentar el riesgo de sufrir infecciones.
A diferencia de los humanos, los gatos no suelen desarrollar infecciones urinarias recurrentes por el simple hecho de tener la vejiga irritada, sino que en muchas ocasiones están relacionadas con otros problemas de salud sistémicos.
SÃntomas de una infección urinaria en gatos
Es fundamental que los dueños de gatos estén atentos a los sÃntomas que pueden indicarnos que algo no va bien en el sistema urinario de nuestra mascota. Los signos más habituales que puede experimentar tu gato son:
- Dificultad y dolor al orinar: Es tÃpico que el gato maúlle o exprese dolor al intentar orinar.
- Micciones frecuentes pero en pequeñas cantidades: El gato orina en pequeñas cantidades, y con frecuencia fuera de su caja de arena.
- Orina con sangre: La presencia de sangre en la orina (hematuria) es un signo claro de que hay un problema en el tracto urinario.
- Lamido excesivo de los genitales: Un gato con infección urinaria puede lamerse repetidamente en la zona genital.
- Pérdida de apetito y debilidad: Además, el gato puede mostrar signos de debilidad o falta de actividad.
Diagnóstico de las infecciones urinarias

Una vez que se han identificado los sÃntomas, es importante acudir rápidamente al veterinario, quien procederá a realizar varias pruebas para confirmar el diagnóstico:
- Análisis de orina: Se examina la muestra de orina en busca de bacterias, leucocitos y eritrocitos que puedan indicar una infección.
- Análisis de sangre: Para comprobar la función renal y descartar otras afecciones.
- EcografÃa de la vejiga: En algunos casos, se puede recomendar una ecografÃa para detectar la presencia de cristales o cálculos en la vejiga que puedan estar causando la infección. Esta es una prueba no invasiva que permite al veterinario evaluar cualquier irregularidad.
- RadiografÃas: Si se sospecha de cálculos o anomalÃas en los riñones o el tracto urinario.
Recordemos que las infecciones urinarias en gatos pueden esconder otros problemas más serios, como la cistitis idiopática o cálculos renales. Por ello, el diagnóstico debe ser lo más completo posible para recibir el tratamiento adecuado.
Tratamiento de las infecciones urinarias en gatos
El tratamiento de una infección urinaria variará dependiendo de su causa subyacente:
- Si la infección se debe a bacterias, el veterinario probablemente prescribirá antibióticos para combatirla.
- Si hay cálculos urinarios presentes, el tratamiento puede incluir desde la modificación de la dieta hasta una posible cirugÃa para eliminarlos.
- En algunos casos, donde la inflamación es provocada por el estrés (cistitis idiopática), se pueden añadir tratamientos antiinflamatorios y modificaciones en el entorno del gato para reducir el estrés.
Mantener a los gatos bien hidratados también ayuda en gran medida a la recuperación, ya que el aumento en el consumo de agua puede diluir la orina y ayudar a eliminar cualquier agente nocivo. Es recomendable fomentar el consumo de agua utilizando fuentes para gatos o mezclando agua con su comida.
Prevención y cuidado

Prevenir las infecciones urinarias en gatos no garantiza que nunca las padezcan, pero puede reducir significativamente el riesgo. A continuación, te ofrecemos algunos consejos útiles:
- Proporciona siempre agua fresca y limpia a tu gato, ya que una buena hidratación es clave para mantener una buena salud del tracto urinario.
- Cuida su alimentación. Si tu gato tiene tendencia a desarrollar cálculos, existen alimentos especialmente formulados para mejorar la salud urinaria.
- Mantén una buena higiene del arenero. Un arenero limpio reduce el riesgo de infecciones bacterianas.
- Crea un ambiente tranquilo para tu gato para reducir el estrés. El estrés es un factor importante que incide directamente en el desarrollo de infecciones urinarias.
Es importante saber que la detección temprana y el tratamiento adecuado son claves para evitar que las infecciones urinarias en gatos se conviertan en problemas mayores. Siempre es recomendable consultar al veterinario ante cualquier cambio en los hábitos urinarios de tu gato para asegurar su bienestar y evitar complicaciones serias de salud.