Si te gustan los gatos y quieres pasar unos minutos muy entretenidos, te recomiendo muy mucho la serie animada Simon’s Cat. Son dibujos muy simples, pero increíblemente bien trabajados, con un estilo de línea muy limpia y escenas llenas de gags visuales. Hasta tal punto es así que es muy posible que veas a tu gato reflejado en ella en más de una ocasión.
El protagonista es un felino doméstico que tiene un carácter muy reconocible y propio de estos animales: descarado, inteligente, cariñoso, travieso y, sobre todo, muy obsesionado con la comida. Lo mejor de todo es que estos vídeos están disponibles en YouTube para todo aquel que quiera verlos, como por ejemplo los que te vamos a mostrar a continuación, y además forman parte de una auténtica serie con decenas de capítulos, especiales y hasta libros ilustrados.
Simon’s Cat (traducido muchas veces como el gato de Simon) es una serie animada ideada y realizada por el animador inglés Simon Tofield. El protagonista es un travieso gato doméstico cuyas aventuras comenzaron con el famoso corto Cat Man Do, en el que el minino hace cualquier cosa para conseguir que su humano se levante de la cama para darle de comer. Desde entonces, el canal oficial de YouTube ha acumulado decenas de millones de reproducciones en sus episodios, con un éxito que se mantiene estable gracias a su humor universal y a la ausencia casi total de diálogos.
La serie está animada por Simon Tofield, director de animación del estudio londinense Tandem Films. Empezó a dibujar cómics desde joven y estudió animación en la De Montfort University. Vive en una zona rural de Inglaterra con varios gatos que, según él mismo ha contado en entrevistas, son su principal fuente de inspiración para capturar los movimientos, expresiones y manías felinas que vemos en pantalla.
Un día con un propietario de gatos
¿Cómo es tu día con tu gato? El protagonista hace todo lo posible por llamar la atención de su humano. Insisto, todo lo posible: hasta desenchufar el cable del ordenador. En esta pieza se ve muy bien ese tono de comedia de situación y slapstick (golpes y caídas exageradas pero cómicas) que define a Simon’s Cat y que recuerda al cine mudo clásico, donde todo se contaba mediante gestos, exageraciones y un gran sentido del ritmo.
Este tipo de escenas son tan populares porque muestran situaciones cotidianas para cualquier casa con gatos: el minino que se interpone entre tú y la pantalla, que pisa el teclado, que tira el ratón o que se tumba justo sobre los papeles que necesitas. Simon Tofield observa estos comportamientos en sus propios animales y los lleva a la animación, exagerando un poco para que el resultado sea todavía más cómico.
6 señales que demuestran que tu gato te quiere
Los gatos nos demuestran de muchas maneras que nos quieren. Algunas de las más comunes las verás en este vídeo. Eso sí, son al estilo de Simon’s Cat. En esta entrega aparecen gestos típicos como los cabezazos cariñosos, los ronroneos intensos, el hecho de dormir cerca o encima del humano, o incluso traerle “regalos” poco agradables, todo llevado al tono exagerado y cómico de la serie.
El humor funciona tan bien porque, detrás de la risa, hay mucha observación etológica: el gato de Simon se comporta como un gato real, solo que llevado al extremo. Esto hace que el público no solo se identifique con el humano, sino también con el propio animal, que actúa movido por el cariño, la curiosidad y, a veces, por un ego felino enorme.
Vamos al veterinario
Llevar al gato al veterinario puede ser toda una odisea. Y es que, del mismo modo que se las ingenia para que le hagamos caso cuando él quiere, va a hacer lo propio para librarse de la consulta veterinaria. En este episodio se explotan todos los tópicos felinos: el gato que desaparece justo cuando ve el transportín, el que se aferra con uñas y dientes al marco de la puerta o el que intenta escapar de la mesa de exploración.
Esta temática es tan rica que incluso dio pie a un cortometraje más largo dentro del universo de la serie, titulado Off to the Vets. Según ha explicado el propio Tofield, quería contar la experiencia completa porque es una situación por la que todos los cuidadores de gatos acaban pasando y que da juego para muchas escenas distintas, desde la preparación en casa hasta la vuelta del veterinario.
Es la hora loca del gatito
Tener a un gatito en casa es una experiencia increíblemente maravillosa. Pero hay que tener mucha paciencia, ya que cada día va a tener su »momento de locura» en el que correrá, saltará, hará travesuras y, por el camino, puede dejar caer alguna que otra cosa. Simon’s Cat retrata de forma muy fiel lo que en casa llamamos la “loca de las tres de la mañana”: carreras por el pasillo, saltos sobre muebles, ataques a los pies del humano y persecuciones a sombras invisibles.
En los capítulos donde aparece el cachorro Teddy, por ejemplo, se ve cómo un minino joven puede ser aún más travieso que el adulto, pero también cómo se establece una dinámica de juego y rivalidad muy divertida entre ambos gatos. Estos detalles conectan mucho con quienes conviven con más de un felino y reconocen ese equilibrio entre conflictos y complicidad.
Personajes y universo de Simon’s Cat
Además del gato protagonista y de Simon, a lo largo de los episodios se han ido incorporando personajes secundarios que enriquecen el universo de la serie y permiten crear nuevas situaciones cómicas:
- El gato de Simon: el protagonista absoluto. Sus travesuras, sobre todo para conseguir comida, atormentan a Simon. Adora la comida para gatos, pero tampoco hace ascos a los pajarillos, ratones y peces del jardín. Nunca se ha revelado su verdadero nombre; el autor ha dicho que el personaje se basa en uno de sus gatos reales.
- Simon: el paciente dueño del gato. Suele ser víctima de sus trapicheos, y tiene fobias muy humanas, como su miedo a las arañas en el episodio Spider Cat. En algunos capítulos aparece acompañado por una novia, cuya relación también se ve afectada por las travesuras felinas.
- El perro de la hermana de Simon: aparece en el vídeo Fed Up, donde come debajo de la mesa durante una comida familiar y genera un contraste divertido entre el comportamiento canino y el felino.
- El pajarillo: un pájaro que aparece en el vídeo Snow Business provocando al gato para iniciar un combate de bolas de nieve, mezcla de humor slapstick y ternura.
- El erizo: vive en el jardín trasero de Simon. El gato disfruta molestándolo, por ejemplo enredando objetos en sus púas, lo que da pie a escenas de humor muy visual.
- El gnomo de jardín: muy parecido al que rompe el gato en el vídeo Let Me In. Suele aparecer como objeto recurrente en el que el protagonista se apoya para conseguir comida, como si fuera su aliado.
- Teddy: un cachorro de gato que protagoniza capítulos como Double Trouble, Catnap, Icecapade, Screen Grab, Suit Case o Mirror Mirror. A pesar de su corta edad, muchas veces se muestra más espabilado que el gato adulto, aportando frescura y caos.
- Otros personajes recurrentes: gatitas, aves, ardillas y distintos animales del jardín, que aportan variedad a las tramas y permiten explorar la faceta más cazadora y curiosa del protagonista.
Este elenco, junto con la ambientación doméstica y de jardín, hace que Simon’s Cat funcione como una auténtica comedia de situación felina, con escenarios reconocibles y un lenguaje visual que cualquier amante de los gatos entiende sin necesidad de diálogos.
Género, estilo y por qué Simon’s Cat engancha tanto
Simon’s Cat mezcla varios géneros de humor: cine de comedia, slapstick, telecomedia y comedia de situación, con toques de documental de naturaleza en clave paródica, porque muchas escenas muestran comportamientos instintivos felinos observados con mucho detalle.
El estilo de animación es intencionadamente sencillo, en blanco y negro, pero muy fluido. Esto permite que los movimientos del gato sean muy expresivos y fácilmente reconocibles: el rabo erizado, las orejas hacia atrás, el lomo arqueado, el caminar sigiloso o los saltos descoordinados de los cachorros. Esa fidelidad al lenguaje corporal real de los gatos es una de las claves de su éxito.
Otra razón por la que esta serie conecta tan bien con personas de todo el mundo es que apenas hay diálogos. El humor se basa en sonidos, maullidos, golpes, ronroneos y efectos, lo que permite que cualquier espectador, independientemente de su idioma, entienda la historia sin esfuerzo. Por eso la serie se ha consolidado como un fenómeno global con seguidores en países de todos los continentes.
Lo que empezó siendo seguramente nada más que un hobby, ha pasado a ser todo un negocio. Y es que, de Simon’s Cat, además de los vídeos, podremos disfrutar también productos para gatos, como camas, camisetas, botellas y todo tipo de artículos de merchandising. Esta expansión a libros ilustrados, cómics y objetos de uso cotidiano demuestra hasta qué punto el personaje se ha convertido en un icono de la cultura gatuna en internet. Algo que, sinceramente, no me extraña, ¿y a ti?
El fenómeno Simon’s Cat ha demostrado que, combinando una observación muy cuidadosa del comportamiento felino con un humor blanco y accesible, se puede crear una serie animada divertida que nunca pasa de moda, ideal para cualquier persona que conviva con gatos o que simplemente disfrute viendo cómo estos animales conquistan el mundo desde el sofá.

