Desde su origen, el gato siempre ha buscado la manera de cazar a sus presas lo más rápido posible para, así, poder alimentarse. Pero, desde la creación de la comida para gatos, a mediados del siglo pasado, ya no tiene necesidad alguna de atrapar a un animal, pues tiene su comida en casa.
Sin embargo, ¿se le puede dar comida casera?
Hoy en día la alimentación de los animales domésticos es un negocio. Los piensos son muy prácticos y cómodos para nosotros, ya que tan solo tenemos que abrir el saco y servir, pero si tenemos en cuenta que los felinos que tenemos en casa llevan cazando desde hace unos 150 mil años y que el pienso apareció no hace ni un siglo, cabe replantearse varias cosas con respecto a este tema. Conviene diferenciar entre alimentos completos (cubren todos los nutrientes diarios por sí solos) y alimentos complementarios (solo como añadido o premio). En cualquier modalidad que elijas, el objetivo es garantizar una dieta completa y segura.
¿Es peligroso darle comida casera?
Depende de la frescura, la manipulación y el almacenamiento. La carne que se le debería dar a los animales ha de provenir del mismo sitio donde vamos a comprar la carne que nosotros consumimos. Ésta pasa controles para poder ser consumida sin problema una vez cocinada, por lo que, si se cocina y conserva correctamente, la salud del gato no se verá comprometida.
Precauciones clave: mantén la cadena de frío, guarda en nevera no más de 24-48 horas tras cocinar, congela en porciones si preparas cantidad y evita la contaminación cruzada. Los alimentos crudos pueden portar Salmonella, E. coli o Campylobacter; cocinar reduce este riesgo y mejora la digestibilidad de algunos componentes.
- Lávate bien las manos y limpia tablas, cuchillos y encimeras con agua caliente y jabón.
- Descongela en nevera, nunca a temperatura ambiente; coloca los jugos en recipientes cerrados.
- Revisa el envase si compras comida cruda preparada: evita desgarros, abolladuras o decoloraciones y confirma si es alimento completo o complementario.

¿Cuándo se le puede empezar a dar?
Cuando se quiera El peludo empezará a tener dientes lo suficientemente fuertes para mordisquear con alrededor de 1 mes de vida, así que a esta edad se le puede dar trocitos de carne bien triturada. Haz una transición gradual mezclando parte de su comida habitual con la casera y aumentando poco a poco. En gatitos, gestantes, lactantes o seniors, ajusta raciones y nutrientes con ayuda del veterinario.
¿Qué puede comer?
Puede comer todo tipo de carne, pero sin ni piel. Los huesos se pueden astillar y la piel añade grasa innecesaria. Las aves (pollo, pavo, codorniz) suelen ser las más aceptadas. Si usas cerdo, cocínalo siempre a fondo para evitar riesgos como el virus de Aujeszky. Con pescado, elige fresco o congelado siempre cocinado y sin espinas; las conservas en aceite vegetal o al natural pueden usarse de forma ocasional por su contenido en sal.
También se le puede dar huevos bien cuajados (revueltos o duros) y pequeñas cantidades de frutas/verduras para variar textura: calabaza, guisantes, judías verdes, zanahoria, lechuga cocida, brócoli, manzana, pera o sandía. Evita cítricos como la naranja, que pueden sentar mal. En dietas caseras, incluye un suplemento vitamínico-mineral específico para gatos (taurina incluida) siguiendo indicación veterinaria. No añadas sal y ajusta la textura a sus preferencias (paté o trocitos).
- Menú base con arroz: unos 70-80 g de arroz bien cocido y escurrido, 3-4 cucharaditas de aceite vegetal y suplemento; añade 140-160 g de pechuga de pollo cocinada con 1 huevo, o 170-190 g de salmón cocinado con 1 huevo.
- Menú base con verduras: cerca de 50 g de vegetales cocinados (guisantes, judías, zanahoria, lechuga muy picada o brócoli) y 1 cucharadita de aceite; completa con 170-190 g de pavo o 210-230 g de vacuno magro cocidos con medio huevo; también vale pescado azul/blanco cocinado o, puntualmente, pescado enlatado en aceite o al natural.
- Extra de sabor opcional: un poco de almeja cocida triturada, algún corazón de pollo cocido o un trocito de surimi, siempre dentro de una ración equilibrada.
- Receta especial: cordero cocinado (posible mezcla de magro con hígado, riñón o corazón), verduras/frutas suaves, algo de arroz, toque de almejas y suplemento específico.
Cómo cocinar y conservar: horno, plancha, hervido, microondas, olla a presión o freidora de aire funcionan bien. Guarda en recipientes cerrados en nevera 3-4 días como máximo; recalienta suavemente y añade un poco de agua si quieres más jugosidad. Congela en porciones para organizarte mejor.

Y, ¿qué no?
Hay alimentos que pueden ser dañinos, como por ejemplo:
- Chocolate
- Cebolla y ajo
- Cereales
- Embutidos
- Alimentos azucarados
Añade a la lista de prohibidos o desaconsejados: uvas y pasas, aguacate, frutos secos, edulcorantes (xilitol), alcohol, cafeína, lácteos si le sientan mal y huesos o piel. Evita exceso de sal y salsas. Los cereales no son necesarios en grandes cantidades para un carnívoro estricto.

BARF y crudo: pros, contras y alternativas seguras
Las dietas BARF (Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados) buscan imitar lo que comería un felino en libertad. Aun así, no es necesario que coma para estar bien nutrido: cocinar reduce patógenos y facilita algunos nutrientes, aunque puede disminuir ciertas vitaminas que los productos completos comerciales suelen suplementar. Si compras crudo preparado, verifica en la etiqueta si es completo (base de la dieta) o complementario (solo premios).

Transición, organización y casos especiales
Para cambiar a comida casera, mezcla al inicio un cuarto de la nueva ración con su comida habitual y aumenta paulatinamente durante varios días o semanas. Ajusta también la textura y el aroma (un chorrito de caldo sin sal puede ayudar).
Si tu gato tiene intolerancias o alergias diagnosticadas, puede requerir menús monoproteicos o combinaciones muy concretas; en ocasiones, solo cocinando en casa se logra la formulación adecuada. Planifica compras y cocina por tandas para optimizar tiempo y presupuesto, y decide cómo te organizarás en vacaciones (cuidador informado o raciones congeladas).
Recuerda que los gatos prefieren aves muchas veces frente al pescado; rota fuentes de proteína, vitaminas y minerales para evitar carencias, y consulta al veterinario para un plan personalizado.

Dándole comida casera a tu gato contribuirás a proteger su salud . Si eliges ingredientes de calidad, cocinas con higiene, suplementas correctamente y conservas bien las raciones, tu felino disfrutará de recetas sabrosas y equilibradas. La clave está en la variedad, el control de calidad y el apoyo profesional cuando haga falta.