
Un operativo de rescate de perros y gatos irrumpió en la agenda pública de Veracruz tras la intervención en el albergue La Roca, situado en la localidad de La Esperanza, en Medellín de Bravo. La actuación, coordinada por la asociación Huellas de Esperanza y Amor con acompañamiento municipal, se activó al constatarse el deterioro en el estado físico y sanitario de los animales resguardados.
Según confirmaron fuentes de la asociación, se pusieron a salvo 49 ejemplares (38 perros y 11 gatos). Tres de ellos, en estado terminal y con sufrimiento no reversible, recibieron eutanasia bajo criterio veterinario; el resto permanece bajo evaluación clínica y cuidados inmediatos.
Un operativo urgente en La Esperanza, Medellín de Bravo

La intervención se activó después de que el alcalde Marcos Isleño Andrade visitara el recinto y constatara la gravedad del caso. Con ese antecedente, un equipo de la asociación ingresó al albergue para priorizar la atención médica de perros y gatos que presentaban cuadros avanzados de enfermedad y desnutrición.
Entre las patologías documentadas figuran moquillo canino y parvovirus en perros, además de Virus de Inmunodeficiencia Felina (VIF) en algunos gatos. También se reportaron lesiones oculares severas y signos de abandono prolongado.
La presidenta de Huellas de Esperanza y Amor, Laura Mariana Serrano Alemán, explicó que los animales ya están siendo diagnosticados para aplicar tratamientos y protocolos de aislamiento. La previsión inicial es que, si la evolución acompaña, en un plazo aproximado de 40 días algunos puedan iniciar procesos de adopción responsable.
Desde el consistorio medellinense se adelantó la coordinación con profesionales veterinarios para cubrir urgencias sanitarias, analíticas y terapias de soporte, mientras la asociación asume el seguimiento diario y la logística de traslados.
Estado de salud y atención veterinaria
La hoja de ruta para los sobrevivientes incluye cuarentena, pruebas diagnósticas y tratamiento de base. Se actuará por prioridades: hidratación, nutrición adecuada, control del dolor, antiparasitarios y vacunación cuando el cuadro lo permita, además de esterilizaciones en fases posteriores.
- Enfermedades más detectadas: moquillo, parvovirus y VIF.
- Casos con lesiones oculares y desnutrición severa.
- Seguimiento clínico diario y registros individualizados.
La asociación ha solicitado apoyo ciudadano para sufragar medicación, alimento de recuperación y material sanitario. También son útiles los aportes en especie (transportines, mantas, material de limpieza) para estabilizar la operativa.
La ayuda de la comunidad es clave para que estos animales reciban tratamientos oportunos y tengan una segunda oportunidad en hogares adoptivos.
Con un horizonte de unas seis semanas, el objetivo es que el mayor número posible de animales supere la fase crítica y pase a valoración de adoptabilidad, priorizando perfiles compatibles con familias y espacios seguros.
Polémica por el acceso y responsabilidades
La actuación se desarrolla en medio de reproches cruzados. El encargado del refugio, Sergio Cortina Egea, ha cuestionado la forma en que se realizó la entrada de las autoridades, mientras que el Ayuntamiento defiende la necesidad de intervenir por el bienestar animal. Para evitar equívocos, la asociación recalca que el acceso al albergue no habría sido el impedimento principal para atender a los animales, y se centra en garantizar ahora cobertura veterinaria y condiciones dignas.
Más allá del intercambio de versiones, la prioridad inmediata es sostener la atención de los 49 rescatados y asegurar que la cadena de cuidados no se interrumpa por falta de recursos o disputas administrativas.
Origen y situación actual de La Roca
El albergue La Roca AC fue impulsado hace décadas por la activista Norma Cortina Pérez, referente del rescate en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río. Tras su fallecimiento, el futuro del proyecto quedó en el aire y se abrieron varios frentes de gestión y reordenación interna.
En paralelo, la dirección del refugio aclaró que no contempla un cierre definitivo, sino un cambio de domicilio del punto de recepción (la conocida “casa amarilla” en la ciudad de Veracruz) por obligaciones sucesorias. Si no se consigue un inmueble alternativo, el plan es centralizar la actividad en el predio de Paso del Toro, en Medellín de Bravo.
La asociación y las autoridades locales han coincidido en la necesidad de reforzar la higiene, esterilización y supervisión veterinaria de manera sostenida, así como de ordenar el flujo de ingresos de animales para no comprometer los estándares mínimos de bienestar.
Qué viene ahora: cuidados, adopciones y apoyo ciudadano
Con los animales ya fuera de peligro inmediato, el trabajo pasa por consolidar tratamientos y preparar a los candidatos para hogares de acogida o adopciones definitivas cuando sea viable. La sociedad civil puede sumar con donativos y voluntariado estructurado, siempre bajo pautas veterinarias.
- Aportes para medicación y alimento de recuperación.
- Material de higiene y transporte (jaulas, mantas, guantes, desinfectantes).
- Difusión responsable de adopciones cuando el equipo lo indique.
El episodio ha puesto en primer plano la urgencia de profesionalizar procesos y de concebir los refugios como espacios temporales y de tránsito, no como soluciones permanentes, para evitar hacinamiento y deterioro sanitario.
El operativo en La Roca deja una fotografía compleja: 49 animales rescatados, tres eutanasias por compasión, un plan sanitario en marcha y un debate abierto sobre responsabilidades y gestión futura. Con el foco puesto en el bienestar animal, las próximas semanas serán decisivas para consolidar tratamientos, ordenar la reubicación operativa y reactivar adopciones con todas las garantías.