Cuando tomamos la decisión de traer un gato a casa tenemos que ser capaces de satisfacer todas sus necesidades para que pueda llevar una vida feliz. Una de nuestras responsabilidades para con él es la de cuidar de su salud y protegerlo de los parásitos.
Pero, ¿cómo hacerlo? Si quieres cuidar a tu amigo utilizando métodos naturales, a continuación te vamos a decir cuáles son los remedios caseros para los parásitos intestinales en gatos.
El gato, especialmente si ha vivido o ha nacido en la calle, es muy propenso a tener una infección parasitaria intestinal, ya que la principal vía de contagio es la ingesta de roedores que habían ingerido heces infectadas de huevos de parásitos, siendo los principales los vermes (más conocidos como lombrices o gusanos) que tienen forma redonda o plana; y los protozoos que son parásitos unicelulares, como los Coccidios y las Giardias.
Tipos principales y vías de contagio
Entre los vermes destacan los nematodos (redondos; p. ej., Toxocara cati), los cestodos (planos; p. ej., tenias) y, con menor frecuencia, los de tipo látigo. Los protozoos más habituales son Giardia y Coccidios. Se transmiten por ingestión de huevos/quistes presentes en heces o agua, por caza de roedores, e incluso por pulgas que actúan como vectores de ciertas tenias.
¿Cuáles son los síntomas que puede tener?
Hay varios síntomas que nos pueden hacer sospechar que nuestro gato tiene parásitos intestinales, y son los siguientes:
- Pérdida de peso
- Vómitos
- Diarrea
- Apatía
- Barriga hinchada
Aún así, se podrían confundir con otras enfermedades de modo que para saber seguro si tiene parásitos lo mejor que se puede hacer es observar las heces para ver si tiene, o con una lupa mirar si hay en la cama del animal.
Además, fíjate en segmentos blancos como “granos de arroz” cerca del ano (sugieren tenias), en pelaje opaco, flatulencias o anemia. La confirmación más fiable es un análisis coprológico en clínica que detecta huevos y quistes; pide repetirlo en muestras de varios días si persisten las dudas.

Remedios caseros para los parásitos intestinales
Si has podido comprobar que tu gato tiene parásitos en su tracto intestinal, puedes darle lo siguiente:
- Tomillo: tritúralo hasta convertirlo en polvo y añade una cucharada sopera en su comida una vez al día durante varios días.
- Ajo: mezcla una cucharada pequeña con su comida, dos veces al día durante dos semanas.
- Semillas de calabaza molidas: mezcla una cucharada pequeña con su comida una vez al día durante una semana.
Matices de seguridad: el tomillo (Thymus vulgaris) tiene efecto antiparasitario suave y suele ser bien tolerado. Con el ajo, extrema la precaución: no lo uses en gatitos, gatas gestantes o lactantes ni en gatos con enfermedades previas o que tomen medicación; la dosis debe individualizarse por peso y siempre con consejo veterinario para evitar anemia. Las semillas de calabaza aportan cucurbitacina, que ayuda a expulsar lombrices; tritura siempre para mejorar su asimilación.
Otros recursos naturales útiles (de uso tradicional y presentes en antiparasitarios naturales):
- Vinagre de manzana: puede ayudar a la flora y a dificultar el entorno de los parásitos. Ofrece bien diluido en agua (aprox. 1–2 cucharaditas por 200 ml). Evita los ayunos en gatos sin supervisión veterinaria por riesgo de lipidosis hepática.
- Aceite de coco: su ácido láurico aporta efecto antimicrobiano. Dosis orientativa de 1 cucharadita de postre por cada 4 kg de peso, iniciando con menos para evitar molestias digestivas. También puede ayudar de forma tópica frente a pulgas.
- Levadura de cerveza: rica en vitaminas del grupo B; su uso sostenido puede tener efecto repelente de pulgas. Introduce cantidades pequeñas y evita en gatos con IBD, tendencia a hongos o epilepsia.
- Tierra de diatomeas grado alimentario: de uso interno y externo; actúa por acción mecánica sobre parásitos. Aplica cuidadosamente evitando ojos y vías respiratorias; para uso interno, consulta dosis con tu veterinario.
- Aceite de neem (uso tópico): diluye 1:10 en agua o en aceite portador y pulveriza evitando mucosas. No se usa por vía oral en gatos.
- Semillas de papaya y zanahoria: pueden aportar enzimas/compuestos útiles, pero usa con moderación y nunca en gestación. Prioriza siempre la valoración profesional.
Importante: cualquier tratamiento debe ser supervisado por un veterinario.

Para evitar que vuelva a tener, se le puede poner una pipeta insecticida que elimine tanto los parásitos externos (pulgas, garrapatas, ácaros) así como los internos una vez al mes.
Prevención y cuándo acudir al veterinario
La mejor estrategia es la prevención: desparasita con la frecuencia recomendada por tu veterinario según estilo de vida (interior/exterior), realiza análisis de heces periódicos, controla la caza de roedores y mantén la higiene del arenero (retira heces a diario y lava con frecuencia).
Acude sin demora a la clínica si hay diarrea persistente, vómitos repetidos, sangre en heces, pérdida de peso marcada, letargo severo o si observas gran cantidad de parásitos visibles. En infestaciones serias, puede requerirse un antiparasitario farmacológico pautado por el veterinario.
Con una combinación de diagnóstico adecuado, remedios naturales bien empleados y desparasitación preventiva, tu gato tendrá muchas más opciones de mantenerse libre de parásitos y con un bienestar intestinal óptimo.

