Remedios caseros para arañazos de gato: guía completa para cuidar tu piel y entender a tu felino

  • Los arañazos de gato son normales, pero conviene conocer sus causas (juego, estrés, miedo o enfermedad) para poder prevenirlos.
  • Respeta siempre al gato, ofrécele rascadores, juego diario y un entorno tranquilo para reducir el número de arañazos.
  • Ante un arañazo, lava con agua y jabón, desinfecta, aplica productos calmantes seguros y vigila signos de infección.
  • Acude al médico si la herida es profunda, se infecta, la causó un gato desconocido o dudas de tu vacunación frente al tétanos.

Gato negro afilándose las uñas

El gato es un felino que tiene unas garras que procura mantener siempre bien afiladas. Ya desde muy jovencito las utiliza para saltar y trepar, y también para marcar su territorio y sentirse seguro. El problema es que, sin quererlo, a veces puede hacernos daño, pues la piel humana es muy fina y además apenas tiene pelo protector, de modo que de vez en cuando nos podemos llevar algún que otro arañazo.

Si bien hay varias causas por las que este precioso peludo araña, la más común suele ser el juego con falta de autocontrol. Por este motivo, es muy importante enseñarle a no hacerlo desde el primer día que llega a casa y conocer las mejores formas de prevención. Mientras tanto, es interesante tener a mano estos remedios caseros para arañazos de gato y saber cuándo es necesario acudir al médico para evitar complicaciones.

¿Por qué araña mi gato?

Arañazos de gato en la piel

El gato es un animal que tiene uñas y que las utiliza para trepar y subir. Es un felino, y sin ellas no podría llevar una vida típica de gato, ya que le sirven para defenderse, comunicarse y mantener el equilibrio. Es muy importante tener esto siempre presente y no optar por amputárselas (una práctica que, por cierto, está prohibida en Europa). Si nos araña, no tenemos que gritarle, sino enseñarle a no hacerlo y entender qué hay detrás de ese comportamiento.

Aunque muestre las uñas, arañar es un comportamiento natural y necesario para el gato. Le ayuda a estirarse, liberar tensión y renovar las capas externas de sus garras. Sin embargo, dependiendo del contexto, el arañazo puede tener distintos significados.

Veamos primero por qué araña el gato:

  • Juega: especialmente se da en el gatito. Un gato joven usa sus garras para explorar objetos, manos y pies humanos, y todavía no controla bien su fuerza durante el juego, por lo que puede lanzar arañazos más bruscos.
  • Está enfermo: si tiene dolor o molestias, el peludo estará a la defensiva por lo que podría atacar cuando lo tocamos en una zona dolorosa o intentamos cogerlo en brazos.
  • Está estresado: si está tenso (o vive en un ambiente familiar tenso) reaccionará de forma violenta para defenderse. El estrés también puede hacer que arañe más muebles, puertas y sofás para liberar ansiedad.
  • No ha tenido relación con las personas: si ha sido rescatado de la calle, o si ha sido maltratado, el peludo arañará a aquellos que quieran ayudarle porque no está acostumbrado al contacto humano y puede percibirlo como una amenaza.
  • Marca territorio: al arañar, el gato deja marcas visibles y también feromonas en sus almohadillas, lo que le permite señalar zonas importantes de su entorno como seguras y propias.
  • Se siente inseguro o con miedo: un gato que se ve acorralado, sin posibilidad de huir, puede recurrir al arañazo como última opción defensiva.

Además, muchos gatos prefieren arañar sofás, sillones o marcos de puertas porque son zonas muy visibles, de paso frecuente y con una textura perfecta para clavar las uñas. Si nuestro peludo descubre que cada vez que araña el sofá reaccionamos con gritos o carreras hacia él, puede que incluso lo utilice como forma de llamar la atención.

¿Qué hacer si mi gato me araña?

Arañazo de gato y precauciones

Lo primero y más importante es respetar en todo momento al gato. No hay que pegarle, ni gritarle, ni perseguirle, ni tampoco acariciarle si no quiere. Este tipo de reacciones humanas sólo aumentan el miedo, la desconfianza y, como consecuencia, los arañazos.

Si nos araña, lo que haremos será simplemente alejarnos con calma. De esta forma, tanto si es un gatito que está jugando como si es un gato que se siente amenazado por el motivo que sea, podrá tranquilizarse y aprender que el juego brusco hace que se termine la interacción divertida.

Hay que ganarse la confianza poco a poco, ofreciéndole golosinas para gatos, invitándole a jugar -siempre con una cuerda o un juguete tipo caña- y dedicando tiempo a entender su lenguaje corporal. Un gato relajado, con la cola alta y movimientos suaves, es menos propenso a arañar que uno rígido, con la cola agitada o las orejas hacia atrás.

Algunos consejos prácticos para reducir los arañazos hacia personas y muebles son:

  • Ofrecer rascadores adecuados cerca de sofás, camas y zonas de paso. Los rascadores de sisal, cartón corrugado o alfombrillas especiales permiten al gato desgastar las uñas en sitios apropiados.
  • Colocar varios rascadores si hay más de un gato en casa, ya que no siempre les gusta compartir y la competencia puede aumentar el marcaje con las garras.
  • Jugar a diario con juguetes de caña, pelotas o plumeros, para que el gato descargue energía de forma saludable y no la redirija a tus manos o muebles.
  • Cortar las uñas de forma segura con un cortauñas especial para gatos, siempre evitando la parte rosada de la uña (la zona viva). Esto no elimina el arañado, pero puede hacer que los daños sean menores.
  • Valorar el uso de feromonas sintéticas en difusor o spray, especialmente si el animal araña por estrés o marcaje excesivo, para ayudarle a sentirse más tranquilo.

En ningún caso se debe recurrir a castigos físicos, agua en spray u otros métodos agresivos. Estos recursos sólo generan más miedo y pueden provocar que el gato arañe con mayor frecuencia por frustración.

Remedios caseros para arañazos de gato en personas

Remedios caseros para arañazos de gato

Mientras el peludo aprende a no arañar, puede que alguna que otra vez nos arañe. Un arañazo de gato suele ser una herida pequeña, pero no hay que subestimarla, ya que en sus uñas y boca pueden vivir bacterias capaces de infectar la piel. Por ello, es fundamental limpiar y vigilar la zona.

Para tratar la herida debemos hacer lo siguiente:

  1. Lavar la herida con agua y jabón suave durante unos minutos. Esto ayuda a arrastrar suciedad, restos de uñas y gran parte de los gérmenes que hayan podido entrar.
  2. Desinfectarla con un antiséptico adecuado. Puedes usar povidona yodada diluida o clorhexidina de uso cutáneo. El agua oxigenada se emplea a menudo en casa, pero puede resultar algo irritante; si la usas, que sea en poca cantidad y aclara después la zona.
  3. Aplicar gel de Aloe vera, que tiene propiedades hidratantes, antiinflamatorias y regeneradoras, siempre que no seas alérgico y la piel no esté muy abierta. El aloe ayuda a calmar el escozor y mejora el aspecto de la piel mientras cicatriza.
  4. No tapar la herida si el arañazo es superficial. Es mejor que le dé el aire para que cicatrice más rápido, salvo que la zona se roce con ropa o pueda ensuciarse con facilidad.

Además de estos pasos básicos, conviene observar la evolución del arañazo. Hay ciertos signos que pueden indicar infección o complicaciones y que requieren visita médica:

  • Enrojecimiento que aumenta con el paso de las horas, en lugar de ir bajando.
  • Hinchazón y sensación de calor alrededor de la herida.
  • Picor intenso o dolor que empeora con el tiempo.
  • Pus, secreciones o mal olor saliendo del arañazo.
  • Fiebre, malestar general, náuseas o vómitos tras el arañazo.

Enfermedad por arañazo de gato

Si el arañazo ha sido profundo, hay que acudir inmediatamente al médico. También se recomienda consultar con un profesional de la salud cuando:

  • La herida es muy profunda o sangra en exceso.
  • El arañazo lo ha producido un gato desconocido o sin control veterinario.
  • Sospechas que el animal podría tener rabia u otra enfermedad contagiosa.
  • Hace mucho tiempo que no revisas tu vacunación frente al tétanos o no recuerdas la fecha de la última dosis.

El médico valorará si es necesario administrar vacunas, recetar antibióticos o realizar curas específicas. Aunque la mayoría de arañazos se resuelven sin problemas con cuidados caseros, es importante no ignorar los signos de alarma.

Patas de un gato

Además de los cuidados inmediatos, mantener la piel hidratada, proteger la zona del sol con un protector solar adecuado una vez que la herida haya cerrado y evitar rascar las costras son medidas que ayudan a que la marca sea menor y la cicatrización sea más estética. Si quedaran pequeñas manchas o cicatrices y te preocupa su aspecto, siempre es recomendable consultar con un dermatólogo antes de usar aceites o productos específicos.

Con una buena higiene de la herida, una adecuada educación del gato y un entorno tranquilo para tu felino, es posible disfrutar de su compañía minimizando al máximo los arañazos y los riesgos que conllevan.

Espero que estos consejos te sean de utilidad.