Qué saber antes de adoptar un gato: guía completa para tu primer día y los siguientes

  • Antes de adoptar valora compromiso, gastos, tipo de vivienda y posibles alergias en casa.
  • Prepara el hogar: elimina peligros, crea una habitación segura y respeta el ritmo del gato.
  • Dedica tiempo diario a compañía, juego y estimulación, sobre todo con gatos de interior.
  • Acude al veterinario para vacunas, microchip, esterilización y revisiones periódicas de salud.

Consejos para adoptar un gato

Si tienes intención de adoptar a un gato, ya sea desde un refugio, de la calle o de una casa particular, es muy importante que sepas que durante el primer día, e incluso la primera semana, el animal se va a sentir un poco desorientado. Además, la adopción supone un compromiso a largo plazo: un gato puede acompañarte muchos años y necesitará cuidados, tiempo y recursos durante toda su vida.

Para ayudarte a prepararte y a que el proceso sea lo más fácil posible para los dos, te voy a decir qué saber antes de adoptar a un gato y cómo adaptar tu casa y tu rutina para que tu futuro compañero felino esté seguro y sea feliz.

Antes de adoptar: compromiso, dinero y tipo de hogar

Antes de que el gato ponga una pata en tu casa, es fundamental reflexionar sobre varios aspectos prácticos. Un gato no es un juguete ni un capricho pasajero: su compañía implica responsabilidad, estabilidad y cierta flexibilidad en tu vida diaria.

Por un lado, tendrás que asumir gastos iniciales (camita, arenero, arena, comedero, bebedero, rascador, juguetes, transportín…) y gastos recurrentes como comida de calidad, arena, revisiones veterinarias, vacunas y posibles tratamientos médicos. También es muy recomendable contar con un pequeño colchón de ahorro para imprevistos veterinarios, ya que una enfermedad o una cirugía puede suponer un desembolso importante.

Por otro lado, revisa si tu vivienda es adecuada. Si vives de alquiler, comprueba que tu contrato permite animales y que tus compañeros de piso, si los tienes, están de acuerdo con compartir espacio con un gato. Piensa también en tus planes de futuro: si prevés mudarte, tendrás que tener en cuenta que tu nuevo hogar sea igualmente apto para vivir con un felino.

Es importante además valorar si en casa hay personas alérgicas a los gatos. Muchas reacciones son leves y se pueden controlar, pero otras pueden ser graves. Siempre que sea posible, pasa tiempo con el gato que quieres adoptar antes de llevártelo contigo para comprobar que todas las personas del hogar pueden convivir bien con él.

Antes de adoptar un gato

Oculta los objetos peligrosos

Antes de llevar al peludito a casa será muy necesario que te asegures de que has escondido todo aquello que le podría hacer daño: cables, objetos pesados y/o que se podrían dejar caer y romperse, pequeñas bolitas o chinchetas (o cualquier otra cosa que pudiera tragarse) y plantas tóxicas. Recuerda que los gatos son grandes escaladores y pueden acceder a estanterías altas, encimeras e incluso armarios; no basta con dejar las cosas en alto, hay que asegurarse de que queden fuera de su alcance real.

También conviene revisar lavadora, secadora, hornos, balcones y ventanas. Muchos gatos sienten curiosidad por estos espacios y pueden meterse dentro o intentar salir al exterior. Colocar redes seguras en balcones y ventanas practicables, y revisar siempre los electrodomésticos antes de ponerlos en marcha, es una medida básica para evitar accidentes.

Proporciónale un lugar seguro

Los gatos necesitan un espacio tranquilo donde sentirse protegidos. A los gatos les gusta poder irse a una habitación para estar solos. En ella tiene que haber una cama, un rascador, un bebedero y comedero, y, para que le sea más sencilla la transición, también le puedes poner una bandeja higiénica, y una caja de cartón (le encantará). De esta manera, el nuevo miembro de la familia enseguida se dará cuenta de que ha ido a parar a un buen hogar.

Ese “cuarto seguro” será su base de operaciones los primeros días. A partir de ahí, ve ampliando poco a poco su acceso al resto de la casa, respetando su ritmo. Es normal que inicialmente pase mucho tiempo escondido, durmiendo o explorando de forma muy cautelosa. No lo fuerces a salir; deja que sea él quien decida cuándo avanzar.

Si ya hay otros animales en casa, este espacio también sirve como zona de refugio durante las presentaciones. Podrás hacer intercambios de olores (mantas, juguetes) y presentaciones graduales, siempre supervisadas, para que todos se acostumbren unos a otros sin estrés.

Zona segura para gato adoptado

No le obligues a nada

Ya desde el primer día es normal que quieras acariciarlo y cogerlo en brazos, pero tienes que pensar que antes de eso necesita confiar en ti. Por ello, es muy recomendable darle golosinas y jugar mucho con él para que vuestra relación comience con buen pie. Acércate despacio, habla en voz suave y deja que sea él quien se acerque a oler tu mano.

Muchos gatos adoptados llegan con experiencias previas que desconoces: pueden ser tímidos, desconfiados o incluso asustadizos. Si no le gusta que le toquen ciertas zonas o se esconde cuando entras, respeta esos límites. Con tiempo, paciencia y refuerzos positivos, la mayoría de gatos gana seguridad y se vuelve más cariñosa y social.

Si el gato es especialmente miedoso o muestra conductas complicadas (agresividad, orinar fuera del arenero, vocalizaciones intensas), es buena idea consultar con un profesional en comportamiento felino que trabaje en positivo. Así podrás entender mejor qué le ocurre y cómo ayudarle sin castigos ni confrontaciones.

Pasa todo el tiempo que puedas con él

El gato puede pasar unas horas solo, pero si estás ausente durante muchas horas y luego aunque estés en casa no compartes tu tiempo libre con él, no tardará en tener depresión. Por eso, es muy importante que le hagas compañía, es decir, que le des mimos, que juegues con el gato, que dejes que duerma contigo. Sólo así podrá verte como lo que decidiste ser cuando lo adoptaste: su familia.

Además de la compañía humana, los gatos necesitan estimulación física y mental. El juego diario con cañas, pelotas o juguetes interactivos ayuda a canalizar su instinto cazador, reduce el estrés y previene problemas de conducta. Los gatos de interior, en particular, agradecen disponer de rascadores altos, estanterías o muebles tipo árbol para trepar y observar el entorno desde arriba.

Si pasas muchas horas fuera de casa y el gato va a vivir exclusivamente en interior, puede ser interesante valorar la adopción de dos gatos compatibles, de manera que se hagan compañía y jueguen entre ellos. Aun así, seguirán necesitando tiempo de calidad contigo cada día.

Gato adulto con el pelo naranja

Elige bien el gato: edad, carácter y convivencia con otros animales

Antes de adoptar, reflexiona sobre qué tipo de gato encaja mejor contigo. Los gatitos son adorables, pero requieren mucha más vigilancia, energía y paciencia: se meten en todo, muerden, trepan cortinas y pueden tener más accidentes. Un gato adulto suele tener el carácter más definido, suele ser algo más tranquilo y, por lo general, ya sabe usar el arenero y se acicala solo correctamente.

Al conocer a un gato adulto, lo que ves es, en gran parte, lo que te llevas: su nivel de actividad, su sociabilidad y su tolerancia a las caricias ya son bastante evidentes. Pregunta siempre en la protectora o casa de acogida por su historia, su nivel de sociabilidad con personas, gatos y perros, y su estado de salud. Esto te ayudará a tomar una decisión más informada.

Si ya tienes otros animales, asegúrate de que perros y gatos tengan antecedentes de convivencia pacífica con otros animales de su especie o con felinos. No expongas a un gato a convivir con un perro que persigue o ha mostrado agresividad hacia los gatos. Igualmente, algunos gatos prefieren ser únicos en casa y pueden sufrir con la llegada de otro felino.

Lista para adoptar un gato adulto

Llévalo al veterinario

Aunque es un animal que en general goza de muy buena salud, lo cierto es que no deja de ser un ser vivo como cualquiera de nosotros. A lo largo de su vida puede tener enfermedades, fracturas y otros problemas que necesitarán ser solucionados por un veterinario. Además, es importante que lo lleves para que le ponga las vacunas necesarias, el microchip y, también, para castrarlo o esterilizarlo con el fin de evitar camadas no deseadas.

Las revisiones periódicas ayudan a detectar problemas de salud crónicos o relacionados con la edad, como enfermedades renales, bucales o metabólicas, que son frecuentes en gatos maduros. Un buen seguimiento veterinario, una alimentación adecuada y un entorno seguro son claves para que tu gato tenga una vida larga y de calidad.

Gato adulto tumbado

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad. Adoptar a un gato implica asumir una gran responsabilidad, pero también te regala la oportunidad de compartir tu vida con un compañero único, con su carácter, su historia y sus necesidades. Si te preparas bien, adaptas tu hogar y te comprometes a cuidarlo y respetarlo tal como es, la convivencia con tu nuevo amigo felino puede convertirse en una de las experiencias más enriquecedoras de tu vida.