En ocasiones, las gatas rechazan a una o varias crías después del parto, sin ofrecerles el cuidado necesario para su supervivencia. Este comportamiento puede parecer cruel para nosotros, pero para los gatos es una conducta que sigue el instinto de supervivencia. Si tu gata ha rechazado a uno o todos sus gatitos, querrás hacer todo lo posible por ayudar a los pequeños.
Aunque criar gatitos recién nacidos sin su madre es complicado, no es imposible. A continuación, te explicamos cómo entender este comportamiento y qué hacer para cuidar de los gatitos rechazados.
¿Por qué mi gata rechaza a sus crías?
Existen varias razones por las que una gata puede rechazar a sus crías. Algunas de estas razones están relacionadas con la condición de los gatitos, la salud de la madre, o simplemente con su instinto. Aquí te explicamos las causas más comunes:
- Problemas de salud en los gatitos: Una de las principales razones por las que una gata rechaza a sus crías es que detecta algún problema de salud en ellos. Los gatitos que nacen enfermos o con deformidades pueden no recibir el cuidado de la madre, ya que ella priorizará su atención a los que tienen mayores probabilidades de sobrevivir. Además, si un gatito está muy débil, la madre puede apartarlo para prevenir que los demás se contagien o para concentrar sus esfuerzos en los más fuertes.
- Demasiados gatitos en la camada: Si la camada es muy numerosa, la madre puede no tener suficiente leche para alimentar a todos los gatitos y podría rechazar a algunos para asegurar la supervivencia de los más fuertes. Las gatas, en su instinto natural, saben que no podrán cuidar adecuadamente a una camada demasiado grande.
- Estrés o falta de un ambiente adecuado: Un ambiente ruidoso, inestable o estresante puede hacer que la madre se sienta insegura y rechace a sus crías. Las gatas buscan un lugar tranquilo y seguro para criar a sus pequeños, por lo que es fundamental que se respete el espacio que ha elegido.
- Enfermedad de la madre: Si la madre está enferma o tiene dolor, puede rechazar a sus crías. Esto es especialmente común si desarrolla mastitis, una infección en los pezones que impide que amamante a sus gatitos debido al dolor intenso.
- Falta de instinto maternal: Algunas gatas, especialmente las primerizas o muy jóvenes, pueden carecer de un instinto maternal desarrollado. Esto puede llevarlas a no saber cómo cuidar a sus crías y, en consecuencia, rechazarlas.
¿Qué debemos hacer si la gata rechaza a sus crías?

Si observas que una gata ha rechazado a sus crías o a un gatito en particular, es importante actuar de inmediato para garantizar la supervivencia del pequeño. Aquí te ofrecemos algunas pautas para cuidar de un gatito rechazado:
1. Mantén al gatito caliente
El calor es esencial para los gatitos recién nacidos, ya que no pueden regular su temperatura corporal. Si la madre los ha rechazado, debes asegurarte de que permanezcan calientes en todo momento. Coloca al gatito en una caja con algunos trapos o toallas, preferiblemente de lana, para que se mantenga abrigado. También puedes utilizar una botella de agua caliente o una manta eléctrica con precaución, asegurándote de que el calor no sea excesivo para evitar quemaduras.
Si tienes varios gatitos, es mejor que estén juntos, ya que se mantendrán calientes entre ellos y se sentirán más seguros.
2. Proporciona una alimentación adecuada
Los gatitos necesitan comer con frecuencia para sobrevivir. Si la madre se niega a alimentarlos, deberás hacerlo tú mismo utilizando un biberón especial para gatitos. En cuanto a la leche, es crucial que uses leche maternizada específica para gatos, disponible en las tiendas de mascotas y consultorios veterinarios. Evita utilizar leche de vaca o cualquier otro tipo de leche que no esté diseñada para gatitos, pues podría causar problemas digestivos muy serios.
Es necesario alimentar a los gatitos cada 2 o 3 horas, incluso durante la noche. Asegúrate de que están comiendo lo suficiente para mantener su energía y crecimiento.

3. Estimula la digestión del gatito
Los gatitos recién nacidos dependen de su madre para que les estimule a ir al baño. Si la madre ha rechazado a sus crías, deberás encargarte tú de esta tarea. Después de cada comida, frota suavemente el área genital del gatito con un algodón húmedo o una toalla tibia para estimular la micción y la defecación. Esto imita lo que la madre haría al lamerlos.
Es vital que sigas estos pasos después de cada comida, ya que la falta de estimulación puede llevar a problemas de salud graves.
Posibles soluciones cuando la gata está enferma o estresada
En algunos casos, el rechazo a las crías puede deberse a que la madre está experimentando dolor, enfermedad o un nivel elevado de estrés. Aquí hay algunos pasos importantes a seguir:
- Lleva a la gata al veterinario: Si sospechas que la madre está enferma o experimenta dolor, es esencial llevarla a una clínica veterinaria para una evaluación completa. Condiciones como la mastitis deben ser tratadas para garantizar su recuperación.
- Proporciona un entorno adecuado: Si la madre está estresada, asegúrate de que su entorno sea tranquilo y seguro. Evita moverla de un lugar a otro o exponerla a demasiado ruido. Proporcionar feromonas sintéticas, como Feliway, puede ser de gran ayuda para reducir su ansiedad.
¿Cuándo contactar a un veterinario?

Si bien la intervención humana puede salvar la vida de un gatito rechazado, es importante comprender que algunas situaciones requieren la ayuda de un profesional. Si el gatito rechazado muestra signos de debilidad extrema, bajo peso, problemas respiratorios o cualquier otra señal de enfermedad, debes contactar a un veterinario de inmediato. Además, si la madre sigue rechazando a otras crías o muestra un comportamiento inusual, también es recomendable acudir al veterinario para asegurarte de que no haya problemas subyacentes.
Finalmente, si la gata solo está rechazando a uno o dos gatitos de una camada grande, podría ser necesario buscar la ayuda de un especialista en comportamiento felino que pueda guiarte sobre cómo ayudar a la madre a cumplir su rol maternal.
Como puedes ver, criar gatitos rechazados por su madre es una tarea desafiante, pero con paciencia, dedicación y los cuidados adecuados, seguro que no te será muy difícil sacarlos adelante.