Qué hacer si se pierde mi gato: guía completa para encontrarlo y prevenir fugas

  • Mantener la calma y comenzar una búsqueda activa e inmediata cerca de casa aumenta enormemente las posibilidades de encontrar al gato.
  • Es clave combinar búsqueda física, carteles, avisos a vecinos, veterinarios y redes sociales para que todo el entorno esté alerta.
  • Proteger ventanas y balcones, usar microchip y ofrecer un entorno enriquecido en casa reduce mucho el riesgo de que el gato se pierda.

Gato perdido en la calle

Cuando se convive con un gato se llega a sentir tal cariño hacia él que el sólo hecho de pensar en que, un día, podríamos separarnos de él nos hace mucho daño. Nuestro gato no es nuestra mascota, sino que forma parte de nuestra familia. Es un miembro más de ella, y no queremos que le pase nada malo. Por eso, saber qué hacer si se pierde un gato es fundamental para reaccionar con rapidez y aumentar las posibilidades de que vuelva a casa sano y salvo.

Sin embargo, por mucho que lo evitemos, los accidentes a veces ocurren. Porque somos humanos, y ningún ser humano es perfecto. Quizás llegue el día en el que tengamos que preguntarnos qué hacer si se pierde mi gato. Si llegamos a esa situación, podremos seguir estos consejos, basados tanto en la experiencia como en lo que recomiendan expertos en comportamiento felino y recuperación de animales perdidos.

Intenta mantener la calma

Consejos para buscar a un gato perdido

Esperar es horrible. Los pensamientos te atormentan y las preguntas sólo se amontonan. Dónde está, cómo está, cuándo volverá… Es una experiencia que, además de ser terriblemente dolorosa, puede gastarnos mucho. Pero hay que intentar tener la mente lo más fría posible, porque es la única manera de que podamos pensar con claridad y tomar decisiones eficaces desde el primer minuto, que son los más importantes.

Lo que hago es:

  • Si el gato ya había salido otras veces, espero 24 horas. ¿Por qué? Porque puede que se haya quedado jugando con otro gato, explorando el vecindario o descansando en algún refugio cercano. Muchos gatos con acceso al exterior vuelven espontáneamente en ese tiempo. Si no ha vuelto, al día siguiente empiezo a poner carteles y a activar otros recursos.
  • Si el gato no había salido nunca, salgo a buscarlo inmediatamente. ¿Por qué? Porque puede que se haya perdido nada más cruzar la puerta, se haya asustado por un ruido o se haya quedado bloqueado en el primer escondite que ha encontrado. Los gatos de interior suelen permanecer muy cerca de casa al principio, así que actuar rápido marca la diferencia.

Además, es importante recordar que un gato asustado puede permanecer en silencio y sin moverse durante horas por puro pánico o shock, incluso si oye tu voz cerca. Esto no significa que no esté ahí, sino que su instinto le dice que quedarse quieto es más seguro. Por eso, aunque la tentación sea salir corriendo y gritar sin parar, conviene combinar la búsqueda activa con momentos de silencio para poder escuchar posibles maullidos bajos o movimientos.

Sal a buscarlo

Persona buscando a su gato perdido

Una vez que se ha confirmado que el gato se ha perdido, hay que empezar la búsqueda. Para ello, hay que hacer algunas cosas de forma ordenada y sistemática, ya que la mayoría de los gatos perdidos se encuentran relativamente cerca de casa cuando sus cuidadores realizan una búsqueda activa y física en la zona.

  • Poner carteles de «SE BUSCA» con una foto del gato y nuestros datos. También es importante ofrecer una recompensa económica, ya que así nos ayudará más gente. En el cartel indica su nombre, descripción física (color del manto, longitud del pelo, sexo, edad aproximada, señas particulares), zona y fecha en la que se perdió, y un número de teléfono claramente visible. Colócalos en portales, comercios, paradas de transporte público, clínicas veterinarias y tablones de anuncios.
  • Avisar al veterinario y a los vecinos para que estén al tanto por si lo ven. Pídeles permiso para revisar sus patios, garajes, trasteros y cobertizos, ya que los gatos tienden a esconderse en espacios pequeños y protegidos. No basta con pedirles que miren ellos: lo ideal es que seas tú quien entre y revise a fondo, incluso arrastrándote bajo terrazas o coches si hace falta.
  • Saldremos a buscarlo por las tardes y en horas de poco ruido, que es cuando los gatos se mantienen más activos y es más fácil que escuchen tu voz. La noche y la madrugada también son buenos momentos. Empieza tu ruta yendo a los lugares más cerca de casa y luego a los más lejanos donde creas que pudiera estar, ampliando poco a poco el radio hasta varios cientos de metros.
  • Revisa primero toda la casa. Antes de asumir que se ha escapado, comprueba armarios, altillos, detrás de electrodomésticos, bajo camas y sofás, falsos techos, cajas o cualquier rincón donde pudiera haberse quedado encerrado. Muchos gatos “perdidos” están en realidad escondidos dentro del propio hogar.
  • Documenta todo lo que haces: anota en qué zonas has buscado, qué vecinos has avisado y qué clínicas o protectoras has contactado. Esto te ayudará a no dejar cabos sueltos y a actualizar la información si alguien dice haberlo visto en un punto concreto.

Si tu gato tiene microchip, revisa con tu veterinario que tus datos de contacto estén actualizados (especialmente el teléfono). En caso de que alguien lo encuentre y lo lleve a una clínica o a un centro de acogida, este será el primer dato que comprobarán para poder localizarte.

Llámalo

Gato asustado escondido

No nos tiene que dar vergüenza alguna llamar a nuestro gato en voz alta. Si se ha perdido, tiene que saber que hemos salido a buscarlo, y no lo sabrá si no pronunciamos su nombre. Además de llamarle, podemos llevarnos alguna lata (comida húmeda para gatos) para atraer su atención. Puedes hacer también sonidos familiares, como agitar la bolsa de su pienso, mover sus chucherías o golpear suavemente una lata con un tenedor: muchos gatos asocian esos ruidos con la hora de comer.

Recorre la zona muy despacio, llamándole a intervalos regulares (por ejemplo, cada 15-20 pasos) y deteniéndote a escuchar. Un gato asustado puede maullar bajito o simplemente moverse entre arbustos o coches, por lo que conviene llevar una linterna para que se reflejen sus ojos cuando revises debajo de los vehículos, en setos o en otros recovecos oscuros. No olvides llevar un transportín, porque si lo encuentras puede estar tan asustado que, si lo coges en brazos sin más, vuelva a escapar.

Ten en cuenta también su personalidad a la hora de buscarlo:

  • Un gato muy sociable y curioso puede haberse alejado un poco más, metido en patios ajenos o incluso seguido a alguna persona hasta otro edificio.
  • Un gato tímido, precavido o con miedo a los desconocidos suele permanecer escondido muy cerca del punto donde se asustó o cayó, moviéndose poco y en silencio.
  • Los gatos muy miedosos o xenófobos (que temen todo lo nuevo) pueden quedarse casi inmóviles en su escondite durante días; muchas veces se confunden con gatos “salvajes” aunque en realidad son gatos de casa aterrorizados.

Así, saliendo cada día y combinando la búsqueda directa con la difusión de su desaparición, tendremos muchas posibilidades de encontrarlo. Es importante no rendirse pronto: hay casos en los que los gatos aparecen después de semanas o incluso meses gracias a que sus familias siguen preguntando en veterinarios, refugios y por el barrio.

Cómo aumentar las posibilidades de que vuelva a casa

Recursos para encontrar gatos perdidos

Además de buscarlo activamente, hay varias estrategias que pueden ayudarte a que tu gato encuentre el camino de vuelta o que otras personas puedan identificarlo y devolvértelo. Por ejemplo, hay herramientas específicas como Wizapet que pueden complementar estas acciones.

  • Deja objetos y olores familiares en la puerta de casa: su cama, una manta, su rascador o incluso su arenero usado. Los gatos se orientan mucho por el olfato y estos olores pueden guiarlo hasta su hogar.
  • Coloca comida muy apetecible (por ejemplo, latas de comida húmeda, atún sin sal ni aceite o sardinas naturales) cerca de la entrada o en puntos estratégicos del jardín o portal. Calentar ligeramente la comida potencia el olor y puede atraerlo desde más lejos.
  • Deja alguna puerta o ventana controlada entreabierta, o la del garaje, de manera que pueda entrar si se acerca de madrugada, cuando todo está en silencio. Siempre que lo hagas, vigila que no suponga un peligro de seguridad para tu hogar.
  • Usa las redes sociales y grupos de animales perdidos de tu zona para difundir su caso con una buena foto, descripción clara y un teléfono visible. Pide que compartan la publicación y actualiza la información cuando haya novedades (por ejemplo, si alguien lo ha visto en una calle concreta).
  • Contacta con protectoras y centros de recogida de tu municipio o alrededores, y con las clínicas veterinarias cercanas. Déjales siempre una foto y tus datos, y revisa periódicamente sus redes o listados de animales encontrados.

En algunos casos puede ser útil recurrir a trampas de captura en vivo (humanitarias), especialmente con gatos muy miedosos que no se acercan a las personas. Estas trampas se colocan en los lugares donde crees que puede estar tu gato, se ceban con comida y se revisan muy a menudo para no dejar al animal demasiado tiempo dentro. Nunca deben causar daño y lo ideal es usarlas con asesoramiento de una protectora o profesional con experiencia.

Prevención: cómo evitar que tu gato se pierda

Prevención para que un gato no se pierda

Con la cantidad de casos de gatos que se caen a diario, es inconcebible que haya todavía hogares que no están protegidos para esto. ¿Conoces el Síndrome del gato paracaidista? Parece una broma pero es real: los gatos se caen, y no sólo una vez, el mismo gato se puede caer una y otra vez, de ahí este síndrome. ¿Por qué pasa esto? Porque el gato no ha subido a esa altura él solo, por tanto no tiene noción de ella, es antinatural para el gato estar en un lugar tan alto como un piso. En su naturaleza no suben a estas alturas, por eso no lo conciben tampoco.

Cuando llevamos a nuestros gatos a casa van en un transportín y bien subimos escaleras o vamos en ascensor, pero el gato no es consciente de la altura en absoluto. Una vez en casa, explora, recorre y reconoce todo el territorio disponible (nuestro hogar), considerándolo seguro. Salir al balcón y mirar por la ventana le encanta y de hecho es recomendable porque es pura estimulación ambiental pero cuidado, debemos proteger balcones y ventanas, porque en una pequeña distracción, o intentar saltar o caminar por la barandilla, es cuando se caen.

He trabajado con demasiados gatos por las terribles secuelas de estas caídas, los que han sobrevivido han presentado fracturas de todo tipo, desde el paladar, patas, hasta paraplejia e incontinencia. Una pena que los gatos tengan que pasar por ello por no haber puesto una red segura: en un momento su vida se ve truncada. Si eres de las personas que piensan que a tu gato nunca le va a pasar, le estás poniendo en riesgo con una excusa demasiado simple. De hecho ya muchas asociaciones no dan gatos en adopción si el hogar no está protegido.

¿Qué ocurre cuando un gato se cae? Sencillamente se queda en el sitio. Está tan desubicado y en shock, que apenas se mueve. Si además ha sido una caída alta, puede estar herido de mayor o menor gravedad. Como mucho pega una pequeña carrera para refugiarse en el primer lugar que encuentra, que puede ser un arbusto, un seto, los bajos de un coche, pero siempre muy cerca de donde cayó, si es que puede moverse.

Por eso, en cuanto nos damos cuenta de que esto ha pasado, debemos buscarlo desde el lugar donde ha podido caer y los alrededores cercanos, jardines, coches, y preguntar a l@s vecin@s y locales cercanos, poner carteles si no lo vemos, e ir a las clínicas veterinarias de la zona por si alguien ha encontrado un gato posiblemente herido. Los gatos necesitan un lugar de referencia seguro desde el cual partir, al que vuelven constantemente, por eso lo primero que buscan es ese lugar seguro.

Además de proteger ventanas y balcones, es muy recomendable:

  • Identificar a tu gato con microchip y, si es posible, con placa en el collar (solo si está acostumbrado y es seguro para él).
  • Esterilizarlo para reducir el impulso de escaparse en busca de pareja y evitar camadas no deseadas.
  • Ofrecer suficiente estimulación en casa (rascadores, juguetes, zonas altas, juegos de caza, enriquecimiento ambiental) para disminuir el deseo de explorar el exterior.
  • Supervisar las salidas al exterior o valorar recintos seguros (patios y terrazas cerradas con red) para que pueda disfrutar del aire libre sin riesgo de perderse.

Si a pesar de todas las precauciones tu gato se pierde, lo más importante es no rendirte y actuar de inmediato: una búsqueda constante, bien organizada y combinada con una buena difusión multiplica las posibilidades de que tu compañero peludo vuelva a casa contigo.

En el caso de que tu perro o gato se haya perdido son muchas las iniciativas que puedes llevar a cabo para intentar localizarlo: comunicarlo a la Policía Local, publicarlo en las RRSS, informar a los centros veterinarios de la zona, enviar un correo al Centro de Protección Animal, colocar carteles describiendo sus características… Todas estas acciones, combinadas con la búsqueda activa por tu parte, aumentan las posibilidades de reunirte de nuevo con tu animal de compañía.

  1. Llama o acércate al puesto más cercano de la Guardia Civil, Policía nacional o local. Te pedirá los quince dígitos del microchip, que debe tener tu animal de compañía según la normativa vigente de protección de animales de compañía.
  2. Publica en las diferentes RRSS, porque si alguna protectora lo recogió posiblemente habrá creado su perfil.
  3. Notifica a tu veterinario y a la Red Española de Identificación de Animales de Compañía de tu comunidad. Si alguien encuentra al perro o al gato, el veterinario que lo identifique mediante los datos registrados del microchip sabrá que se trata de un perro perdido y que está siendo buscado.
  4. Visita las clínicas veterinarias y las protectoras de la zona donde se ha perdido tu perro o gato, es posible que alguien lo haya encontrado y lo haya llevado para que lo cuidaran los profesionales. Si no lo tienen allí, proporcionales sus datos: nombre, foto y toda la información que pueda ser útil para identificarlo.
  5. Llama o envía un email al Centro de Acogida de Animales del lugar en el que lo tienes censado, y envíales todos los datos de tu animal de compañía. Indica, además, la fecha, la hora y el lugar en el que se perdió y así podrán decirte si corresponde con las características de un animal que hayan recogido en su jornada. Si lo encuentran te contactarán a los datos encontrados en el microchip o al contacto que les hayas proporcionado.
  6. Haz carteles con: nombre, raza, edad, color, contacto, fotografía reciente y cuélgalos en la zona donde perdiste a tu animal de compañía. No centres tu búsqueda en un radio muy pequeño.

Peligros de un animal suelto por la calle

Tal vez tu perro siempre vuelve, pero no es seguro ni apropiado permitir que los perros anden por la calle libremente, sin correa e incluso sin supervisión, y en el caso de los gatos ocurre algo parecido: aunque puedan parecer más independientes, también se exponen a numerosos riesgos cuando vagan solos.

  1. Los perros y gatos suelen ser bastante curiosos, y mientras exploran en la calle pueden encontrar sustancias portadoras de enfermedades en las heces de otros animales. Comerán cualquier cosa que le parezca atractiva y de esta manera contraer enfermedades muy graves procedentes de parásitos.
  2. Al salir a la calle probablemente no sea el único animal que deambula por allí. Los animales suelen enfrentarse cuando se encuentran sueltos y esto puede terminar muy mal. Un perro o gato suelto es susceptible a peleas y embarazos no deseados. Si su perro se enfrenta a otro animal que va con correa, entonces el problema será aún mayor, ya que el asunto podría terminar en una denuncia.
  3. Siempre que se tiene una mascota es importante pensar en las personas que viven a nuestro alrededor. Si un animal anda suelto por la calle es probable que pueda aparecer en la propiedad de otra persona, puede molestarle y asustarle e incluso destruir su jardín.
  4. Nuestra mascota puede salir de casa un día y jamás regresar. Suele suceder en ocasiones que la gente los ve solos en la calle, y pensando que son callejeros los adopta. Si dejas a tu perro suelto por la calle, todo podría terminar en una perrera o en otro hogar.
  5. En la mayor parte de las ciudades existen leyes que establecen que los animales deben salir a la calle con correa. De lo contrario, si las autoridades de Control Animal se encuentran con el animal, están en todo su derecho de llevárselo e imponer una multa al dueño si quiere recuperarlo.
  6. Son muchos los perros que, tras haber estado caminando solos por las calles, terminan siendo víctimas de accidentes de tráfico. El dueño no solo tendría que afrontar la culpa de haber provocado la muerte de su mascota, sino que posiblemente deba hacerse cargo de los daños al vehículo.

Centro de Acogida Animal de Torrelodones

Información publicada en la Revista Municipal del mes de septiembre de 2020

consejos para buscar a un gato perdido
Artículo relacionado:
Guía Completa para Encontrar a tu Gato Perdido y Prevenir Futuros Escapes