¿Tu gato ha temblado alguna vez? Lo cierto es que ver a un peludo temblar es alarmante; sin embargo, dependiendo de la causa habrá que proceder de uno u otro modo. Y es que los peludos pueden temblar de frío, miedo, o de excitación, lo cual no debe de preocuparnos en exceso, pero también porque tengan un problema de salud.
Es importante reconocer las señales para saber cómo ayudarlo, por lo que en esta ocasión vamos a explicar por qué tiemblan los gatos.
Causas de temblores en gatos

Los temblores en los felinos son algo habitual, pero como decíamos, no podemos ignorarlos. Pero, ¿qué los pueden causar?
Frío
En el caso de que sospechemos que siente frío, veremos que trata de protegerse debajo de las mantas, o que se acurruca junto a nosotros o en una esquina del sofá. Para evitar que se resfríe, tendremos que taparlo con una manta, o incluso dejar que duerma en nuestra misma cama.
Miedo
Un gato con miedo puede temblar. Si se le maltrata ahora, o si se hizo en el pasado, va a temblar en cuanto se sienta amenazado, por ejemplo, al ver un palo de escoba o de fregona, o al vernos hacer movimientos bruscos.
Es importante saber que nunca hay que pegar a un gato, pues así no conseguiremos que aprenda nada, sólo a tenernos miedo. Si hemos adoptado a un peludo que ha sido víctima de malos tratos deberemos de ser muy pacientes, no hacer ruido y, desde luego, no hacerle cosas que podrían atemorizarle, como perseguirle o gritarle.
Excitación
Un gato que se lo está pasando genial puede temblar de excitación. Lo sabremos si se le ve en la mirada la alegría, si corre feliz tras un juguete o tras un compañero.
Problemas de salud
Los problemas tales como alergia, desequilibrios nutricionales o problemas digestivos (incluso una indigestión), pueden hacer temblar a un gato. En el caso de que se sospeche de que el animal no se encuentra bien, habrá que acudir al veterinario.
Envenenamiento
Si se ha tragado algo que no debería, ya sea agua que tenía un poco de lavavajillas o hierba que había sido tratada con insecticida por ejemplo, no sólo temblará, sino que también vomitará y, en casos graves, puede tener espasmos, convulsiones y problemas para respirar. Como en el caso anterior, será urgente llevarlo al especialista.
Mi gato tiembla cuando ronronea
El ronroneo es una vibración que los gatos tienen cuando se sienten muy relajados pero también en situaciones de estrés. Por ejemplo, si tiene dolor en alguna parte de su cuerpo, ronroneará para tratar de calmarse, pero si además tiembla es porque realmente está sufriendo mucho y necesita atención veterinaria.
Por qué mi gato tiembla al dormir

Seguramente sea porque está soñando algo que no le termina de resultar agradable. Pero también puede ser porque, a medida que va envejeciendo, le vaya costando más adoptar una posición cómoda para dormir debido a enfermedades propias de la edad avanzada, como la artritis. En la primera situación, lo ideal es despertarlo, eso sí, con suavidad: frota tu nariz contra su frente, tócalo suavemente por su cabecita, o mejor aún, ponle una lata de comida húmeda para gatos delante de su nariz: seguro que no tarda nada en despertarse; en la segunda situación, lo más aconsejable es comprar una cama ortopédica para gatos que encontrarás a la venta en tiendas de animales.
El gato tiene temblores en las patas

Pueden ser por varios motivos:
- Problemas neurológicos: si el sistema nervioso está dañado o está siendo atacado por algún microorganismo (hongo, bacteria, virus), el gato puede tener temblores o espasmos. Para confirmarlo hay que llevarlo al profesional veterinario.
- Enfermedades en las articulaciones: artritis, artrosis,… son enfermedades propias de los gatos ancianos. Igualmente, hay que llevarlo al especialista.
- Envenenamiento: hay toxinas que afectan a las patas. Si además de los temblores tiene dificultades para respirar, babeo exceso (como espuma), convulsiones, apatía o cualquier otro síntoma que te haga sospechar, llévalo urgentemente al veterinario.
Mi gato tiene espasmos en el lomo
Puede ser que tenga hiperestesia felina, una enfermedad conocida como el ‘síndrome del gato nervioso’. Los síntomas son el mordisqueo excesivo en su espalda y cola, alucinaciones, correr de un lado a otro sin motivo, convulsiones y espasmos. El desencadenante es el estrés, de modo que hay que tratar de llevar una vida lo más tranquila posible y utilizar Feliway para que el felino esté más calmado. Además, hay que dedicarle tiempo, jugar con él y darle mucho cariño para que no se sienta ignorado.
¿Por qué mi gato bebé tiembla?

Puede ser por dos motivos:
- Frío: los gatitos, hasta que no cumplen los 5-6 meses, son muy vulnerables a la bajada de temperaturas, especialmente los más bebés que apenas pueden caminar. Para evitarlo hay que rellenar una botella de termo con agua hirviendo y envolverla con un trapo de cocina fino. Una alternativa a este tipo de termos son las botellas de plástico tradicionales, o las de cristal, pero hay que envolverlas con un trapo grueso para que no se quemen.
- Parásitos o dolor: tanto si tienen parásitos -algo más que probable si son gatitos cuyas madres han sido o son callejeras- o han tenido algún accidente, temblarán. En el primer caso se les debe de dar un jarabe antiparasitario recomendado por el veterinario, y en el segundo será también el especialista quien deba atenderlos.
Si tu gato tiembla a menudo sin una causa obvia, o si además de temblar presenta otros síntomas como los mencionados antes, su vida puede correr peligro. Recuerda que un diagnóstico a tiempo es garantía de una pronta y completa recuperación, por lo que es recomendable no dejarlo pasar.