Los gatos que tienen la libertad de ir a dar una vuelta, lo hacen y además con gusto. Por mucho que lo intentemos, un piso o incluso una casa no es tan divertida como lo es el campo por ejemplo, ya que todo está siempre inmóvil, y los juguetes a menudo los dejamos tirados en el suelo pensando -erróneamente- que los peludos jugarán con ellos.
A todo ello hay que añadirle que en situaciones de estrĂ©s no pueden relajarse tanto ni tan bien como lo harĂan en el exterior. Por eso, son muchas las personas que, siempre que no haya peligro (es decir, que vivan en el campo o en una zona tranquila del pueblo) dejen que salgan. Ahora bien: Âżpor quĂ© los gatos salen y vuelven a casa?
¿Por qué se van?
EstĂmulos
Olores nuevos, colores distintos… Los gatos que salen lo suelen hacer porque en su casa se aburren, o porque, llevados por la curiosidad, quieren explorar nuevos lugares. No les importa mucho lo que pensemos o sintamos: si tienen la puerta abierta, saldrán.
Época de celo
Si no están castrados, cuando llegue la primavera y el verano van a irse en busca de pareja. Hay que tener en cuenta que las gatas tienen el celo cada seis meses más o menos, y que de cada embarazo pueden nacer entre 1 a 15 gatitos; de modo que será importante castrarlos (tanto al gato como a la gata) antes de que tengan el primer celo con 4-5 meses (6-7 meses en el caso del macho).
Socializar con otros gatos
A pesar de que se suele decir de ellos que son independientes y solitarios, lo cierto es que si salen a la calle es para socializar con otros gatos. Les gusta estar en el mismo sitio que los de su especie, descansar en el mismo territorio, hacer amigos.
No están a gusto en su casa
A veces se da el caso de que no se sienten bien tratados en casa, y simplemente se van en cuanto tienen oportunidad. O que encuentren a alguien que los cuide mejor, con más respeto, más paciencia… y/o con una mejor comida. Estos gatos no suelen volver a sus hogares de origen.
¿Por qué vuelven a casa?

Ahora que hemos visto las posibles causas de las salidas gatunas, veamos por quĂ© vuelven. Hasta no hace mucho, se pensaba que era por la comida, pero un estudio de la Universidad de OregĂłn descubriĂł algo que seguro que te encantará. Ellos escogieron a 50 gatos que vivĂan en casas con sus familias, y luego los aislaron sin juguetes, contacto con personas, agua ni comida durante algunas horas. Cuando los sacaron, un 63% prefiriĂł el contacto con los humanos, mientras que el 37% restante se decantĂł por llenar el estĂłmago.
Esto no es más que una demostraciĂłn de que los gatos pueden crear un vĂnculo muy fuerte con su familia.