Jadear es un comportamiento mucho más propio de los perros que de los gatos. De hecho, si un felino lo hace, suele ser un signo de que su salud está en peligro; y es que, a diferencia de los canes, él no regula su temperatura corporal de esa manera, sino que lo hace a través de sus patas y de sus orejas, además de tumbándose en suelos frescos (calor — cómo prevenir el golpe de calor, esfuerzo, miedo o enfermedad). Entonces, ¿por qué lo hacen? Comprender el contexto (calor, esfuerzo, miedo o enfermedad) es clave para actuar a tiempo.
Si te estás preguntando por qué jadean los gatos, no te pierdas este artículo para saber cómo debes actuar en el caso de que tu amigo lo haga. Aprender a diferenciar un jadeo fisiológico de uno patológico puede evitar emergencias.
¿Es normal que un gato jadee?
Los gatos respiran normalmente por la nariz y el jadeo con la boca abierta es poco habitual. Puede verse puntualmente tras juego intenso o un susto, pero debe ceder rápido al descansar. La frecuencia respiratoria normal en reposo ronda 20-30 respiraciones por minuto; valores de más de 40 en reposo, lengua azulada, encías pálidas, tos o letargo indican urgencia veterinaria.
También es preocupante si el jadeo dura más de 5 minutos tras cesar el estímulo (calor, ejercicio o estrés), si el gato adopta postura con cuello extendido y codos separados (ortopnea) o si hay ruidos respiratorios (sibilancias). Ante la duda, consulta al veterinario.

Causas del jadeo de los gatos
Estos animales pueden jadear por varios motivos:
Estrés
Una visita al veterinario, un viaje, o incluso una mudanza puede hacer que el animal se sienta muy estresado y muy angustiado (ver cómo calmar a un gato), de modo que puede acabar teniendo problemas para respirar correctamente. El miedo incrementa la frecuencia cardiaca y la respiración; también pueden dilatarse las pupilas y erizarse el pelo.
En estos casos, lo que hay que hacer es utilizar productos como Feliway, ya sea en difusor para que esté tranquilo en casa, o en spray (pulverizando el transportín 30 minutos antes de salir) para que pueda disfrutar, o al menos estar calmado durante el trayecto. Además, acostúmbralo al transportín con antelación, cúbrelo con una manta ligera, evita ruidos fuertes y mantén el ambiente fresco y ventilado.
Enfermedad
Hay varias enfermedades que pueden hacer que el gato jadee, como por ejemplo:
- Todas las relacionadas con el corazón, como la miocardia hipertrófica.
- Enfermedades parasitarias.
- Anemia.
- Alergias.
También pueden causarlo asma felina, derrame pleural (líquido alrededor del pulmón), bronquitis y neumonías, hernia diafragmática, problemas de tiroides, y en algunas zonas la enfermedad por gusano del corazón. Si sospechas que tu gato no se encuentra bien, es decir, si tiene problemas para respirar, convulsiones, vómitos o cualquier otro síntoma, no dudes en llevarlo al veterinario. Señales de alarma: respiración rápida en reposo, cianosis (lengua azulada), desmayos, tos persistente o postura forzada para respirar.
Envenenamiento
El gato es un animal que, llevado por la curiosidad o por su instinto, a veces puede ingerir algo que no debería y que le hace sentirse muy mal, como hizo una de las gatas de la colonia felina. A ella le puse una pipeta antiparasitaria, y se sintió tan incómoda que se quiso limpiar. Al hacerlo, se tragó el antiparasitario y al cabo de unas horas la vi en el jardín jadeando, con serios problemas para respirar.
La llevé al veterinario y resultó que tenía un edema pulmonar. Estuvo una semana en cama, comiendo muy poco. Por ello, es sumamente importante llevar al felino al profesional si sospechamos que ha ingerido alguna sustancia tóxica, porque de ello depende su vida. Evita inducir el vómito sin indicación y lleva el envase del producto al centro veterinario.

Él merece recibir los mejores cuidados..
Qué hacer si mi gato jadea mucho
– Refresca el ambiente: mueve al gato a una zona sombreada y bien ventilada; usa ventiladores o aire acondicionado. Puedes humedecer patas y orejas con una toalla fresca si crees que hay sobrecalentamiento.
– Hidratación: ofrece agua fresca cerca, preferiblemente en fuente; si no bebe por sí mismo y respira con dificultad, no lo fuerces por la boca.
– Reduce el estrés: minimiza estímulos, usa feromonas y crea un refugio tranquilo. Detén el juego si ves excesiva excitación.
– Controla el ejercicio y el peso: sesiones de juego cortas con descansos; usa juegos para gatos; el sobrepeso empeora problemas respiratorios y cardiacos.
– Vigila intoxicaciones: retira plantas, fármacos y químicos peligrosos. Ante sospecha, acude al veterinario.
Mi gato jadea en el coche, ¿qué puedo hacer?
El coche combina movimiento, ruidos y calor, tres desencadenantes de jadeo. Mantén la temperatura por debajo de umbrales exigentes, abre ligeramente las ventanillas o usa aire acondicionado sin dirigir el flujo directamente al gato, y nunca lo dejes solo dentro del vehículo.
Realiza paradas periódicas en viajes largos para evaluar su estado; juega con él suavemente, ofrece agua y utiliza su manta o juguetes habituales. Días antes, acostúmbralo al transportín con refuerzos positivos y feromonas; fija el transportín con el cinturón y colócalo en posición estable.
Si a pesar de estas medidas el jadeo no cesa en pocos minutos, si notas hipersalivación, debilidad o respiración rápida en reposo, acude a un veterinario.

El jadeo en gatos no suele ser un gesto trivial: identificar si aparece por calor, esfuerzo o miedo y reconocer señales de peligro como respiración acelerada en reposo, cianosis o persistencia más allá de unos minutos te ayudará a decidir con rapidez. Con un entorno adecuado, manejo del estrés y valoración veterinaria cuando toque, tu felino estará siempre en las mejores manos.
