La muerte de un gato de barrio tras ser atropellado por un robotaxi de Waymo ha encendido el debate sobre la seguridad de los coches sin conductor en plena ciudad. Ocurrió en el Mission District de San Francisco y, desde entonces, la conversación se ha extendido por redes y medios, con la comunidad local pidiendo explicaciones y transparencia.
El animal, conocido como KitKat, vivía y merodeaba habitualmente en Randa’s Market, donde muchos clientes le tenían especial cariño. El suceso se produjo en torno a las 11:30 de la noche de un lunes, muy cerca del comercio, y terminó con su traslado urgente a un hospital veterinario, donde fue declarado fallecido.
Qué se sabe del suceso

Waymo asegura haber revisado internamente lo ocurrido y sostiene que su robotaxi estaba parado para recoger pasajeros cuando, al iniciar la marcha, un gato cercano se metió por debajo del vehículo. La compañía ha transmitido sus condolencias a la tienda y al vecindario y se ha comprometido a realizar una donación a una entidad local de defensa de los animales en memoria de KitKat.
La versión vecinal, sin embargo, difiere en puntos clave: en una denuncia al 311 se afirma que el robotaxi circulaba junto a la acera y que no intentó detenerse a tiempo. Testigos presenciales describen escenas de nerviosismo tras el impacto y aseguran que el coche continuó su marcha unos metros.
El lugar del atropello se sitúa cerca de la intersección de 16th y Valencia, donde se ha levantado un improvisado memorial con flores y velas en recuerdo de KitKat. Los mensajes escritos por los vecinos muestran la fuerte vinculación del felino con la comunidad y el pesar por una pérdida que muchos consideran evitable.
Reacciones del barrio y redes sociales

Durante años, KitKat fue apodado por algunos como el “alcalde de la calle 16”, un símbolo afectivo del vecindario. El propietario de la tienda, Mike Zeidan, explicó que el personal intentó auxiliar al animal y lo trasladó de inmediato a un hospital de animales, donde no pudieron salvarle la vida.
La cuenta de Instagram del comercio publicó un sentido homenaje y, en TikTok, un vídeo que muestra el altar levantado en la acera superó los 500.000 me gusta, reflejo del impacto emocional que ha generado el caso entre residentes y clientes habituales.
En el plano institucional, responsables locales aseguraron que están revisando la denuncia al 311 y las posibles grabaciones disponibles para aclarar cómo se desencadenó el atropello. A la vez, crece la presión sobre Waymo para que comparta datos de seguridad y detalle los protocolos de detección de animales y obstáculos en entorno urbano.
El incidente ha reavivado la conversación sobre la seguridad de las flotas sin conductor en ciudades densas. Según el Departamento de Vehículos Motorizados de California, se han registrado hasta la fecha más de 880 accidentes relacionados con sistemas de conducción autónoma (ADS), una cifra que alimenta la demanda de escrutinio público y auditorías técnicas.
La discusión trasciende Estados Unidos y también interesa a Europa: ayuntamientos y autoridades de transporte siguen de cerca estos casos para adaptar normativas y pruebas piloto, de modo que la innovación avance acompasada con garantías de seguridad vial, protección animal y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.
Mientras se aclaran responsabilidades, la comunidad de la Mission llora a KitKat y exige que un siniestro así no se repita. De este caso se esperan investigaciones rigurosas y medidas que refuercen la detección de seres vivos y la respuesta de emergencia de los robotaxis, con el objetivo de elevar los estándares de transparencia y seguridad en la movilidad autónoma.