En Cádiz, la presencia de colonias felinas vuelve a centrar el debate público, iniciando una nueva controversia sobre la convivencia entre el desarrollo urbanístico y el bienestar animal. Mientras la ciudad plantea avanzar en la remodelación de espacios históricos, surgen dudas sobre el futuro de los gatos que han encontrado su refugio en el antiguo cementerio de San José.
El solar del viejo camposanto, hoy prácticamente un descampado tras décadas de abandono, se ha convertido en hogar para una importante colonia de gatos, estimada en unos 80 a 90 ejemplares, todos identificados y cuidados por colectivos animalistas. A diario, reciben comida y agua por parte de voluntarios, consolidándose así como un punto de referencia para el movimiento de protección felina en la ciudad.
Obras urbanísticas y preocupación animalista por el destino de la colonia

El Ayuntamiento de Cádiz ha dejado claro que el proyecto de urbanización del antiguo cementerio seguirá adelante, aunque asegura que la supervivencia de la colonia felina no se verá comprometida. El plan municipal contempla la transformación del recinto en un amplio parque, acompañado de equipamientos públicos y zonas verdes, una demanda histórica de la ciudad. Sin embargo, parte de la ciudadanía, especialmente las asociaciones animalistas, consideran que estas actuaciones pueden poner en riesgo la tranquilidad y seguridad de los animales.
Los defensores de los gatos argumentan que cualquier traslado de restos mortales o movimientos de tierra podrían alterar el día a día de los felinos, proponiendo incluso paralizar temporalmente las obras para garantizar el bienestar de los animales y evitar desplazamientos forzados que puedan causarles estrés o incluso poner en peligro su supervivencia.
El debate también ha llegado a los propios vecinos, quienes expresan opiniones dispares sobre la idoneidad de mantener estas colonias en espacios públicos. Para algunos, la proliferación de gatos en distintas zonas de la ciudad, como ocurrió en los bloques del Campo del Sur, supone un problema de limpieza y convivencia, mientras que otros reconocen la importancia de garantizar su protección conforme a la Ley de Bienestar Animal vigente.
Acciones institucionales y retos legales ante el futuro de los gatos
El área de Urbanismo del Ayuntamiento está explorando distintas soluciones para compatibilizar el avance del proyecto urbanístico y la permanencia de la colonia felina. Entre las alternativas estudiadas se encuentra el realojo de los animales en otras zonas de la ciudad, medida que, sin embargo, plantea complicaciones por la existencia de más colonias y cierta resistencia vecinal a este tipo de traslados.
Para continuar con el proceso, el Ayuntamiento ha solicitado el permiso correspondiente a la Junta de Andalucía, en cumplimiento de la normativa estatal sobre protección animal, que obliga a disponer de un plan específico para este tipo de situaciones. Los responsables municipales recuerdan que ya se ha invertido en la esterilización y control sanitario de los gatos del cementerio, con registro y seguimiento documentado de cada ejemplar.
Ante la posibilidad de que la colonia tenga que ser desplazada, se barajan opciones como su reubicación temporal dentro del propio solar mientras duren las obras, o bien su estabilización en la zona donde se construirá un futuro equipamiento social, previsto en fases posteriores. Se pretende así minimizar el impacto sobre los animales y cumplir con las obligaciones establecidas por la ley.
Protectoras y asociaciones denuncian carencias en el proceso
El colectivo El Gato Genovés y la asociación Barrio Felino han presentado alegaciones reclamando la anulación del concurso público para la exhumación de restos y desalojo total del cementerio, al considerar que el pliego no incluye ningún tipo de garantía ni obligación específica en relación a la colonia de gatos existente.
Desde estas entidades se subraya que la presencia de los felinos es notoria y reconocida oficialmente por el propio Ayuntamiento, que ha asumido tareas de control, identificación y esterilización de la colonia, quedando constancia de ello en documentos y archivos municipales. Según el censo actualizado por los encargados municipales, se han castrado al menos 55 ejemplares, aunque existe un número indeterminado de crías o adultos huidizos de difícil localización.
Los animalistas advierten que la ausencia de medidas concretas en el concurso público podría desembocar en la desaparición de la colonia y, en el peor de los casos, poner en grave peligro a los animales. Cuentan además con el respaldo de inspecciones y testimonios recogidos por la Guardia Civil, que han verificado in situ la situación de la colonia y solicitado información adicional al Ayuntamiento.