
La protección de los animales de compañía ha dado un paso de gigante en Europa. Tanto la Unión Europea como España han puesto en marcha nuevas normas que cambian por completo la forma en la que convivimos con perros y gatos. Si tienes una mascota, esto te interesa.
Por un lado, el Reglamento (UE) 2026/1818, publicado en el Diario Oficial de la UE, establece por primera vez un marco común para todos los Estados miembros. Por otro, la Ley de Bienestar Animal en España, en vigor desde septiembre de 2023, ya ha introducido obligaciones claras para los dueños. Ambas normativas buscan lo mismo: garantizar el bienestar animal y acabar con el comercio ilegal.
¿Qué cambia con el nuevo reglamento europeo?
El reglamento comunitario entrará en vigor el 30 de agosto de 2026, pero su aplicación general no será efectiva hasta el 31 de agosto de 2028. A partir de ahí, las obligaciones se irán desplegando de forma escalonada hasta 2041. Entre las novedades más destacadas está la prohibición de mutilaciones estéticas como el corte de orejas, rabo o cuerdas vocales, salvo que un veterinario lo justifique por salud.
También se endurecen las condiciones para la cría. Se limitan los cruces entre animales emparentados y se excluye de la reproducción a aquellos con rasgos físicos extremos que puedan causar problemas de salud. El objetivo es reducir las enfermedades hereditarias y evitar la selección de características perjudiciales.
El microchip será obligatorio para todos los perros y gatos, con un registro nacional conectado a una base de datos europea. Los criadores y vendedores tendrán que cumplirlo a partir de 2030, los dueños de perros en 2036 y los de gatos en 2041. Además, las plataformas de venta online deberán incluir un código de verificación oficial para cada anuncio.
La Ley 7/2023 en España: obligaciones y sanciones
En España, la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales ya está en vigor. Su artículo 24 establece que los propietarios deben mantener a sus animales en condiciones de vida dignas, garantizando su bienestar y desarrollo saludable. También obliga a prestar los cuidados sanitarios necesarios y a acudir a un veterinario siempre que el animal lo requiera.
Esto significa que si tu perro o gato se pone enfermo, tienes la obligación legal de llevarlo a un profesional. No hacerlo puede considerarse una infracción. Para conocer más detalles, puedes consultar esta guía para evitar sanciones, donde las multas por incumplir estas obligaciones van desde los 500 euros hasta los 200.000 euros, dependiendo de la gravedad.
Además, la ley prohíbe el maltrato, el abandono y el uso de métodos invasivos que causen sufrimiento. También regula el uso de collares: los eléctricos o de castigo están prohibidos, y se recomienda el uso de arneses para evitar lesiones.
Otras medidas relevantes
En cuanto a los paseos, la normativa exige que los perros vayan sujetos con correa en espacios públicos, salvo en zonas habilitadas. La DGT establece sanciones de 90 a 300 euros por no cumplir esta regla. También se prohíbe mantener a los animales atados durante largos periodos; la nueva regulación europea limita a una hora el tiempo máximo de atado.
El reglamento europeo también introduce controles para los animales que llegan de terceros países, con el fin de evitar el contrabando. Los animales que crucen las fronteras europeas deberán estar identificados y registrados.
En definitiva, tanto la ley española como el reglamento europeo marcan un antes y un después en la protección de los animales de compañía. Los propietarios tienen ahora más responsabilidades, pero también se garantiza un mayor bienestar para perros y gatos. La clave está en estar informado y cumplir con las obligaciones para evitar sanciones y, sobre todo, para cuidar adecuadamente a nuestras mascotas.