¿Tienes un gato envenenado? A pesar de los avances en cuanto al respeto animal, aún hay muchas personas que dedican parte de su tiempo a envenenar tanto a perros como a gatos. Estos últimos son los que con más frecuencia son víctimas de estos seres humanos, pues son muchos los felinos que viven en el exterior.
Tanto si vives en una ciudad como en un pueblo o en el campo debes de tomar una serie de medidas para que tu amigo y compañero pueda disfrutar de su vida todos los años que le toquen, ya que además de los peligros que se puede encontrar fuera de casa, también dentro de la vivienda hay que protegerlo. Así pues, ¿qué tengo que hacer si mi mi gato ha sido envenenado?
Síntomas de envenenamiento en gatos

Todavía recuerdo como si fuera ayer a una de las gatas de la colonia que estoy cuidando. Acababa de llegar al jardín y ella estaba agachada, con la boca semi-abierta intentando respirar. No se movía del sitio, y era evidente que había sido envenenada. Al cogerla en brazos para meterla en el transportín, noté cómo su corazón se había acelerado. Sin duda, la situación era grave.
El veterinario le hizo una serie de pruebas, y descubrió que tenía un edema pulmonar. Dicho en otras palabras: tenía más líquido del necesario en sus pulmones que le impedían respirar normalmente. Todavía faltaba por saber qué era lo que había causado aquello, pero al final concluimos en que había sido la pipeta para gatos que le había puesto el día anterior. Sí, las pipetas contra pulgas y garrapatas también pueden causarles serios problemas a los animales. Pero no nos adelantemos.
Además de los síntomas mencionados (dificultad para respirar y debilidad), sabremos que nuestro amigo ha sido envenenado si pierde el conocimiento, tiene el estómago hinchado, convulsiona, tose y/o estornuda, vomita, el gato babea mucho y/o tiene diarrea. También se sentirá deprimido, sin ganas de hacer nada… excepto coger aire. En casos muy graves, es probable que busque un sitio tranquilo, aislado, donde poder descansar sin que nadie le pueda molestar.
Primeros auxilios de un gato envenenado

En el caso de que sospechemos que nuestro amigo ha sido envenenado en casa podemos hacer una serie de cosas para tratar de que se sienta mejor.
Lo primero y más importante es cogerlo firmemente (pero con suavidad) en brazos y llevarlo a una habitación muy iluminada y bien ventilada. Así nos será más fácil detectar cualquier otro síntoma que se nos haya pasado por alto mientras que el peludo siente aire fresco. Le ofreceremos agua para que pueda eliminar los restos a través de la orina, pero si no bebe no le obligaremos. Nunca hay que darle leche, pues favoreceríamos la absorción del veneno, empeorando así la situación.
A continuación, llamaremos al veterinario para saber cómo proceder. En el caso de que nos recomiende inducirle el vómito, le daremos 2 cucharadas pequeñas de agua con sal o agua oxigenada. Si el veneno es polvo, lo limpiaremos a consciencia con un cepillo.

Por último, siempre que sea posible, trataremos de detectar la fuente del envenenamiento. Si lo conseguimos, perfecto, la retiraremos inmediatamente para evitar que otros animales se envenenen; ahora bien, si no hay manera de encontrarla, o si el gato se encuentra realmente mal con problemas para respirar, no perderemos tiempo buscándola.
Ahora lo más importante es llevarlo al veterinario para que lo examine y le ponga el tratamiento adecuado según su caso.
Tratamiento de un gato envenenado
El tratamiento variará según la causa del envenenamiento y del estado en el que se encuentre el gato. Por lo general, se suele proceder a inducir el vómito para tratar de conseguir que el gato pueda expulsarlo. Pero en casos graves hay que hacerle un lavado de estómago.
Cómo protegerlo en casa

En casa hay muchos peligros de los que debemos de protegerlo, y son los siguientes:
- Medicamentos para humanos: es cierto que los gatos, por lo general, no se automedicarán, a menos que la curiosidad los lleve a hacerlo, pero por su propia seguridad debemos mantener nuestros medicamentos guardados en un lugar donde no puedan ser alcanzados.
- Productos de limpieza: incluidos los utilizados para limpiar los platos y la vajilla, pueden causarles graves daños en su organismo. Asimismo, debemos limpiar bien los muebles a fin de que queden completamente secos, sin espuma.
- Champú, jabón y gel: hay que tener siempre los botes cerrados para no correr riesgos, aunque sean naturales.
- Alimentos tóxicos para gatos: como el chocolate, el ajo o la cebolla, nunca deben de dársele a nuestro amigo.
- Plantas: los felinos son unos animales muy curiosos por naturaleza, por lo que no dudan en jugar con las plantas del hogar. Sin embargo, hay algunas que es conveniente evitar tener, como la Flor de Pascua, Anturio, Crotón, Narciso, Costilla de Adán o la Difenbachia.
¿Y en el exterior?

Bueno, en el exterior es más difícil protegerlo. Pero sí que podemos evitarnos más de un susto si lo mantenemos en el jardín y no usamos productos químicos. Sólo así él podrá disfrutar de la naturaleza sin que su vida corra ningún peligro.
En el caso de que le guste salir a dar una vuelta por el vecindario la situación se complica. Hay quien utiliza insecticidas que pulveriza en las plantas que, posteriormente, los felinos pueden usar para limpiar su estómago. Además, pueden envenenar también comida que dejan a la vista de cualquier animal. Si bien esto empieza a ser considerado -por fin- como maltrato hacia los animales en muchos países, aún falta mucho por recorrer. Así que, ¿qué hacer?
Por propia experiencia te diré que lo mejor en estos casos es asegurarse de que el gato ha comido antes de salir. No te garantiza nada, pero si se van recién comidos es difícil que coma algo fuera. Por si acaso, no está de más ponerle un collar con una placa identificativa la cual llevará tu número de teléfono, y por supuesto el microchip.
Como vemos, los gatos pueden encontrar peligros tanto fuera como dentro del hogar. Siempre que sospechemos que no se encuentra bien, lo llevaremos cuanto antes al especialista.