¿Los gatos pueden predecir la muerte? Mito, ciencia y casos reales,https://www.notigatos.es/los-gatos-pueden-predecir-la-muerte/,www.notigatos.es,true,381,5,
Hay muchas creencias y mitos que rodean a estos magníficos animales, pero aunque la gran mayoría de ellos sean sólo eso, pensamientos, hay otros que sí tienen parte de verdad o, al menos, están apoyados por observaciones reales de cuidadores, veterinarios y familias que conviven con ellos.
Una de las preguntas más formuladas es la de si los gatos pueden predecir la muerte. Esta idea mezcla superstición, experiencias personales muy intensas y también algunos datos científicos sobre el olfato y el comportamiento felino. Si quieres saber qué hay de cierto, qué es mito y qué puede explicar la ciencia, no dejes de leer .
Oscar, el gato que »predice» la muerte
Los gatos son animales que desde siempre han llamado mucho la atención de los seres humanos, a veces para bien como en el Antiguo Egipto, otras para mal, como durante la Edad Media. Hoy día siguen muy vivos muchos mitos originados por entonces, hasta tal punto de que, por ejemplo, hay muchas personas que todavía piensan que tener un gato negro da muy mala suerte. Prueba de ello es que, a la hora de encontrar una familia, si el gato es negro lo va a tener mucho más difícil que otro de otro color, a pesar de que su carácter no tenga nada que ver con la mala suerte.
Pero cuando nos preguntamos si estos peludos predicen la muerte, seguro que habrá muchos que opinen que es otro mito, aunque realmente no lo sea del todo. En julio de 2007, en una conocida publicación médica, el New England Journal of Medicine, se habló del caso de un gato llamado Oscar, que vivía en un sanatorio y que, según su equipo médico, podía anticipar la muerte de los pacientes incluso varias horas antes de que esta llegara.
El personal del centro observó que Oscar se acurrucaba junto a las personas en fase muy avanzada de enfermedad y se quedaba con ellas en sus últimas horas. Con el tiempo, su comportamiento se volvió tan predecible que, cuando el gato elegía una cama y se instalaba allí, los profesionales avisaban a los familiares para que pudieran acompañar a su ser querido en esos momentos finales.
Se dice que si se le echaba de la habitación del enfermo en fase terminal, el peludo comenzaba a maullar y a mostrarse muy insistente para volver a entrar. Cuando finalmente el paciente moría, Oscar los lamía y se marchaba tranquilamente. Este caso no es el único: hay numerosos relatos de gatos en hospicios y residencias que muestran conductas similares, buscando a quienes están más graves o que están a punto de fallecer.
Estos comportamientos han llevado a muchas personas a creer que los gatos tienen una especie de sexto sentido o conexión especial con el mundo espiritual, actuando como mensajeros que avisan de que alguien está cerca de morir, especialmente si se trata de su cuidador o de un miembro muy querido de la familia.
¿Cómo es posible que puedan hacerlo?
La explicación más aceptada desde el punto de vista científico tiene que ver con la capacidad sensorial del gato, y en concreto con su olfato y con su habilidad para detectar cambios físicos y de comportamiento en las personas. La respuesta más razonable es que lo hacen percibiendo el olor y otros cambios fisiológicos.
Cuando los animales (incluyendo humanos) estamos muriendo, nuestro cuerpo produce un olor proveniente de la secreción de sustancias químicas asociadas a la enfermedad avanzada y al fallo de órganos. El gato es un animal que tiene un sentido del olfato mucho más desarrollado que el nuestro, y puede por lo tanto oler aromas que nosotros ni sabemos que existen. A esto se suma que son capaces de notar variaciones en la temperatura corporal, la respiración y la forma de moverse o de hablar de una persona.
Además, los peludos que conviven con los seres humanos tienden a reproducir algunas de sus conductas. En el caso de Oscar, el gato probablemente estuviera imitando al equipo de salud que atiende a los enfermos: veía que determinadas personas recibían cuidados intensivos, visitas frecuentes y un trato distinto, y asociaba esos patrones con las fases finales de la vida.
Muchos cuidadores cuentan que, cuando un familiar está muy grave, su gato comienza a mostrar comportamientos inusuales: se acurruca más de lo normal, se queda vigilando cerca de la cama, maúlla de forma distinta o incluso parece más inquieto. Es posible que el felino esté reaccionando a los cambios en la energía del hogar, al estrés emocional de la familia y a las señales físicas del propio enfermo, más que a una comprensión racional de la muerte.
Desde una perspectiva más esotérica, hay quien sostiene que los gatos pueden ver entes del bajo astral o sentir presencias que los humanos no percibimos. Cuando un gato se queda mirando fijamente a un punto del espacio, se eriza sin motivo aparente o sigue algo invisible para nosotros, algunas personas interpretan que está percibiendo energías o espíritus relacionados con el tránsito entre la vida y la muerte.
La ciencia, sin embargo, matiza estas creencias: los expertos en comportamiento felino explican que no hay pruebas concluyentes de que un gato pueda prever el futuro o entender el concepto de muerte. Lo que sí está claro es que su sensibilidad les permite detectar cambios muy sutiles antes que nosotros, y eso puede dar la sensación de que “saben” lo que va a ocurrir.

Cómo se comportan los gatos cuando alguien cercano va a morir
El comportamiento de los gatos cuando perciben que una persona está muy enferma o cerca de morir puede variar, pero hay algunas conductas frecuentes que se repiten en muchos testimonios:
- Mayor cercanía y afecto hacia la persona moribunda, como acurrucarse a su lado, dormir con ella o permanecer en la misma habitación durante horas.
- Vigilar el sueño de la persona enferma, situándose a sus pies, sobre el pecho o en un lugar elevado desde el que puedan observarla con atención.
- Cambios en el maullido: algunos gatos maúllan de forma diferente, más grave, insistente o, al contrario, se vuelven mucho más silenciosos de lo habitual.
- Inquietud o nerviosismo, caminando de un lado a otro, olfateando constantemente a la persona o cambiando de postura con frecuencia.
Estos comportamientos han llevado a muchas personas a pensar que los gatos poseen una intuición especial o una conexión con el mundo espiritual que les permite percibir la proximidad de la muerte. Ya sea por energía, por olores o por cambios en la respiración y el pulso, los gatos parecen captar que algo importante está a punto de suceder y reaccionan buscando ofrecer compañía y protección.
En otros casos, especialmente cuando el enfermo es su cuidador principal, el gato puede mostrar también signos de ansiedad: come menos, se esconde o se muestra más dependiente de otros miembros de la familia. Esto se debe, en gran medida, a que percibe el cambio en la rutina, el aumento del estrés en el hogar y la ausencia de la interacción habitual con la persona a la que está más unido.
Otros eventos que los gatos parecen predecir
Más allá de la muerte, muchas personas sostienen que los gatos tienen una sensibilidad excepcional hacia lo que ocurre a su alrededor y que pueden anticipar otros tipos de sucesos importantes o cambios en el ambiente.
- Estados de ánimo de las personas: detectan cuando alguien está triste, ansioso o enfermo y ajustan su comportamiento, siendo más cariñosos o manteniendo cierta distancia si notan tensión.
- Llegada de visitas o de su cuidador: muchos gatos se adelantan a la llegada de alguien a casa, esperando en la puerta o en la ventana antes de que se oiga el coche o las llaves.
- Enfermedades como diabetes, epilepsia o ciertos tipos de cáncer, gracias a que captan olores específicos o cambios corporales; hay casos de gatos que alertan antes de un ataque epiléptico o que se obsesionan con una zona del cuerpo donde luego se detecta un tumor.
- Desastres naturales, temblores y terremotos, reaccionando con nerviosismo, huyendo a lugares altos o escondiéndose antes de que ocurra el evento.
- Presencia de malas energías o entornos tensos, reflejado en cambios de conducta, rechazo a algunas habitaciones o fijación en rincones concretos de la casa.
Todo esto alimenta la fama de los gatos como animales misteriosos y protectores, capaces de moverse entre lo físico y lo espiritual. Aunque la ciencia solo puede explicar una parte de estas habilidades a través de sus sentidos y de su capacidad de observación, la experiencia de miles de personas mantiene vivo el mito de su conexión con lo invisible.
Los gatos no dejarán de sorprendernos. Ya sea por su olfato extraordinario, por su sensibilidad a las emociones humanas o por esa aura mística que los rodea, su presencia junto a los enfermos y en los momentos más delicados de la vida aporta consuelo, compañía y, en muchos casos, la sensación de que alguien especial nos acompaña en el último tramo del camino.

Aunque los estudios científicos insisten en que los gatos no comprenden la muerte como concepto ni pueden ver el futuro, sí reconocen que son extremadamente sensibles a los cambios físicos, químicos y emocionales. Esa mezcla de biología y misterio hace que, para muchos, sigan siendo guardianes silenciosos capaces de presentir la muerte y, sobre todo, de ofrecer un último gesto de amor y compañía cuando más se necesita.
