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Los gatos a veces desarrollan gustos por algunos alimentos que nos pueden llegar a sorprender. Normalmente, les damos de comer piensos, que llevan carne y proteína animal, y no verduras. Porque, claro, ¿a quién se le ocurriría dar hierbas a estos animales?
Sin embargo, como cada vez somos más personas las que nos animamos a probar comidas más naturales y poco procesadas, nuestro peludo, lleno de curiosidad, también va a querer degustarlas. Por eso, es probable que más de uno y más de dos nos preguntemos si los gatos pueden comer algas marinas. Si es así, aquí encontrarás la respuesta, con información muy detallada y basada en lo que se sabe sobre su uso como suplemento para perros y gatos.
Primera experiencia de mi gata Sasha con las algas

Sasha, echándose una siesta.
La realidad es que, si me hubiesen preguntado hace algún tiempo si los gatos podían comer algas, hubiese respondido con un no rotundo. Pero una de mis gatas, Sasha, la cual fue criada a biberón y a la que le encanta probar cosas nuevas, me dejó totalmente sorprendida. Llegábamos de comprar en una tienda que ha abierto mi hermana de productos ecológicos, preparamos unos espaguetis de mar con huevos revueltos, nos sentamos a comer y… ahí estaba ella. Mirándonos con esa preciosa carita que tiene con la única intención de que le diéramos algo.
Convencida de que no se lo comería, le di tan sólo un poquito. Y lo que pasó después fue sorprendente: se lo comió en unos segundos. Después quiso más. Y sí, le dimos más. Disfrutó tanto que incluso me planteé en prepararle un plato con filetes de carne mezclado con algunos espaguetis de mar bien troceados. Seguro que le encantaría.
A partir de esta experiencia, busqué información. Y, si soy sincera, no he encontrado muchísima específicamente sobre los gatos y las algas marinas, pero sí sobre su uso en perros y gatos como suplemento natural. La información que he encontrado pienso que es muy interesante y se puede aplicar perfectamente a nuestros felinos, siempre con la supervisión de un profesional.
Las algas marinas, un complemento nutricional de calidad

Las algas marinas naturales tienen un alto valor nutritivo, pero muy pocas calorías. Una de las más conocidas, el Kelp (Ascophyllum nodosum), contiene más de 60 minerales, elementos traza y hormonas vegetales, y tan sólo alrededor de dos calorías por cucharada. Esto significa que se le puede dar sin problemas a todos los tipos de gato siempre que se respeten las dosis recomendadas, incluso a aquellos a los que les sobra uno o dos kilos, como a Sasha.
En general, las algas se consideran multivitamínicos naturales muy interesantes para mejorar la salud de perros y gatos. Son ricas en vitaminas del grupo B, vitaminas A, C, E y K, además de minerales como hierro, calcio, magnesio, zinc, potasio y, sobre todo, yodo. También aportan aminoácidos esenciales, ácidos grasos omega 3, clorofila y fitonutrientes como carotenoides y ficocianina.
Gracias a esta composición, tienen muchos beneficios para la salud. De hecho, pueden ayudar en casos de artritis, enfermedades del corazón, problemas de piel y respiratorios, desequilibrios hormonales (como algunos casos de hipotiroidismo), e incluso como apoyo en protocolos frente al cáncer. Además, un animal que de vez en cuando come algas puede tener menos reacciones alérgicas a ciertos alimentos al mejorar su sistema inmunitario.
Eso sí, aunque las algas sean muy nutritivas, deben administrarse en pequeñas cantidades y siempre como parte de una dieta equilibrada. Un exceso, especialmente de yodo, puede ser perjudicial para la tiroides, por lo que la pauta de un veterinario o nutricionista felino es fundamental.
Tipos de algas marinas más usadas en gatos

Hay muchos tipos de algas marinas: lechuga de mar, espirulina, kombu, cochayuyo, espaguetis de mar, kelp, chlorella… No todas se usan igual ni todas son adecuadas para todos los animales o todas las situaciones, pero varias de ellas se han popularizado como suplementos para perros y gatos.
Alga espirulina para gatos
La espirulina es un microalga de color verde azulado muy rica en nutrientes. Destaca por su aporte de vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6, B12), vitamina C, A, E y K; minerales como hierro, magnesio, zinc, calcio, fósforo, sodio, potasio, manganeso y selenio; además de aminoácidos esenciales y fitonutrientes como clorofila, carotenoides y ficocianina.
En los gatos, una cantidad pequeña de espirulina puede contribuir a aumentar la vitalidad, mejorar el estado del sistema inmunitario y apoyar la función antioxidante del organismo. Sus compuestos tienen efecto antiinflamatorio y antioxidante, por lo que pueden resultar interesantes en gatos con procesos inflamatorios crónicos, dolor articular leve, animales mayores o como apoyo general en épocas de estrés o convalecencia.
Además, al ser una fuente de proteína de alta calidad, puede ayudar a mantener un buen tono muscular y un pelaje más denso y brillante. También puede favorecer una mejor digestión cuando se usa en dosis muy moderadas, gracias a sus compuestos prebióticos.
Alga kelp (Ascophyllum nodosum)
El kelp, y en particular el Ascophyllum nodosum, se ha hecho muy famoso como suplemento dental y de soporte tiroideo. Es una excelente fuente natural de yodo, mineral esencial para la correcta función de la glándula tiroides. También aporta buenas cantidades de calcio, magnesio, hierro, potasio y vitaminas como la C, E, K y varias del grupo B.
En gatos, el kelp se utiliza sobre todo como “alga antiplaca”, ya que sus compuestos pueden ayudar a reducir la formación de placa bacteriana y sarro, disminuyendo el riesgo de enfermedad periodontal. Esto resulta muy interesante para gatos que no toleran bien el cepillado de dientes o que comen pienso seco.
Por su contenido en yodo, también puede servir como apoyo nutricional en gatos con tiroides lenta, siempre bajo supervisión veterinaria. En cambio, no se debería usar en gatos con hipertiroidismo, precisamente por ese exceso de yodo.
Además, los antioxidantes y ciertos ácidos grasos presentes en el kelp contribuyen a mejorar la salud de la piel y el pelaje, fortalecen en cierta medida el sistema inmunitario y pueden ejercer un suave efecto digestivo y antiinflamatorio.
Alga chlorella para gatos
La chlorella es otra microalga muy apreciada en nutrición natural. Es rica en proteínas completas, vitaminas A, C, E, K y varias del grupo B (incluida B12), además de minerales como hierro, calcio, magnesio, zinc y potasio. También aporta una buena cantidad de ácidos grasos omega 3, clorofila, fibra y antioxidantes.
En gatos, se menciona sobre todo como alga de soporte detox, ya que puede ayudar a ligar y arrastrar ciertos metales pesados y toxinas a través del tracto digestivo. De este modo, puede resultar útil en animales expuestos a contaminantes ambientales o que han seguido durante mucho tiempo dietas muy procesadas.
Su aporte de fibra favorece una mejor salud digestiva, ayudando tanto en casos de estreñimiento leve como en algunas diarreas funcionales, siempre que se use dentro de una pauta correcta. Como otras algas, también puede apoyar la salud del sistema inmunitario, la piel, el pelaje y el sistema cardiovascular gracias a sus antioxidantes y omega 3.
¿Cómo elegir bien las algas marinas para tu gato?

Antes de comprar algas para tu gato, es muy importante informarse sobre su procedencia y calidad. Estas plantas absorben los componentes ambientales, incluyendo metales pesados y toxinas. Por eso, no todas las algas del mercado son iguales.
Siempre que sea posible, es aconsejable elegir algas certificadas como ECO o BIO, ya que suelen tener una carga de metales pesados más baja y pasan controles más estrictos. También es muy recomendable adquirir aquellas que procedan de aguas frías y limpias, como ciertas zonas de Noruega, donde se dan buenas condiciones para que las algas puedan crecer en aguas ricas en minerales y con baja contaminación.
Las vas a encontrar disponibles en diferentes formas: polvo, cápsulas, tabletas o enteras deshidratadas. Si le queremos dar a probar al gato, al menos la primera vez es aconsejable dársela entera, previamente cocinada (en el caso de algas como el espagueti de mar), ya que así podrás observar bien si realmente le gusta o no y cómo la tolera su sistema digestivo.
Si tu gato resulta ser un auténtico fan de las algas, podrás después espolvorear una pequeña cantidad sobre su comida de vez en cuando, por ejemplo, unas dos o tres veces por semana, respetando las dosis específicas de cada tipo de alga. Para la mayoría de suplementos comerciales se suele recomendar algo así como 1/16 a 1/8 de cucharadita al día para gatos, pero es fundamental ajustar según el producto, el peso del animal y su estado de salud.
En animales jóvenes (menores de seis meses), con sensibilidad digestiva o con patologías crónicas, se aconseja empezar siempre con dosis muy bajas e ir subiendo poco a poco mientras se observa cualquier cambio en las heces, la piel, la energía o el apetito.
¿Son seguras las algas marinas para todos los gatos?

Aunque las algas marinas se consideran en general seguras y con pocas contraindicaciones, no son adecuadas para absolutamente todos los gatos ni en cualquier cantidad. Hay que tener en cuenta algunos puntos clave:
- Gatos con hipertiroidismo: en estos animales, los suplementos ricos en yodo (como el kelp) no se recomiendan, salvo indicación muy específica del veterinario.
- Gatitos menores de seis meses: su sistema digestivo es más inmaduro, por lo que es mejor evitar o utilizar algas solo puntualmente y siempre supervisado.
- Alergias o intolerancias individuales: aunque es poco frecuente, algunos gatos pueden mostrar reacción adversa a un tipo concreto de alga, con picor, vómitos o diarrea.
- Exceso de yodo o desequilibrios nutricionales: como cualquier suplemento concentrado, usar grandes cantidades sin control puede desencadenar problemas de salud a medio plazo.
En caso de duda, consulta siempre con un nutricionista felino o un veterinario antes de introducir algas o cualquier otro suplemento en la dieta de tu gato, especialmente si ya tiene alguna enfermedad diagnosticada, toma medicación o sigue una dieta terapéutica.
Usadas con criterio, las algas marinas pueden ser un aliado muy interesante dentro de una alimentación natural o mixta para gatos, aportando minerales, vitaminas y fitonutrientes que no siempre están presentes en los piensos convencionales, y ayudando en aspectos tan importantes como la salud bucal, el sistema inmunitario, la piel, el pelaje y las articulaciones.
Integrar pequeñas cantidades de algas de buena calidad en la dieta de un gato sano, de la mano de un profesional, puede marcar una diferencia positiva en su bienestar diario sin dejar de lado lo esencial: una base de proteína animal de calidad, agua fresca y controles veterinarios periódicos.