¿Lloran los gatos por tristeza o por salud? Guía completa para entender lágrimas y maullidos

  • Las lágrimas en gatos suelen ser físicas (alergias, cuerpos extraños, infecciones), no emocionales.
  • Los sentimientos felinos se expresan con maullidos, posturas y conducta, no con lágrimas por tristeza.
  • Acude al veterinario ante secreción coloreada, dolor, ojo cerrado o maullido persistente.
  • Rutinas, enriquecimiento ambiental y compañía reducen ansiedad y vocalizaciones.

Gato siamés

Mucho se ha hablado y se sigue hablando sobre si los gatos lloran como nosotros, es decir, si lo hacen cuando se sienten muy tristes, o si por el contrario lo hacen por otros motivos.

Pues bien. Vamos a dar respuesta a esas preguntas para poder entender mejor a estos preciosos y adorables peludos y amigos.

Los gatos cuando lloran no lo hacen porque se sienten tristes, sino porque tienen algún objeto extraño en el ojo, o bien por alguna causa de salud.

Para comprenderlo conviene distinguir los tipos de lágrimas: en gatos predominan las lágrimas basales y reflejas (lubrican y limpian), mientras que el llanto emocional con lágrimas es característico de las personas. Los felinos sí sienten emociones y las expresan con maullidos, posturas y cambios de conducta, no con lágrimas por tristeza.

Alergia

Uno de los síntomas de la alergia en el gato es, al igual que en los humanos, las secreciones oculares. El sistema inmunológico reacciona de una manera excesiva a algo (polvo, polen, etc.) hasta tal punto de que trata de expulsarlo de manera casi desesperada del cuerpo, ya sea a través de los ojos, de la nariz o de la boca.

Si sospechas que tu gato es alérgico a algo, es importante que lo lleves al veterinario para que le haga las pruebas y lo trate.

Además, pueden intervenir otros alérgenos como moho, ácaros, perfumes, humo o productos de limpieza. Suelen acompañarse de estornudos, picor y lagrimeo acuoso. El manejo incluye evitar el alérgeno, mejorar la ventilación y limpiezas oculares suaves con suero estéril; el tratamiento lo pauta el veterinario.

Lagrimeo en gatos por salud

Epífora

Cuando un gato tiene epífora o el conducto lagrimal bloqueado produce un exceso de lágrimas que, si no se secan, pueden provocar irritaciones e infecciones. Son varias las causas por las cuales puede bloquearse: pestañas que crecen hacia adentro, infecciones o incluso arañazos.

No suele requerir tratamiento a menos que tenga problemas de visión.

En muchos casos se observa pelaje manchado bajo los ojos, enrojecimiento leve y parpadeo frecuente. Conviene mantener la zona seca para evitar dermatitis y consultar si aparece dolor, secreción espesa o hinchazón, ya que puede requerir medicación o procedimientos para desobstruir el conducto.

Cambios de temperatura y calidad del aire

El aire muy frío o muy caliente y seco incrementa el uso de lágrimas basales para proteger la córnea. Corrientes de aire, calefacciones y aires acondicionados pueden provocar lagrimeo transitorio. Un ambiente con humedad moderada y fuentes de agua ayuda a mantener las mucosas en buen estado.

Ojos llorosos en gatos

Conjuntivitis y enfermedades respiratorias

Algunos virus y bacterias provocan conjuntivitis, secreción ocular y malestar. La llamada “gripe felina” (complejo respiratorio superior) cursa con estornudos, fiebre variable, decaimiento y ojos llorosos. La secreción puede empezar transparente y volverse amarillenta si hay sobreinfección.

Ante estos signos, evita remedios caseros y pide diagnóstico veterinario; el profesional decidirá si precisa antivirales, antibióticos, antiinflamatorios o limpieza ocular frecuente con productos indicados para gatos.

Infecciones

Si las secreciones lagrimales son amarillentas o verdosas, es probable que tenga una infección. Además de este síntoma, puede tener otros como malestar general, pérdida de apetito y/o de peso, entre otros. Por eso, hay que llevarlo al profesional para que le ponga el tratamientos más adecuado.

En cuadros más complejos pueden intervenir glaucoma, uveítis o úlceras corneales, que se manifiestan con dolor, sensibilidad a la luz, ojo opaco y lagrimeo abundante. Son urgencias oftálmicas y requieren atención inmediata.

Objeto extraño en el ojo

Si ha caído una mota de polvo o cualquier otro objeto en el ojo, éste intentará expulsarlo produciendo un exceso de lágrimas. En principio, no deberás de preocuparte ya que por sí solo el ojo suele terminar curándose. Pero si pasa un día y el gato continúa llorando, será mejor llevarlo al veterinario.

Señales de alerta son parpadeo constante, frotado con la pata, ojo cerrado o dolor. No intentes retirar cuerpos extraños adheridos a la córnea: podría empeorar la lesión. Mantén al gato tranquilo y busca asistencia profesional.

Gato joven

Los ojos de los gatos son preciosos, pero para que se vean bonitos siempre debemos de cuidarlos y tratarlos en el caso de que enfermen..

¿Los gatos lloran como los humanos?

La respuesta es que no derraman lágrimas por emociones como hacemos las personas. Sin embargo, muestran emociones y necesidades a través de maullidos, lenguaje corporal y conductas (búsqueda de atención, esconderse, cambios de apetito). La ciencia del comportamiento ha documentado que los animales tienen vida emocional, pero en gatos el “llanto” emocional se expresa sin lágrimas.

Maullidos y emociones en gatos

Cuando el gato «llora» sin lágrimas: maullidos y significado

Un maullido prolongado y lastimero puede indicar hambre, aburrimiento, ansiedad o dolor. Los gatos enteros vocalizan más en época de celo. También pueden aullar durante conflictos territoriales o al sentirse amenazados, como advertencia para evitar peleas.

Si el maullido aparece de noche, especialmente en mayores, podría deberse a disfunción cognitiva (desorientación y confusión) o ansiedad por separación. Un entorno predecible, rutinas y enriquecimiento ambiental reducen estas vocalizaciones.

¿Pueden estar tristes los gatos? Señales a observar

Los gatos pueden mostrarse apenados por cambios en su entorno (mudanzas, pérdidas, ausencias). Señales frecuentes son menos juego, retraimiento, aumento de sueño, cambios en higiene, falta o aumento de apetito y maullidos insistentes. La clave es valorar el cambio respecto a su normalidad.

Durante duelos o periodos de estrés conviene ofrecer más compañía y espacios seguros, mantener rutinas y enriquecer con rascadores, escondites y juguetes interactivos. Si persiste, consulta para descartar problemas médicos o de ansiedad.

Cómo ayudar y cuándo acudir al veterinario

Ante ojos llorosos o maullidos inusuales, revisa primero necesidades básicas: agua fresca, comida adecuada y arenero limpio. Juega a diario al menos unos minutos para cubrir su necesidad de actividad y vínculo.

Solicita atención veterinaria si hay secreción espesa o coloreada, enrojecimiento, dolor, fiebre, apatía o si el maullido es persistente sin causa aparente. Cualquier sospecha de úlcera, glaucoma o cuerpo extraño es una urgencia. La esterilización/castración reduce vocalizaciones por celo y aporta beneficios sanitarios.

Cuándo ir al veterinario por ojos llorosos

Aunque ver lágrimas puede confundir, en gatos el lagrimeo suele indicar causas físicas. Entender que sus emociones se comunican con vocalizaciones y conducta te permitirá reaccionar a tiempo: cuidar el ambiente, observar señales y acudir al profesional cuando sea necesario refuerza su bienestar y vuestra relación.


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