Liberación de gatos en La Graciosa: SEO/BirdLife exige medidas urgentes y aporta nueva evidencia científica

  • SEO/BirdLife reclama a la administración canaria información y medidas urgentes tras la liberación de un centenar de gatos en La Graciosa sin autorización.
  • Un estudio reciente del CSIC y la ULL demuestra que las colonias felinas reducen y debilitan las poblaciones de lagartos, incluso con alimentación y programas CER.
  • La isla, parte de la Red Natura 2000, alberga aves marinas protegidas que se ven amenazadas por estos depredadores introducidos.
  • La organización pide la retirada de los gatos y la aplicación de la Ley de Bienestar Animal para compatibilizar protección animal y conservación.

Liberación de gatos en La Graciosa

La organización conservacionista SEO/BirdLife ha dado un paso al frente para exigir al Gobierno de Canarias que actúe con celeridad ante la liberación de al menos un centenar de gatos en la isla de La Graciosa, un espacio protegido de alto valor ecológico. La denuncia, presentada en julio del año pasado, sigue sin obtener una respuesta administrativa clara, lo que ha llevado a la entidad a presentar un nuevo escrito reclamando información detallada y la adopción de medidas cautelares para evitar daños irreversibles en la biodiversidad.

Los hechos se remontan a julio de 2024, cuando se soltaron estos felinos en el Parque Natural del Archipiélago Chinijo y en otras zonas incluidas en la Red Natura 2000, todo ello sin la preceptiva evaluación ambiental ni la autorización del órgano gestor. Un año después, la organización denuncia la ausencia de cualquier tipo de respuesta, lo que a su juicio vulnera la obligación legal de resolver expresamente y limita el derecho de acceso a la información ambiental y a la justicia en materia de medio ambiente.

La denuncia y la falta de respuesta administrativa

En el escrito presentado ante la Dirección General de Espacios Naturales y Biodiversidad, SEO/BirdLife solicita conocer si se han iniciado investigaciones, expedientes sancionadores o medidas cautelares, y pide ser reconocida como parte interesada en el procedimiento. La organización recuerda que su papel en la defensa del interés general en conservación de la biodiversidad le otorga legitimidad para participar activamente en este proceso.

Gatos en La Graciosa

La falta de respuesta por parte de la administración canaria ha generado una situación de incertidumbre que preocupa a los conservacionistas, ya que mientras tanto los gatos continúan causando estragos en la fauna autóctona. La organización insiste en que la inacción administrativa agrava el riesgo para especies únicas en un territorio insular especialmente vulnerable.

Nueva evidencia científica sobre el impacto de los gatos

Como elemento clave para respaldar su petición, SEO/BirdLife ha aportado al expediente un reciente estudio publicado en la revista Biology Letters (Rodríguez et al., 2026), elaborado por un equipo de investigadores del CSIC y la Universidad de La Laguna. La investigación analiza los efectos de las colonias de gatos sobre la fauna endémica canaria y revela datos contundentes.

El estudio demuestra que en las zonas cercanas a las colonias felinas hay menos lagartos y, además, los que sobreviven suelen ser de menor tamaño, ya que los gatos cazan preferentemente a los ejemplares más grandes. Esto no solo reduce el número de individuos, sino que debilita a toda la población, porque las colonias funcionan como puntos donde los animales desaparecen más rápido de lo que pueden recuperarse. Asimismo, se constata que alimentar a los gatos no evita que sigan cazando fauna silvestre, por lo que el impacto continúa.

Otro hallazgo relevante es que el sistema de captura, esterilización y retorno (CER/CES), aunque ampliamente aplicado, no consigue reducir de forma efectiva el número de gatos a largo plazo, manteniendo así una presión constante sobre la biodiversidad. Los investigadores advierten además de que estos impactos tienen efectos en cascada sobre los ecosistemas insulares, ya que los lagartos son especies clave tanto como presas de aves como dispersores de semillas. Aunque el trabajo se centra en reptiles, sus conclusiones son extrapolables a otras especies, incluidas las aves marinas, especialmente vulnerables en ecosistemas insulares como La Graciosa.

Riesgo para espacios protegidos y marco legal

La Graciosa forma parte de la Red Natura 2000 y alberga colonias de aves marinas de alto valor ecológico, por lo que la presencia de depredadores introducidos supone una amenaza directa para especies protegidas. La organización recuerda que la Ley 7/2023 de bienestar animal obliga a que la gestión de colonias felinas evite impactos negativos sobre la biodiversidad, contemplando incluso la retirada o reubicación de animales cuando existan riesgos en espacios protegidos o para la fauna silvestre.

En este contexto, la normativa ofrece herramientas claras para actuar, pero la administración no las está aplicando. SEO/BirdLife subraya que la conservación de la biodiversidad y el bienestar animal no son incompatibles, pero requieren una gestión responsable y basada en la ciencia.

Solicitud de medidas urgentes

Ante esta situación, la organización pide a la administración que actúe con urgencia y transparencia. Por un lado, solicita que se incorpore el nuevo estudio científico al expediente y se tengan en cuenta sus conclusiones a la hora de tomar decisiones. Por otro, reclama la adopción de medidas inmediatas para reducir el impacto sobre la fauna, como la retirada de los gatos en este espacio protegido y su reubicación en lugares adecuados.

Asimismo, SEO/BirdLife exige conocer con claridad qué actuaciones se han realizado hasta ahora y poder acceder a toda la información del procedimiento, para garantizar que la gestión de este caso se realice con rigor y conforme a la legislación ambiental vigente. La organización insiste en la necesidad de compatibilizar la protección del bienestar animal con la conservación de la biodiversidad, especialmente en territorios insulares donde las especies autóctonas han evolucionado sin depredadores terrestres y son particularmente vulnerables.

La evidencia científica es clara: las colonias de gatos, incluso gestionadas, suponen un impacto significativo sobre la biodiversidad. En espacios protegidos como La Graciosa, la inacción administrativa agrava el riesgo para especies únicas. La pelota está ahora en el tejado de la administración canaria, que debe responder con medidas concretas y urgentes para evitar un daño ecológico que podría ser irreversible.


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