La UE aprueba las primeras normas para la cría y protección de gatos y perros

  • El Parlamento Europeo aprueba con 558 votos a favor el reglamento que exige microchip y registro para todos los gatos y perros.
  • Se prohíben las prácticas de cría abusivas, como la endogamia y la selección de rasgos extremos que dañan la salud.
  • Las importaciones desde fuera de la UE se controlan con microchip obligatorio antes de la entrada y registro posterior.
  • Los plazos de adaptación varían: cuatro años para criadores y hasta quince años para dueños particulares de gatos.

Normas de la UE sobre cría de gatos

El Parlamento Europeo ha dado luz verde a las primeras normas comunes en toda la Unión Europea para regular la cría, el alojamiento, la trazabilidad, la importación y el manejo de gatos y perros. La votación, que tuvo lugar en Estrasburgo, arrojó 558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones, un respaldo amplio que refleja la creciente preocupación ciudadana por el bienestar animal. La normativa, que ya fue acordada con el Consejo Europeo, deberá recibir ahora la aprobación formal de los Estados miembros para entrar en vigor.

Se trata de un hito legislativo que afecta a un mercado que mueve unos 1.300 millones de euros al año en la UE, donde el 44% de los ciudadanos convive con una mascota y el 74% considera que su bienestar debería estar mejor protegido. Según datos de la Comisión, aproximadamente el 60% de los propietarios adquieren perros o gatos a través de internet, un canal que hasta ahora escapaba a controles homogéneos. La nueva regulación busca poner coto al comercio ilegal y a las prácticas de cría abusivas que han proliferado en los últimos años.

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Microchip y trazabilidad obligatoria

Uno de los pilares del reglamento es la identificación obligatoria de todos los gatos y perros que residan en la UE, incluidos aquellos que viven en hogares particulares. Cada animal deberá llevar un microchip y estar registrado en bases de datos nacionales que sean interoperables entre los distintos países. Esta medida permitirá rastrear el origen de cada mascota desde su nacimiento hasta su adopción o venta, dificultando el abandono animal y las transacciones fraudulentas.

Para los vendedores, criadores y refugios, el plazo de adaptación será de cuatro años a partir de la entrada en vigor de la ley. En cambio, los dueños particulares que no vendan animales dispondrán de un periodo más largo: diez años para los perros y quince para los gatos. La ponente del expediente, Veronika Vrecionová (ECR, Chequia), declaró que «una mascota es un miembro de la familia, no un objeto ni un juguete», y destacó que estas normas ayudarán a combatir a quienes buscan beneficios rápidos a costa de los animales.

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Límites a la cría y prohibiciones

La normativa introduce restricciones severas a la reproducción para evitar problemas de salud hereditarios. Queda prohibida la cría entre progenitores e hijos, abuelos y nietos, así como entre hermanos y medio hermanos. También se veta la cría de gatos y perros con rasgos físicos exagerados o extremos que supongan riesgos significativos para su bienestar, similar a casos donde se prohíben razas por motivos de salud, como ocurre con algunas razas braquicéfalas.

Además, se establecen edades mínimas para la reproducción: las gatas no podrán ser utilizadas antes de los diez meses, mientras que las perras deberán haber completado al menos su segundo celo. El número de camadas se limita a un máximo de tres en un periodo de dos años, tras el cual la hembra deberá disfrutar de un año de descanso. Los cachorros no podrán separarse de su madre antes de las ocho semanas, y los gatitos, en el caso de los criaderos, deberán permanecer con ella al menos doce semanas.

Se prohíben también las mutilaciones con fines estéticos o competitivos, como el corte de orejas, el corte de cola o la extracción de garras, salvo que exista una justificación veterinaria. Los animales que presenten malformaciones extremas o hayan sido mutilados quedarán excluidos de exposiciones, concursos y exhibiciones. Asimismo, se prohíbe atar a un perro o gato a un objeto de forma continuada, excepto por motivos médicos, y el uso de collares de púas o de estrangulamiento sin mecanismos de seguridad.

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Importaciones y venta online

Para cerrar las lagunas que permitían introducir animales en la UE como mascotas no comerciales y luego venderlos, la nueva legislación abarca tanto las importaciones con fines comerciales como los movimientos no comerciales. Los gatos y perros procedentes de terceros países deberán llevar un microchip antes de entrar en la Unión y ser registrados posteriormente en una base de datos nacional. En el caso de los propietarios que viajen con sus mascotas sin ánimo de venta, será obligatorio preregistrar al animal al menos cinco días hábiles antes de la llegada, a menos que ya esté inscrito en un país comunitario.

Los criadores de fuera de la UE que quieran exportar al mercado europeo deberán cumplir las mismas normas de bienestar y reproducción que los criadores comunitarios. La Comisión Europea elaborará una lista de países autorizados, y cada establecimiento deberá ser inspeccionado y aprobado. Además, las plataformas de venta online tendrán que verificar la identidad y el registro de los animales anunciados mediante nuevos sistemas digitales de validación, una medida clave para frenar el comercio ilegal de cachorros.

Plazos de adaptación y próximos pasos

Aunque la aprobación del Parlamento Europeo supone un avance decisivo, la normativa no entrará en vigor de inmediato. El Consejo de la UE debe adoptar formalmente el texto, y a partir de ahí comenzarán a correr los plazos de adaptación. Los establecimientos profesionales dispondrán de cuatro años para cumplir con todas las exigencias, mientras que los particulares tendrán hasta diez años para los perros y quince para los gatos. Durante ese tiempo, se espera que los Estados miembros adapten sus normativas de bienestar animal nacionales y pongan en marcha las bases de datos interoperables.

La regulación también exige que al menos una persona en cada tienda, criadero o refugio reciba formación específica sobre el cuidado de gatos y perros. Los nuevos propietarios deberán recibir información completa sobre tenencia responsable, incluyendo las obligaciones de identificación y bienestar. Todo ello con el objetivo de garantizar condiciones equitativas para los criadores honestos y ofrecer una protección homogénea a los animales en todo el territorio comunitario.

Con estas medidas, la Unión Europea da un paso firme hacia un modelo de convivencia más respetuoso con los animales de compañía. La trazabilidad obligatoria, las restricciones a la cría abusiva y el control de las importaciones forman un paquete que, según sus impulsores, permitirá reducir el sufrimiento de miles de gatos y perros cada año. Ahora solo queda que el Consejo dé el visto bueno definitivo para que la normativa se convierta en realidad.

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