
En los últimos meses, la gestión de las colonias de gatos que viven en libertad se ha convertido en una prioridad para numerosos ayuntamientos españoles. Impulsados por la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, los municipios estÔn poniendo en marcha programas que combinan la esterilización, la identificación y el seguimiento sanitario de estos felinos. El objetivo no es solo controlar la población, sino también garantizar la convivencia vecinal y la salud pública.
La aplicación del mĆ©todo CER (Captura, Esterilización y Retorno) se ha extendido como la fórmula mĆ”s Ć©tica y eficaz para abordar la presencia de gatos comunitarios. Cada vez son mĆ”s las localidades que destinan recursos especĆficos a estas actuaciones, aunque todavĆa existen importantes diferencias entre unas y otras. Mientras algunos consistorios presentan cifras rĆ©cord de esterilizaciones y adopciones, otros siguen sin cumplir con la obligación legal de gestionar estas colonias.
Un avance generalizado en la aplicación del método CER
El incremento de las actuaciones de esterilización y control sanitario es uno de los datos mĆ”s destacados en los Ćŗltimos balances municipales. En El Puerto de Santa MarĆa, por ejemplo, el programa CER permitió realizar 1.052 actuaciones durante 2025, frente a las 281 del aƱo anterior, un aumento exponencial que refleja el compromiso del consistorio con la gestión Ć©tica de las colonias. Del mismo modo, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha llevado a cabo 88 cirugĆas de esterilización y 72 visitas a colonias felinas entre marzo y julio, ademĆ”s de atender a 57 gatos con problemas de salud.
Lorca también ha reforzado su programa, con mÔs de un centenar de gatos esterilizados en el primer semestre de 2026 y la autorización de dos nuevas colonias, hasta alcanzar las 15 en todo el municipio. La tendencia al alza en la aplicación del CER no solo contribuye a estabilizar las poblaciones felinas, sino que reduce los conflictos vecinales y mejora las condiciones de vida de los propios animales. En todos estos casos, los ayuntamientos destacan la labor voluntaria y de asociaciones como pieza clave para el éxito del método.
La identificación y el seguimiento como herramientas clave
Otro de los pilares de la gestión moderna de colonias felinas es la identificación mediante microchip. Lorca ha registrado 1.238 nuevas identificaciones en el primer semestre de 2026, alcanzando un total de 20.818 animales de compaƱĆa censados. De ellos, 3.087 son gatos, muchos de ellos procedentes de colonias controladas. El acceso a bases de datos como SIAMU permite a los servicios municipales realizar un seguimiento individualizado de cada ejemplar, facilitando la detección de abandonos y el control sanitario.
En Puerto de la Cruz, la identificación de 164 gatos durante el periodo analizado ha sido fundamental para avanzar hacia una gestión mĆ”s ordenada y Ć©tica. La concejal de Bienestar Animal, Josefa Reina, subraya que āla prevención y el seguimiento continuo son esenciales para detectar necesidades y actuar a tiempoā. La formación de los cuidadores y la sensibilización ciudadana tambiĆ©n ocupan un lugar destacado en las polĆticas municipales, con talleres y campaƱas que promueven la tenencia responsable y el respeto hacia estos animales.
Retos pendientes y problemas emergentes
A pesar de los avances, todavĆa hay municipios que incumplen la normativa. Izquierda Unida ha denunciado que El Carpio, en Córdoba, sigue sin un programa municipal de gestión de colonias felinas tres aƱos despuĆ©s de la entrada en vigor de la Ley 7/2023. La formación polĆtica reclama que el Ayuntamiento apruebe un plan en un plazo mĆ”ximo de seis meses, asĆ como la firma de convenios veterinarios y la solicitud de subvenciones estatales y autonómicas. Esta situación evidencia la falta de recursos y voluntad polĆtica en algunas zonas, donde los voluntarios asumen en solitario el cuidado de los gatos.
Otro desafĆo reciente tiene que ver con los efectos secundarios de una alimentación inadecuada. En MĆ”laga, la presencia de avispas asiĆ”ticas (Vespa velutina) acudiendo a los puntos de comida de las colonias ha puesto en alerta a los expertos. La necesidad de controlar dónde y cómo se alimenta a los gatos es cada vez mĆ”s evidente, ya que los restos de comida pueden atraer plagas y provocar problemas de salubridad. El guarda rural VĆctor Villalobos insiste en que āuna gestión responsable debe incluir la limpieza, la desparasitación y la vigilancia continua, no solo dejar comida en cualquier esquinaā.
La investigación cientĆfica tambiĆ©n respalda la importancia de estas medidas. Un estudio publicado en PLOS One analizó a 87 gatos callejeros en Nueva York y encontró que el 57,5 % estaba infectado por parĆ”sitos como Toxocara, que pueden transmitirse a los humanos a travĆ©s del suelo contaminado. La gestión sanitaria de las colonias no es solo una cuestión de bienestar animal, sino tambiĆ©n de salud pĆŗblica, un argumento que refuerza la necesidad de programas integrales como el CER.
El camino hacia una gestión plenamente responsable aĆŗn es largo, pero los ejemplos positivos demuestran que es posible avanzar cuando existe voluntad polĆtica y colaboración ciudadana. La esterilización, la identificación y el seguimiento son herramientas que funcionan, y los municipios que las aplican estĆ”n viendo resultados tangibles. La clave estĆ” en actuar con prevención, sentido comĆŗn y responsabilidad compartida, tal como reclaman los expertos y las asociaciones protectoras.
En definitiva, la gestión de colonias felinas en EspaƱa vive un momento de transformación. Mientras algunos ayuntamientos consolidan sus programas CER con cifras rĆ©cord, otros todavĆa tienen deberes pendientes. La ley es clara, y los ciudadanos demandan soluciones Ć©ticas y eficaces que garanticen el bienestar de los gatos, la salud pĆŗblica y la convivencia en nuestras ciudades.

