El abandono de animales de compañía sigue siendo una lacra en España. Según los datos que manejan las protectoras, en el último quinquenio se han rescatado cerca de 1,5 millones de perros y gatos, aunque la cifra real de abandonos es mucho mayor porque muchos animales mueren en la calle sin que nadie los contabilice. La adopción de gatos se ha convertido en una prioridad para las entidades de protección animal, que buscan soluciones estructurales para aliviar la saturación de los refugios.
La campaña ‘El abandono pasa factura’, impulsada por la protectora El Refugio, ha puesto el foco en la necesidad de agilizar las adopciones. Su presidente, Nacho Paunero, ha denunciado que la mayoría de los animales abandonados no llegan a ser rescatados y que las cifras oficiales solo reflejan una parte del problema. Para que la labor de las protectoras sea sostenible, es imprescindible que los animales rescatados encuentren un hogar con cierta rapidez, advierten desde la organización.
La realidad del abandono felino en España
Los datos recopilados por El Refugio indican que, de los 1,5 millones de animales rescatados en los últimos cinco años, aproximadamente 850.000 eran perros y el resto, gatos. Aunque la cifra de perros abandonados ha aumentado hasta cerca de los 180.000 anuales, la tendencia en el abandono de gatos muestra un descenso, según la misma fuente. Sin embargo, las protectoras siguen desbordadas: la falta de fluidez en las adopciones impide que los centros puedan acoger a nuevos animales necesitados.
Paunero ha sido tajante al señalar que, si no se adoptan medidas urgentes, el problema se agravará. Por eso, El Refugio ha presentado una serie de peticiones ante el Congreso de los Diputados. La principal demanda es la reducción del IVA para todos los productos de cuidado y alimentación de perros y gatos adoptados, así como para su atención veterinaria de por vida. La idea es equiparar estas ventajas fiscales a las que se ofrecen para incentivar la compra de coches eléctricos, según explicó la organización durante la presentación de la campaña frente al Parlamento.

Campaña de El Refugio: medidas urgentes para fomentar la adopción
La campaña ‘El abandono pasa factura’ no solo busca sensibilizar, sino también presionar a las administraciones para que tomen cartas en el asunto. El Refugio pide que se ofrezcan ventajas económicas a todas las personas que adopten perros o gatos rescatados del abandono, como una forma de incentivar la adopción frente a la compra. La protectora considera que estas medidas son necesarias para que los centros de acogida puedan seguir funcionando y no tengan que cerrar sus puertas a nuevos rescates.
La iniciativa ha sido respaldada por otras entidades y ha generado expectación mediática. La presentación frente al Congreso de los Diputados buscaba visibilizar la urgencia de la situación y lograr un compromiso político que se traduzca en cambios legislativos. Mientras tanto, las protectoras continúan su labor diaria, muchas veces con recursos limitados y una gran dependencia del voluntariado.
Un ejemplo municipal: el centro de bienestar felino de l’Alcora
En el ámbito local, el Ayuntamiento de l’Alcora (Castellón) ha dado un paso adelante con la puesta en marcha de un centro municipal de bienestar y protección felina, un recurso pionero de titularidad pública. Las instalaciones ya acogen a 30 gatos socializados que fueron abandonados y no pudieron ser reclamados por sus dueños, según ha informado el consistorio. Se trata de animales acostumbrados al contacto humano, muchos de ellos camadas dejadas en cajas de cartón o gatos adultos que habían vivido en hogares.
La concejala de Bienestar Animal, Tica Pons, ha destacado que el centro nace para dar respuesta a una realidad que no podía seguir dependiendo únicamente del voluntariado y las familias de acogida. El Ayuntamiento ha asumido su responsabilidad y ofrece una solución estable con vocación de continuidad, ha señalado. Las instalaciones, gestionadas por la asociación ADAA, cuentan con zonas de recuperación, aislamiento sanitario y áreas de socialización, además de apoyo veterinario para garantizar el bienestar de los felinos.

El proyecto de l’Alcora no solo se centra en la atención inmediata, sino que también tiene una dimensión educativa. Se desarrollarán actividades de sensibilización dirigidas especialmente a los más jóvenes para fomentar el respeto hacia los animales, la tenencia responsable y la prevención del abandono. La concejala ha agradecido la labor de las asociaciones y voluntarios que durante años han sostenido esta realidad, y ha subrayado que el centro es un ejemplo de colaboración entre administración y movimiento asociativo.
Mientras tanto, otras protectoras como la Fundación Luna en Salamanca siguen lidiando con la falta de recursos y la estacionalidad. En verano, las adopciones bajan y los abandonos aumentan, lo que tensiona aún más su capacidad. La captación de voluntarios estables y las donaciones se convierten en una necesidad urgente para mantener a los cerca de 150 gatos y 50 perros que albergan en sus instalaciones. A pesar de las dificultades, estas entidades continúan trabajando para que cada animal encuentre una segunda oportunidad.
La combinación de campañas de concienciación, medidas fiscales y la creación de infraestructuras municipales como la de l’Alcora apunta a un cambio de tendencia en la gestión del abandono felino. La adopción responsable sigue siendo la herramienta más eficaz para dar una segunda oportunidad a estos animales, pero necesita del apoyo de las administraciones y de la sociedad en su conjunto para que los centros de acogida no se saturen y puedan seguir rescatando a los que aún esperan en la calle.


