Cifras que preocupan: menos adopciones y más abandonos

Estos números dejan claro que el problema no es la falta de animales que necesitan un hogar, sino la dificultad para que las adopciones se materialicen. Las protectoras y centros de acogida siguen recibiendo ejemplares a un ritmo superior al de las salidas, lo que genera una sobrecarga constante en sus instalaciones. La brecha entre entradas y adopciones se amplía, y eso tiene consecuencias directas sobre el bienestar de los animales.
