Los gatos, al igual que los perros, son propensos a sufrir infecciones en los oídos. Estas infecciones pueden causar dolor y malestar, por lo que resulta fundamental estar atentos y realizar un mantenimiento adecuado de su higiene auditiva. Pero, ¿por qué los gatos son tan susceptibles a estas condiciones?
La anatomía compleja de las orejas de los gatos hace que la acumulación de cera, parásitos y otros agentes se dé con mayor facilidad. Este entorno puede desencadenar infecciones que, en muchos casos, requerirán la atención de un veterinario. Conocer las causas, tipos, síntomas, tratamientos y medidas de prevención es indispensable para garantizar el bienestar de tu felino.
Tipos de otitis en gatos

La otitis en los gatos puede clasificarse según la zona del oído afectada: externa, media e interna.
Otitis externa
Es el tipo de otitis más común en gatos y afecta la parte externa del canal auditivo, desde el pabellón auricular hasta el tímpano. Este problema es más frecuente en gatos jóvenes, de entre uno y dos años, y en aquellos con acceso al exterior. Durante la primavera y el verano, el aumento de la temperatura y la humedad puede favorecer la proliferación de bacterias, ácaros y hongos que causan esta infección.
Para evitar que los oídos de tu gato se conviertan en un ambiente propicio para infecciones, hay que tener cuidado si se les baña frecuentemente. Es crucial evitar que entre agua o productos como champú en el canal auditivo. Una recomendación básica es usar un tapón de algodón impregnado en vaselina líquida para proteger el oído.
Otitis media
Esta surge habitualmente como una complicación de una otitis externa mal tratada. En estos casos, se produce inflamación en el oído medio, localizada tras el tímpano. Los gatos que presentan esta condición suelen experimentar pérdida parcial o total de audición, además de dolor intenso.
El peligro de no tratar a tiempo una otitis externa radica en que la otitis media puede derivar en infecciones más graves o mientras tanto, romper el tímpano, aumentando la complejidad del tratamiento.
Otitis interna
Es la más severa y difícil de tratar. Se produce cuando la infección alcanza el oído interno, normalmente debido a un traumatismo o por falta de tratamiento para otitis externa o media. En casos avanzados, puede comprometer el equilibrio del gato y ocasionar pérdida de audición irreversible.

Causas de la otitis en gatos
Numerosos factores pueden causar otitis en gatos, y se dividen en primarios y predisponentes.
Cuerpos extraños
Los gatos, sobre todo aquellos que pasan tiempo al aire libre, pueden tener cuerpos extraños como espigas o pequeños trozos de plantas incrustados en el oído. Si bien es poco común, cuando sucede, el veterinario deberá retirar cuidadosamente el objeto, generalmente bajo anestesia. Esto suele resolverse en un par de días.
Ácaros
El Otodectes cynotis es el ácaro más común en las infecciones de oído felinas y representa una de las causas principales de otitis. Su tratamiento es sencillo y consiste en la aplicación de una pipeta antiparasitaria y gotas recetadas por el veterinario.
Los ácaros suelen observarse como pequeños puntos negros en el canal auditivo. Estos parásitos son altamente contagiosos, por lo que se recomienda tratar a otros animales en contacto con el afectado.
Bacterias y hongos
En la mayoría de los casos, estos microorganismos no son la causa primaria de la otitis, sino oportunistas que aprovechan un sistema inmunitario debilitado o un oído lesionado para multiplicarse. Asimismo, baños frecuentes que dejan humedad en el canal auditivo pueden propiciar su aparición.
Otros factores
Las alergias alimentarias o ambientales, el uso prolongado de medicamentos, y las enfermedades autoinmunes son otras causas que pueden predisponer a los gatos a padecer otitis. Un diagnóstico temprano es fundamental para controlar estas condiciones subyacentes y prevenir complicaciones.

Síntomas de la otitis en gatos
Los gatos con otitis suelen presentar síntomas evidentes, pero es fundamental diferenciarlos de otros problemas de las orejas. Entre los signos más comunes se encuentran:
- Sacudidas frecuentes de la cabeza o inclinación lateral.
- Rascado constante en las orejas, a veces causando heridas.
- Secreción auditiva de color amarillento o negro, con mal olor.
- Dolor o sensibilidad al tacto en el área afectada.
- Inflamación y enrojecimiento del canal auditivo.
- Pérdida de audición, que puede ser temporal.
- Cambios en el comportamiento como irritabilidad o apatía.
Prestar atención a estos signos te permitirá actuar con rapidez y llevar a tu gato al veterinario para un diagnóstico preciso.
Tratamiento de la otitis

El tratamiento debe ser prescrito por un veterinario tras un examen completo. Dependiendo de la causa, los protocolos varían, pero pueden incluir:
Limpiar el canal auditivo
Es esencial para eliminar la suciedad, exudado o microorganismos presentes. La limpieza debe hacerse con productos específicos y bajo la supervisión de un veterinario.
Medicamentos
El uso de antibióticos, antifúngicos, o antiparasitarios dependerá del diagnóstico. En algunos casos, se recetan antiinflamatorios para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
Evitar lesiones
Para reducir el riesgo de autolesiones, se recomienda el uso de collares isabelinos durante el tratamiento.
Tratamiento quirúrgico
En los casos más graves, como presencias de pólipos o masas, el veterinario puede considerar una intervención quirúrgica.
Prevención de la otitis

La otitis en gatos puede prevenirse con medidas sencillas como:
- Revisar periódicamente el estado de sus orejas.
- Utilizar productos adecuados para la limpieza auricular.
- Evitar la entrada de agua o humedad en los oídos durante los baños.
- Tratar infestaciones de parásitos de manera oportuna.
- Ofrecer una dieta equilibrada que refuerce su sistema inmunológico.
La otitis en gatos es una condición que puede ir desde ser molesta hasta grave. Asegúrate de realizar revisiones periódicas, actuar rápidamente ante cualquier síntoma sospechoso y consultar siempre al veterinario ante cualquier duda.