Gatitos inquietos: ¿cómo calmarlos?

Que los gatitos son inquietos es algo que más o menos todo el mundo sabe, al menos, todos los que sienten aprecio por estos animales. Lo que pasa es que no es lo mismo pensarlo que vivirlo, y muchas veces nos llevamos una sorpresa.

Cuando duermen son muy tiernos, pero cuando no… ¡son unas bolas de pelo rebeldes y traviesas! Y nadie se puede imaginar cuánto hasta que no convive con ellos. Por este motivo, a continuación te voy a hablar de ellos, de los gatitos inquietos, y te voy a dar unos cuantos tips para puedas calmarlos de una manera positiva y respetuosa.

¿Por qué tienen tanta energía?

Los gatitos, desde que empiezan a coordinar sus patas para poder desplazarse (más o menos, a partir de la tercera semana) en esos ratos en los que permanecen despiertos pasan buena parte del tiempo observando su entorno y a todo lo que hay en él, pero también comienzan a perfeccionar sus técnicas de caza y a aprender las bases de una buena relación gato-gato.

Su familia biológica, a través de los juegos, del acicalamiento mutuo,… en definitiva, de la convivencia, les enseñará cómo deben de comportarse. Pero para eso necesitan moverse. Y energía, desde luego, no les falta, pero es una energía que queman rápido… hasta que pasan a vivir con los humanos. Una vez que tienen familia humana la situación suele cambiar: ellos sí, al principio pueden dedicarles tiempo y jugar con ellos, pero a veces ocurre que a medida que van pasando los días se les va prestando cada vez menos atención.

Hay quien cae en el error de pensar que los gatitos con seis meses ya son adultos y que, como tales, ya no necesitan jugar. Y eso, como digo, es un error muy grave, porque salvo excepciones, estos pequeños siguen teniendo muchas, muchas ganas de correr y divertirse hasta pasados los dos años. Incluso te diré que una de mis gatas, Keisha, que al momento de escribir este artículo tenía 7 años, a veces se comporta como una gatita traviesa.

Entonces, si dejamos a los pequeños en casa, sin nada que hacer, se les irá acumulando la energía, así como el aburrimiento. De esto a tener ”malos” comportamientos como acechar y ”atrapar” los tobillos, mordernos, arañarnos, hacer sus necesidades fuera de la bandeja, etc. hay solo un paso.

¿Cómo calmarlos?

Es posible que ya sepas la respuesta a esa pregunta, pero aún así te la diré: jugar con ellos. No existe otra solución que sea respetuosa con las necesidades de los peluditos. Sí, hay pastillas tranquilizantes, pero nunca jamás se debe de automedicar a unos gatos sin con el consentimiento del veterinario, así como tampoco se debería de poder para que estén tranquilos en casa. Seré muy clara con esto: si no estamos dispuestos a responsabilizarnos de ellos, a cuidarlos como se merecen y a hacer lo posible para que sean felices, no los tengamos.

Dar un tranquilizante a un gatito que solo quiere jugar es muy cruel. Es como si nos obligaran a tomar una pastilla solo porque no les gusta vernos felices. Por eso, y dicho esto, lo que aconsejo hacer es dedicarles todo el tiempo que se pueda. Tres sesiones de juego de unos 15-20 minutos de duración cada una servirá para que se cansen, se diviertan, y de paso que crezcan manteniéndose en buena forma física.

Ahora bien, ¿con qué jugar?

Pues bueno, no importa complicarse mucho. Seguro que en casa tienes papel de aluminio. Coge un trozo (de unos 40 de ancho) y haz una pelota con él. Ahora, enséñasela a los pequeños y tírasela todo lo lejos que puedas -en el interior de la casa-, con ganas, con alegría. Es posible que al principio se muestren un poco desconcertados, de ser así, ve a recogerla y tírala en sentido contrario. A partir de aquí seguro que ya irán tras ella.

Otro juguete casero y muy útil para pasar un agradable rato con ellos es, simplemente, un palo largo de unos 40-50cm y fino, sea de madera o de plástico, al que le engancharás en uno de los extremos un cordón viejo por ejemplo. Ya tienes una caña para gatos. ¿Qué hacer con ella? ¡Sí! Moverla de un lado a otro. Recorre los pasillos de tu hogar con rapidez -y con cuidado 😉 -, y de tanto en cuando deja que toquen y/o muerdan la cuerda.

Más consejos para vivir a gusto con gatitos inquietos

Aparte de jugar todos los días, hay otras cosas que deben hacer los gatitos para estar bien. Una de ellas es comer un alimento de alta calidad, sin cereales ni subproductos. Hoy en día hay muchas marcas que son muy buenas, como Applaws, Orijen, Acana, Taste of the Wild,… Tan solo debes leer la etiqueta de los ingredientes y descartar aquellas que lleven los que hemos mencionado antes.

Otra cosa que deben hacer, y muy importante, es la de dormir tranquilos. Especialmente si hay niños en casa los felinos no suelen dormir mucho ni bien, lo cual es un problema. Hay que saber que tienen que pasar entre 16 y 18h al día durmiendo, y que durante esas siestas que se den no los tiene que molestar nadie, pues de lo contrario podrían enfermar. Todos los miembros de la familia deben de respetarlos y cuidarlos con cariño.

Por último, como su cuidador tienes que dedicar tiempo y enseñarles a no morder y a no arañar. En los enlaces se explica cómo hacerlo con paciencia 🙂 . Si no lo haces ahora que son jóvenes de adultos morderán más y más fuerte, y aunque se les puede enseñar a no hacerlo les costará más aprender.

Y con esto termino. Espero que este post te haya sido de utilidad.

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Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos pequeños felinos son muy independientes, pero lo cierto es que son unos grandes compañeros y amigos.

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