En cuanto decidimos llevar a casa a un gato debemos de hacer lo posible para que tenga una vida larga, pero sobretodo feliz. Por ello, es muy importante que cada vez que sospechemos que se encuentra mal de salud lo llevemos al veterinario, ya que de lo contrario su situación podrÃa empeorar considerablemente.
Una de las afecciones más recurrentes en el mundo felino es la faringitis en gatos. Al igual que ocurre con los seres humanos, las molestias asociadas a esta inflamación son diversas y pueden variar en intensidad. Es fundamental que como tutores sepamos identificar cuáles son los sÃntomas, las causas subyacentes y el tratamiento adecuado para garantizar una recuperación rápida y completa.
¿Qué es la faringitis y la nasofaringitis en gatos?
La faringitis es la inflamación de la faringe, la cual ocurre normalmente como consecuencia de una infección vÃrica o bacteriana. Esta condición puede desencadenarse en cualquier momento; por ejemplo, una simple bajada de defensas favorece que los patógenos entren en el organismo con facilidad. El periodo de incubación suele oscilar entre 1 y 3 dÃas, aunque este tiempo puede variar según la fortaleza del sistema inmune del peludo.
Por otro lado, existe la nasofaringitis aguda, que es la inflamación de la nasofaringe (la zona posterior de la nariz y la garganta). Esta suele estar vinculada al llamado complejo respiratorio felino, un conjunto de sÃntomas que afectan las vÃas respiratorias superiores. Los agentes causales más frecuentes son el herpesvirus felino tipo 1 (FHV-1) y el calicivirus felino (FCV). Estos virus son altamente contagiosos y pueden permanecer latentes en el organismo, reactivándose en periodos de estrés.
Además de las causas infecciosas, la faringitis puede deberse a la presencia de algún cuerpo extraño, como un trozo de hierba, astillas o pequeños objetos ingeridos accidentalmente. También existen agentes irritantes ambientales que pueden inflamar la zona. Independientemente de la causa, los sÃntomas aparecerán rápidamente y requerirán medidas inmediatas.

¿Cuáles son los sÃntomas del dolor de garganta en gatos?
Detectar la faringitis puede ser un reto porque los gatos tienen una tendencia natural a ocultar sus malestares. Por ello, debemos prestar atención a cambios sutiles en su comportamiento. Los sÃntomas son muy similares a los que experimentamos los humanos cuando tenemos la garganta inflamada:
- Dolor al tragar y dificultad para ingerir alimento.
- Movimientos frecuentes de deglución (tragar saliva repetidamente).
- Ronquera o pérdida total de la voz.
- Pérdida de apetito: al estar congestionados pierden el olfato, lo cual es vital para que la comida les resulte apetecible.
- ApatÃa y pérdida de interés en el juego o en su entorno.
- Malestar general y letargo.
- Fiebre, que se manifiesta como calor corporal elevado y decaimiento.
Si la patologÃa es una nasofaringitis o gripe felina, podrÃamos observar signos adicionales como estornudos repetitivos, secreciones nasales (transparentes al inicio y purulentas o verdosas si hay infección bacteriana secundaria), ojos llorosos con legañas y una respiración más ruidosa debido a la congestión.
¿Cómo se realiza el diagnóstico veterinario?
Una vez que sospechemos que el gato tiene faringitis, debemos acudir al veterinario sin demora. El proceso de diagnóstico comienza con una anamnesis detallada, donde el profesional preguntará sobre los sÃntomas observados y la lÃnea temporal de la enfermedad. Posteriormente, se realizará un examen fÃsico exhaustivo.
Durante la exploración, es probable que el veterinario nos pida sujetar firmemente al animal para evitar que se mueva o arañe, ya que el estrés de la consulta puede alterar la conducta del gato. En casos más complejos, el médico podrÃa requerir pruebas adicionales para diferenciar entre una infección viral, una bacteriana o la presencia de un tumor en la garganta, especialmente en gatos geriátricos.

Tratamientos para la faringitis en gatos
El tratamiento variará drásticamente según la causa diagnosticada. Si el veterinario confirma una inflamación infecciosa, procederá a recetar antibióticos para combatir bacterias o prevenir infecciones secundarias que podrÃan derivar en neumonÃa. En casos de herpesvirus, se pueden utilizar antivirales como el famciclovir para reducir la gravedad de los sÃntomas.
Si el problema es un cuerpo extraño, el profesional anestesiará al gato y extraerá el objeto con pinzas especializadas. En cuadros de congestión severa, podrÃan indicarse descongestionantes o antihistamÃnicos bajo estricta supervisión.
Cuidados esenciales en el hogar
El tratamiento médico debe complementarse con cuidados intensivos en casa. Lo primero es proporcionarle una habitación tranquila, libre de corrientes de aire y ruidos fuertes, donde tenga su cama, agua y comida. Aunque el gato esté apático, es aconsejable invitarle a jugar suavemente cada dÃa, siempre que no lo veamos excesivamente agotado.
La hidratación es crÃtica. Si notas que bebe menos agua debido a la congestión, una fuente de agua puede animarle, ya que prefieren el agua en movimiento. Para la alimentación, dado que el dolor al tragar es intenso, debemos darle comida húmeda para gatos (marcas como Applaws o Animonda). Se recomienda evitar alimentos con cereales o subproductos, ya que su sistema digestivo debilitado no procesará bien estos ingredientes.

Consejo extra: Prueba a templar ligeramente la comida húmeda unos segundos para intensificar su aroma y estimular su apetito. Si pasan más de 24 horas sin que el gato coma nada, contacta inmediatamente al veterinario.
Prevención y mantenimiento de la salud respiratoria

Aunque la faringitis no se puede prevenir al 100%, ya que es altamente contagiosa entre felinos, podemos fortalecer sus defensas siguiendo estas pautas:
- Implementar una dieta carnÃvora: Los gatos son carnÃvoros estrictos. Opta por marcas que contengan al menos un 70% de carne real (como Orijen, Taste of the Wild o True Instinct High Meat) y evita los piensos basados en cereales.
- Controlar el acceso al exterior: Mantener puertas y ventanas cerradas evita que contraigan virus de otros gatos callejeros, especialmente en los dÃas más frÃos.
- Fomentar el calor corporal: Permite que el gato se refugie bajo las mantas o duerma contigo. Al descender la temperatura, sus defensas pueden bajar y son más propensos a sÃntomas respiratorios.
- Cumplir el calendario de vacunación: Las vacunas protegen contra los virus principales del complejo respiratorio, reduciendo la probabilidad de complicaciones graves.
- Higiene rigurosa: Si tienes varios gatos, no compartas comederos ni bebederos durante un brote. Desinfecta el arenero eliminando la arena sucia, enjuagando con agua tibia y aplicando un spray desinfectante apto para mascotas.
Es fundamental recordar que nunca se deben administrar medicamentos humanos ni remedios caseros sin prescripción, ya que muchos componentes son tóxicos para los felinos. Si observas que tu mascota presenta dificultad para respirar, fiebre alta o una apatÃa extrema que no mejora en 48-72 horas, la intervención profesional es la única vÃa segura para su recuperación.
Mantener un ambiente cálido, una nutrición basada en proteÃnas animales y un control veterinario periódico es la mejor estrategia para combatir la faringitis y asegurar que nuestro compañero peludo disfrute de una vida plena y saludable.

