Resulta innegable que en España nos encantan los animales, y eso se nota un montón cuando echamos un vistazo a las cifras de la industria. Actualmente, nuestro país se mantiene como uno de los pesos pesados dentro del panorama europeo en lo que a alimentación para mascotas se refiere, lo que sitúa a nuestro mercado en una posición envidiable dentro de la estrategia de las grandes compañías del sector.
Echando un ojo a los datos más recientes que nos llegan desde la federación europea de la industria, conocida como Fediaf, queda claro que el crecimiento no es una casualidad. El informe de este último año subraya que España no solo tiene un volumen de consumo relevante, sino que su papel es fundamental para entender cómo se mueve el dinero y la producción de alimentos en todo el continente, alimentando a millones de peludos cada día.
Población animal y el potencial del mercado nacional
Si nos ponemos a contar animales, la verdad es que los números impresionan bastante. España cuenta con una población que supera los 16,4 millones de animales de compañía, donde los perros y los gatos son, lógicamente, los reyes del cotarro. En concreto, andamos por los 6,9 millones de canes y casi 5 millones de felinos, una cifra que pone de manifiesto que en casi cada esquina hay un hogar que necesita llenar el comedero a diario.
A nivel europeo, la cosa también está que arde, con unos 306 millones de mascotas en total. España solo tiene por delante a gigantes como Reino Unido, Francia o Alemania, lo que nos deja en una división de honor muy interesante. Pero ojo, que no todo son perros y gatos; en nuestras casas también hay sitio para 3,2 millones de pájaros y una cantidad nada despreciable de acuarios y terrarios que también contribuyen a que la industria del petfood siga viento en popa.
Preferencias de consumo: ¿qué eligen los dueños?
Cuando llega el momento de pasar por caja, los hábitos de los propietarios españoles y europeos muestran diferencias muy curiosas dependiendo de si tienen un perro o un gato. En el mundo canino, el alimento seco sigue siendo el rey absoluto, representando el 60 % del volumen de ventas. Sin embargo, los snacks y premios para perros tienen cada vez más fuerza, suponiendo ya un 27 % del valor total del mercado, porque a quién no le gusta darle un capricho a su mejor amigo de vez en cuando.
Con los gatos la película cambia totalmente. A los mininos les va mucho más la marcha del alimento húmedo, que supone el 61 % del volumen comercializado. Resulta llamativo que, aunque se produzca más cantidad de comida para perros, en términos de valor económico los gatos están casi a la par, representando la mitad del valor total del mercado europeo. Esto nos dice que el sector felino es extremadamente rentable y que los dueños de gatos no escatiman en gastos para que sus mascotas coman de lujo, analizando a veces cuántas veces debe comer mi gato para optimizar su dieta.
Sostenibilidad y el futuro de la fabricación en España
Un punto que no podemos pasar por alto es cómo se lo están currando las empresas españolas para ser más respetuosas con el medio ambiente. A través de la asociación nacional Anfaac, el sector ha dejado claro que la economía circular es el camino a seguir. La industria del petfood es experta en aprovechar subproductos de la cadena de alimentación humana que, de otro modo, acabarían en la basura, transformándolos en nutrientes de alta calidad para nuestras mascotas.
Además de aprovechar recursos, las plantas de producción en España están invirtiendo a tope en tecnología para reducir los malos olores y las emisiones. Se está trabajando duro en el uso de embalajes sostenibles y en medir la huella ambiental con métodos súper precisos que permiten al consumidor saber qué impacto tiene lo que compra. Todo este esfuerzo se vio respaldado por eventos de gran calado como el congreso anual de la industria celebrado en Madrid, donde quedó claro que la transparencia y la nutrición responsable son las señas de identidad del futuro.
La realidad del sector nos muestra un panorama donde la industria española del petfood no solo crece en cantidad, sino también en calidad y conciencia social. Con una facturación europea que ronda los 29.400 millones de euros y una capacidad productiva que supera los 9 millones de toneladas, España se afianza como un motor clave que combina la pasión por los animales con una gestión empresarial eficiente y sostenible. Este ecosistema, formado por cientos de empresas y plantas de producción, asegura que el bienestar de nuestras mascotas siga siendo una prioridad económica y social en los próximos años.
