La raza de gatos híbridos Savannah es todavía muy poco conocida, lo que hace que haya muy pocos ejemplares. Pero si eres uno de los que quieren convivir con un peludo realmente único y muy activo, sin duda este es uno de los compañeros animales más especiales que puedes elegir.
Sin embargo, tienes que tener en cuenta que es un animal bastante grande y muy enérgico, al que vas a tener que enseñar desde muy pequeño ciertas normas básicas de convivencia que ahora veremos, para que el día de mañana no surjan problemas. Además, su origen híbrido (cruce entre gato doméstico y serval africano) hace que su carácter y sus necesidades sean algo diferentes a las de otros gatos. Por eso, si quieres saber cómo cuidar a un gato Savannah, no dejes de leer.
Características básicas del gato Savannah que influyen en sus cuidados

Antes de entrar en los cuidados diarios, conviene conocer algunas de las características físicas y de carácter del Savannah, ya que explican por qué necesita ciertas atenciones específicas:
- Tamaño y cuerpo: es un gato esbelto, de patas largas y cuerpo alargado. Su altura y peso finales dependen de lo próximo que esté a las primeras generaciones del cruce con el serval, pero en general es un gato más grande y atlético que la mayoría de razas domésticas.
- Pelaje: el manto es corto y suele ser moteado, con manchas oscuras sobre fondo dorado, plateado o marrón, aunque pueden aparecer otros patrones como marmolado o clásico. Este pelaje recuerda mucho al de un pequeño felino salvaje.
- Cabeza y rasgos faciales: tiene orejas grandes, ahuecadas y erectas, ojos algo caídos con marcas oscuras tipo “lágrima de guepardo” y una nariz ancha. Su expresión es muy intensa y vigilante.
- Cola: suele ser más bien corta, con anillos negros y la punta negra y lisa, un rasgo muy característico.
- Carácter: es un gato muy activo, curioso y juguetón, con un temperamento que a menudo se compara con el de los perros. Puede ser muy sociable si se socializa bien desde pequeño, pero otros ejemplares pueden resultar tímidos con extraños.
- Nivel de energía: tiene un nivel de actividad medio-alto o muy alto. Muchos Savannah son capaces de saltar más de dos metros y disfrutan explorando, escalando y jugando al agua.
Todas estas características hacen que, para que esté equilibrado y sano, necesite una alimentación muy cuidada, una buena educación temprana, mucha estimulación mental y un entorno adecuado.
Aliméntalo con comida de alta calidad

Todos los gatos, independientemente de si son de raza o mestizos, necesitan comer carne. Son carnívoros estrictos y deben obtener de su dieta decenas de nutrientes específicos (aminoácidos como la taurina, determinadas vitaminas, minerales, ácidos grasos, etc.) presentes principalmente en los tejidos animales. En el caso del Savannah, que es un gato de gran tamaño y muy activo, una alimentación deficitaria se nota todavía más en su energía, desarrollo muscular y salud general.
Para que tu Savannah tenga un ritmo de crecimiento adecuado y una mejor salud, es muy importante que le des piensos que no tengan ni cereales ni subproductos, formulados con un alto porcentaje de proteínas de origen animal. Algunos ejemplos son Applaws, Acana, Orijen, Taste of the Wild o True Instinct (la variedad High Meat). Este tipo de alimentos están mejor adaptados a su fisiología carnívora y ayudan a mantener un peso corporal óptimo y una buena masa muscular.
Otra opción igualmente recomendable es darle Dieta Yum para gatos, Summum o dieta BARF, esta última siempre con el seguimiento de un nutricionista felino. Una alimentación cruda bien formulada puede aportar un perfil nutricional muy completo, pero es esencial que esté equilibrada y supervisada para evitar carencias o excesos de minerales.
Ten en cuenta también:
- Etapa de vida: un Savannah cachorro necesita una dieta con mayor densidad calórica y proteica, mientras que un adulto menos activo requerirá un equilibrio distinto para no engordar.
- Control de cantidad: es importante medir bien las raciones diarias para evitar sobrepeso, algo que puede afectar a sus articulaciones y corazón.
- Húmedo y seco: puedes combinar alimento seco y húmedo según las preferencias del gato. La comida húmeda contribuye a una mayor ingesta de agua y favorece la salud urinaria.
Mantenlo limpio a diario

Si bien pasará, como todo felino, gran parte de su tiempo acicalándose, puedes ayudarle a estar todavía más limpio si le cepillas el pelo a diario con un cepillo tipo carda o, aún mejor, con el Furminator, que es un peine de púas rígidas que elimina prácticamente todo el pelo muerto.
Su pelaje es corto y en principio no requiere un mantenimiento complicado, pero el cepillado frecuente tiene varias ventajas: reduce la cantidad de pelo que ingiere al lamerse, mantiene el manto más brillante y te permite revisar su piel en busca de posibles parásitos, heridas o irritaciones. Además, muchos Savannah disfrutan de estas sesiones de higiene como un momento de vínculo y caricias con su familia humana.
Así, evitarás que se le formen las temidas bolas de pelo en su estómago, las cuales le pueden ocasionar estreñimiento, vómitos y malestar general. En cuanto al baño, no suele ser necesario si el gato está sano y vive en interior, pero si por algún motivo tienes que bañarlo, utiliza siempre productos específicos para gatos y sécalo muy bien después. Algunos Savannah se sienten atraídos por el agua y juegan con ella, pero aun así conviene respetar sus límites y no forzarlo.
Edúcalo con respeto y paciencia
El Savannah tiene un carácter similar al que tienen los perros: es dócil, cariñoso y disfruta jugando. Además, gracias a su gran inteligencia y curiosidad, aprende con facilidad normas básicas, trucos sencillos o incluso a caminar con correa. Pero, como nadie nace sabiendo, desde el primer día que llega a casa tendrás que enseñarle que hay una serie de cosas que no puede hacer, como arañar y morder a las personas.
¿Cómo se consigue eso? Con mucha paciencia y constancia, usando siempre el refuerzo positivo. Evita totalmente los castigos físicos, los gritos o los sustos, ya que solo generan miedo y pueden empeorar su comportamiento.
Cada vez que te arañe y/o te muerda, no muevas la parte de tu cuerpo que haya sido atacada durante unos segundos. Así el gato la soltará. Cuando lo haga, bájalo de donde esté, espera cinco segundos y dale un premio (caricia, golosina, peluche). Si vuelve a subirse, cosa que probablemente hará, y se porta bien, dale de nuevo un premio. De este modo aprende que la calma y el buen comportamiento tienen consecuencias agradables.
También es muy útil ofrecerle rascadores robustos y altos, juguetes para morder y estructuras para trepar, de forma que pueda canalizar su energía de manera adecuada. Un Savannah aburrido o sin alternativas aceptables tiende mucho más a arañar muebles o a jugar de forma demasiado brusca. La socialización temprana y la exposición positiva a distintos estímulos y personas ayudan a que sea más equilibrado y confiado.
Hazle hacer mucho ejercicio
Al ser un peludo con un nivel de energía medio-alto, es muy importante que haga mucho ejercicio todos los días de su vida. El Savannah no es un gato para hogares donde casi no se juega ni se interactúa con él: necesita retos, movimiento y estimulación mental para estar equilibrado.
Por ello, si dispones de un jardín o terreno vallado no dudes en sacarlo fuera y jugar con él con una pelota u otro juguete. Un recinto exterior seguro, donde no pueda escapar ni entrar en contacto con fauna silvestre, le permitirá correr, saltar y explorar de forma controlada.
Si no dispones de espacio para este fin, no te preocupes. Puedes enseñarle a pasear desde cachorro y llevártelo a dar una vuelta por alguna zona tranquila. Muchos Savannah aceptan muy bien el arnés y la correa, siempre que se les acostumbre poco a poco y asociándolo a experiencias positivas.
Dentro de casa, ofrece juguetes interactivos, cañas, pelotas, túneles, circuitos de bolas y lugares altos donde trepar. Las sesiones de juego diarias contigo, de unos minutos repartidos a lo largo del día, son esenciales para que descargue energía y fortalezca el vínculo contigo.

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Vivir con un Savannah requiere combinar buena alimentación, educación respetuosa, higiene, ejercicio, controles veterinarios y mucha interacción. Si puedes ofrecerle todo esto, tendrás a tu lado un gato impresionante, activo y muy leal que llamará la atención de cualquiera que lo conozca.