¿Cuántas veces al día le doy de comer a mi gato? Guía completa según su edad y necesidades,https://www.notigatos.es/cuantas-veces-al-dia-le-doy-de-comer-a-mi-gato/,www.notigatos.es,true,407,6,
Tan importante como darle agua a nuestro querido amigo es asegurarse de que come a diario, pero si es la primera vez que convivimos con uno probablemente nos preguntemos cuántas veces al día le doy de comer a mi gato, ¿verdad?
Para que tenga un buen desarrollo y un mejor crecimiento debemos de darle una comida de alta calidad, varias veces a lo largo del día. Pero, ¿cuántas exactamente y cómo adaptarlo a su edad, peso, estilo de vida o tipo de alimento?
El comportamiento natural del gato y por qué come muchas veces
Hasta hace unos diez mil años, cuando los gatos todavía no habían tenido contacto con humanos, se comportaban como lo que son: animales depredadores nocturnos. Esto significa que se mantenían activos por la noche, que era cuando sus presas estaban más desprotegidas. Sin embargo, al ser de pequeño tamaño ellos también tenían muchos enemigos, de modo que iban comiendo un poquito cada vez que podían. Este comportamiento perdura hoy día.
En libertad, un felino cazador puede llegar a atrapar entre 10 y 20 presas pequeñas al día, cada una con pocas calorías, lo que se traduce en muchas comidas pero de muy poca cantidad. De ahí que su sistema digestivo esté preparado para ingerir raciones pequeñas y frecuentes, en lugar de dos platos muy abundantes como podríamos hacer los humanos.
Desde luego, al vivir dentro de los hogares no tienen que preocuparse de nada, pero sus hábitos alimenticios no han cambiado mucho. Siguen comiendo pequeñas cantidades cada vez. Es por eso por lo que es muy aconsejable dejarles el comedero lleno, pues suelen saber (las excepciones serían aquellos gatos a los que les encanta comer, como a una de las mías ) cuánto deben de llevarse a la boca.
Hay que tener en cuenta, además, que los gatos comen para cubrir sus necesidades energéticas: un animal muy activo puede necesitar más calorías y repartirlas en más tomas, mientras que uno muy tranquilo o esterilizado necesitará menos alimento y un control algo más estricto.
Dejar la comida siempre puesta o dar raciones: qué es mejor
En casa podemos optar básicamente por dos formas de alimentación:
- Alimentación ad libitum (comida siempre disponible).
- Alimentación controlada (raciones medidas en horarios concretos).
Ad libitum consiste en dejar a su alcance alimento seco de forma continua y que sea él quien controle la cantidad y las veces que come. Esta pauta se parece bastante a su comportamiento natural y es muy cómoda para los humanos. Muchos gatos son capaces de autorregularse muy bien y mantener un peso estable comiendo así, sobre todo si son activos.
Pero no siempre funciona. Algunos gatos, en especial los esterilizados, sedentarios o muy glotones, tienden a comer más de lo que necesitan, lo que aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad. También puede ser complicado usar este sistema en hogares con varios gatos, porque uno puede comer más que los demás sin que nos demos cuenta.
Por eso, para muchos casos es mejor la alimentación controlada: ofrecemos una cantidad diaria concreta y la dividimos en varias tomas. De esta manera:
- Controlamos mejor cuánto come realmente.
- Podemos ajustar la ración si está demasiado delgado o con unos kilos de más.
- Es más fácil detectar cambios en el apetito, que a veces indican problemas de salud.
Ahora bien, para aquellos que quieren controlar mejor el peso de su amigo y que además tienen mucho tiempo que dedicarle, podrán darle de comer unas 5 veces al día. ¿Cuánta cantidad? Para saberlo con exactitud hay que dividir la cantidad diaria por el número de tomas. Por ejemplo, si la cantidad total son 200 gramos, se divide 200 por 5, que nos da 40. Pues bien, siendo así le tendríamos que dar cinco raciones de 40 gramos a lo largo del día.

Cuántas veces debe comer un gato según su edad
La edad es uno de los factores que más influyen tanto en la cantidad como en la frecuencia de las comidas. A grandes rasgos, podemos guiarnos por estas pautas generales (pensando siempre en un gato sano y de peso normal):
- Gatitos de 2 a 3 meses: unas 5 tomas al día, con alimento específico para cachorros y, si lo necesitan, algo de leche especial para gatitos.
- Gatitos de 3 a 5 meses: se puede reducir a unas 4 tomas al día, aumentando ligeramente la cantidad por ración.
- Gatitos a partir de 5 meses: lo habitual son 3 comidas diarias (desayuno, comida y cena).
- Gato adulto sano: entre 2 y 3 comidas al día suelen ser suficientes, siempre respetando la ración total diaria recomendada.
- Gato adulto esterilizado: conviene mantener 2-3 tomas pero cuidando mucho la cantidad, ya que su metabolismo se vuelve más lento y tienden a engordar.
- Gato senior: normalmente mantiene el mismo número de tomas (2-3 al día), aunque algunos prefieren más comidas pero muy pequeñas a lo largo del día.
Más importante que la hora exacta es que el gato tenga una rutina estable: que sepa más o menos cuándo va a comer y cuánta comida se le ofrece. Los cambios bruscos de horario o de cantidad pueden producir estrés y ansiedad por la comida en algunos felinos.

Cuánta cantidad de comida darle a tu gato
Además del número de veces que come, es fundamental saber qué cantidad total necesita al día. Esta cantidad depende de varios factores:
- Peso y tamaño del gato.
- Nivel de actividad (muy activo o sedentario).
- Si está esterilizado o no.
- Tipo de alimentación (pienso, comida húmeda, dieta casera o mixta).
Como orientación general:
- Un gato adulto de unos 4 kg suele necesitar entre 200 y 250 kilocalorías al día.
- En pienso seco, eso suele traducirse en unos 50-70 g diarios para un gato medio de 4-5 kg, repartidos en 2-3 tomas.
- En comida húmeda, normalmente ronda los 150-200 g diarios, también divididos en varias tomas.
Si combinamos pienso y latas (alimentación mixta), tendremos que reducir proporcionalmente la cantidad de cada uno. Por ejemplo, si le damos 100 g de comida húmeda, la ración de pienso puede bajar a unos 25-30 g al día, siempre adaptándolo a las indicaciones del fabricante y a cómo veamos a nuestro gato.
En el caso de gatos esterilizados, que tienden a moverse menos y a comer un poco más de lo que necesitan, suele recomendarse reducir la ración alrededor de un 20-30% respecto a un gato no esterilizado del mismo peso, o usar un pienso específico para gatos esterilizados con menos calorías.

Cómo alimentar a un gatito huérfano o muy pequeño
Otro tema aparte sería el caso de alimentar a un gatito bebé que se ha quedado huérfano. Durante el primer mes de vida debe de dársele biberón cada 2-3 horas, y a partir de la quinta semana se debe de empezar a dar comida húmeda para gatitos. Tienes más información aquí y en este otro enlace te explicamos qué come un gato de un mes.
En gatitos lactantes muy pequeños, sobre todo recién nacidos, las tomas deben ser aún más frecuentes: muchas veces cada hora y media o dos horas, siguiendo siempre las indicaciones de la leche maternizada específica para gatos. Es básico:
- Usar leche especial para gatitos, nunca leche de vaca.
- Calentar el biberón a una temperatura tibia, no hirviendo.
- Dar el biberón con el bebé en posición natural, con la tripa hacia abajo.
- Estimular la zona ano-genital después de cada toma para que haga pis y caca, como haría su madre.
A medida que el cachorro crece, come más cantidad por toma pero va necesitando menos tomas al día. Sobre los dos meses empiezan a destetarse y podemos ir introduciendo cada vez más comida húmeda específica para gatitos, manteniendo la leche un tiempo hasta que toleren bien la alimentación sólida.

Señales de que tu gato come bien (o no)
Aunque sigamos tablas y recomendaciones, cada gato es único. Algunas señales de que la alimentación y la frecuencia de las comidas son adecuados son:
- Peso estable y acorde a su tamaño y raza.
- Pelaje brillante y sin caída excesiva.
- Buen nivel de energía, sin apatía ni hiperactividad continua.
- Digestión normal, con heces bien formadas y sin vómitos frecuentes.
Por el contrario, si ves que pierde apetito, engorda muy rápido, adelgaza sin motivo o está obsesionado con la comida, es importante revisar tanto la cantidad diaria como el número de tomas y consultar con tu veterinario.
Un gato bien alimentado, con la frecuencia de comidas adaptada a su edad y estilo de vida, tendrá más energía para jugar, un sistema inmunitario más fuerte y muchas más posibilidades de disfrutar de una vida larga y saludable, así que merece la pena dedicarle un poco de tiempo a ajustar su rutina de alimentación.
Espero que te haya sido de utilidad
