No hay nada más tierno que ver a tu gato dormir, ¿verdad? Se le pone una carita tan bonita, tan inocente,… que dan ganas de acariciarlo o incluso de darle muchos besos. En momentos así, cuesta apartarle la mirada. Y es que claro, si está tan tranquilo igual es porque está soñando con algún momento que haya tenido muy especial, pero ¿cuál?
Hasta ahora, nadie ha podido averiguar qué es lo que sueña el felino. Lo que sí que te podemos decir es que pasa mucho, mucho tiempo durmiendo. Sepamos cuántas horas duermen los gatos.
¿Cuántas horas duermen los gatos?


La naturaleza es sabia. Cada ser vivo duerme la cantidad de horas que necesita dependiendo del tiempo que necesite para alimentarse y/o de los días que pueda permanecer sin comer. En el caso de los gatos, se pueden permitir dormir muchas horas. Muchísimas. Vamos, que si cualquiera de nosotros durmiese lo que hacen ellos, pensarían que tendríamos un trastorno del sueño.
Cuando los gatitos son todavía bebés (de 0 a 4 semanas), pasan más del 90% del día planchando la oreja, lo que equivale a unas 18-20 horas. A partir del mes, poco a poco van reduciendo el sueño hasta que, al cumplir más o menos el año, pasan a dormir entre 14 y 16 horas. Si va a ser un gato grande, como los Maine Coon, al tener un desarrollo más lento puede continuar durmiendo como un cachorro hasta pasado el año.
En gatos adultos de interior es habitual un rango de 13-16 horas diarias, pudiendo llegar a 20 horas en jornadas muy tranquilas. Los que tienen acceso al exterior suelen dormir algo menos por mayor estimulación y actividad. Tras el amanecer muchos felinos hacen su primera siesta del día; no es raro que reclamen el desayuno y vuelvan a dormitar poco después.
La especie es crepuscular: están más activos al amanecer y atardecer. Por eso, aunque a veces parezcan nocturnos, por lo general aprovechan la noche para dormir y concentrar picos de juego a primeras y últimas horas del día.
Fases del sueño


Los gatos pasan por diferentes fases del sueño que son:
- Fase REM: esta fase constituye el 60% del tiempo que pasan durmiendo. Durante la fase REM se producen los sueños con manifestaciones físicas como el movimiento rápido de los ojos, el movimiento de las patas, uñas, bigotes y/u orejas. También pueden maullar o cambiar de postura. Aunque estén profundamente dormidos, su cerebro se mantiene en alerta, que es por lo que se pueden disfrutar de las caricias mientras duermen.
- Fase no-REM: en esta fase el cuerpo se repara, y si son gatitos crecen. Los sueños que pueden tener no son tan vívidos, de modo que permanecerán más quietos y tranquilos en su cama.
En la práctica alternan micro siestas de 15-30 minutos de sueño ligero con tramos más profundos que, sumados a lo largo del día, pueden acumular varias horas de sueño profundo. Durante REM verás temblores, patitas que se mueven o bigotes que vibran: señales de que están soñando. Es preferible no despertarlos bruscamente en esta fase.
¿Por qué los gatos duermen tanto?

El motor principal es su instinto depredador. Cazar exige picos de gasto energético y los felinos conservan energía durmiendo para estar listos cuando toque perseguir una presa. Aunque tu gato viva en casa y no cace, su programación biológica mantiene ese patrón.
Además, hay factores que incrementan o reducen el descanso:
- Edad: gatitos en crecimiento y gatos mayores pueden alcanzar hasta 20 horas al día. Los seniors pierden masa muscular y movilidad, por lo que bajan su actividad.
- Temperatura: con frío tienden a dormir más para conservar calor; en días muy calurosos buscarán siestas largas en lugares frescos y activarán su juego cuando cae la temperatura.
- Entorno y estímulos: el aburrimiento en interiores eleva las horas de sueño. Más juego y enriquecimiento reduce la somnolencia diurna.
Patrón diario, siestas y comportamientos curiosos

Muchos gatos ajustan parte de su rutina a la de su familia humana, pero siguen siendo polifásicos: duermen en múltiples episodios a lo largo del día. No te extrañe que te despierten al amanecer pidiendo comida y luego caigan rendidos en su primera siesta.
Eligen sitios seguros y cálidos: radiadores, sofás, cajas o incluso armarios por su silencio y abrigo. Si duermen con el lomo apoyado a una pared, buscan protección para no ser sorprendidos por la espalda.
También es habitual que ronquen durante el sueño profundo. En gatos braquicéfalos (como persas) o con sobrepeso es más frecuente por su anatomía o compresión de vías respiratorias. Si el ronquido aparece de repente o se acompaña de dificultad respiratoria, consulta.
Muchas veces se tumban sobre ti: confían, buscan calor y les resultas cómodo. Al despertar, verás estiramientos amplios y bostezos para activar músculos y circulación.
¿Es malo que mi gato duerma tanto?

Un gato puede dormir mucho y estar sano. Lo preocupante es el cambio respecto a su norma. Si de repente duerme más o menos, come peor, pierde peso o está apático, pide cita veterinaria. También vigila el sedentarismo: demasiadas siestas con poca actividad favorecen el sobrepeso.
Cómo mejorar el descanso (y su bienestar)
– Entorno tranquilo: ofrécele camas mullidas en zonas sin ruidos ni corrientes; los modelos tipo cueva aumentan la sensación de seguridad.
– Rutina predecible: horarios para comidas, juego y descanso ayudan a regular su ciclo.
– Estimulación diaria: rascadores, juguetes de caza, comederos interactivos y circuitos olfativos reducen el aburrimiento.
– Alimentación: evita raciones copiosas justo antes de dormir; reparte tomas y usa dispensadores que le hagan pensar.
– Feromonas: difusores ambientales pueden reducir el estrés en hogares con cambios o conviven varios animales.
– Veterinario: ante alteraciones de sueño, ronquidos nuevos, dolor o letargo marcado, busca diagnóstico.
Vídeo de gatos durmiendo
Para terminar, te dejamos con un precioso y divertido vídeo de gatos durmiendo. ¡Menudas posturas que adoptan!
Enlace: https://youtu.be/vwji6HiXWCs
Los gatos duermen mucho porque así optimizan su energía, alternando siestas ligeras y sueño profundo a lo largo del día; la edad, la temperatura y el entorno ajustan cuántas horas necesitan. Con un hogar enriquecido, rutinas estables y tu observación, disfrutarán de un descanso reparador y tú de un compañero más activo y saludable.