Cuándo adoptar un gato: mejor edad, preparación y consejos para acertar

  • Antes de adoptar valora tiempo, presupuesto, espacio y el acuerdo de toda la familia para asumir un compromiso de muchos años.
  • La edad mínima recomendable para adoptar un gatito es tras el destete completo, cuando ya come sólido y está bien socializado.
  • Adoptar un gato adulto permite conocer mejor su carácter, facilita elegir un perfil compatible y suele favorecer una convivencia tranquila.
  • Un proceso de adopción responsable y una primera visita veterinaria garantizan salud, seguridad y una buena adaptación al nuevo hogar.

Gatito joven en su casa

Vivimos en un mundo donde, lamentablemente, hay muchísimas personas que abandonan a sus gatos. Ya sea porque se mudan, porque cambian de situación personal o porque no quieren hacerse más cargo de ellos, los refugios de animales cada vez están más llenos de preciosos peluditos que lo único que quieren es una familia que los cuide como se merecen.

Si estás pensando en aumentar tu familia y te gustaría saber cuándo adoptar un gato, sigue leyendo para saber cuál es el mejor momento para llevar al peludito a tu hogar, qué edad es más adecuada en función de tu estilo de vida y qué necesitas preparar para que la adopción sea un éxito a largo plazo.

Gato adoptado en su nuevo hogar

Cosas hay que hacer antes de adoptar

Por mucho que te gusten los gatos es muy, muy importante que, antes de tomar la decisión, hagas una serie de cosas para que, llegado el momento, el nuevo peludo sea un motivo de alegría para todos y no una fuente de estrés. Adoptar implica tiempo, dinero y compromiso emocional, y conviene valorar todo con calma.

  • Habla con todos los miembros de tu familia: reuníos y hablad del tema, a ver qué les parece la idea. Llevar a un animal a una casa donde hay alguien al que no le gustan los peludos no siempre sale bien y puede generar conflictos de convivencia. Es importante que todos entiendan que el gato vivirá muchos años y que formará parte del día a día.
  • Estableced límites desde el principio: antes incluso de que el gato esté en casa, toda la familia debe ponerse de acuerdo en si van a dejar que suba al sofá, entrar en determinadas habitaciones o dormir con alguien. La educación del gato recaerá en los adultos, pero los niños también tienen que poner su granito de arena para no confundir al animal y respetar sus tiempos de descanso y juego.
  • Comprar todo lo necesario: una vez que todos están de acuerdo en que es momento de hacer crecer la familia, tocará irse de compras. El nuevo miembro necesitará un comedero y un bebedero, un buen rascador, juguetes variados para estimular su mente, una cama o refugio tranquilo y una bandeja higiénica, además de comida sin cereales de calidad, agua limpia y fresca y arena para gatos.
  • Espacio y entorno seguro: no hace falta tener una casa enorme, pero sí un espacio tranquilo con zonas para descansar, un arenero bien ubicado y lugares elevados donde pueda subirse sin peligro. Si tienes balcón, terraza o jardín, protégelo para prevenir caídas y fugas (mallas, redes, cerramientos) antes de que llegue el gato.
  • Tiempo y dedicación: aunque los gatos sean más independientes que los perros, necesitan atención diaria: juego, estimulación mental y rutinas de limpieza del arenero. Si pasas muchas horas fuera o no puedes dedicarle tiempo, quizá debas posponer la adopción hasta poder garantizarle interacción y compañía suficientes y evitar la ansiedad por separación.
  • Presupuesto y gastos: un gato puede vivir fácilmente más de 15 años. Debes considerar costes de alimentación, arena sanitaria, revisiones veterinarias, esterilización, vacunas, microchip y posibles imprevistos. Asegúrate de que no va a suponer un problema económico ni ahora ni dentro de unos años.
  • Responsabilidad a largo plazo: las necesidades del gato cambiarán con la edad. De joven necesitará mucho juego y actividad, y de mayor puede requerir medicación o revisiones más frecuentes. Pregúntate si podrás cuidarlo en el futuro incluso si tus circunstancias personales se modifican (mudanzas, hijos, cambios de trabajo).

Lista para adoptar un gato

cuidados de un gato adoptado
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¿Cuándo adoptar un gato?

Cuando esté todo listo en casa, será el momento de ir a por el gato. Pero surge una gran duda: ¿qué es mejor, adoptar a un gatito o a un gato adulto? Lo cierto es que depende tanto de la experiencia de la familia como del tipo de hogar y del tiempo disponible. Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes, por lo que conviene conocerlos antes de decidir.

Si ya hay animales en casa, lo más idóneo suele ser coger a un gatito, ya que le costará mucho menos adaptarse a convivir con otros gatos o incluso con perros. Los pequeños aprenden con rapidez el lenguaje de la especie que les rodea y, con una buena presentación gradual, suelen integrarse mejor.

Ahora bien, si no hay más peludos y la familia es tranquila (y quiere seguir siéndolo), lo más recomendable puede ser decantarse por un gato adulto, ya que tiene el carácter más formado y no se pasará el día correteando, sino más bien junto a vosotros pidiendo mimos y buscando ratos de calma en el sofá.

Gato mimoso

Edad ideal para adoptar un gatito

Una de las grandes preguntas es a qué edad conviene adoptar un gatito. Los expertos coinciden en que los gatitos deben permanecer con su madre hasta que se produce el destete natural, es decir, hasta que dejan de mamar de forma espontánea.

Durante las primeras semanas, la leche materna es el mejor alimento para un gatito y resulta fundamental para el correcto desarrollo de su sistema inmune. A partir de aproximadamente un par de meses, los gatitos empiezan a ser más independientes, comienzan a comer pienso o comida húmeda y la madre va reduciendo las tomas hasta dejarlas por completo.

Solo a partir de ese momento es recomendable separarlos e iniciar la adopción. Por eso, se considera que esta es la edad mínima adecuada para adoptar un gatito sano y bien socializado, siempre que haya completado el destete y haya podido convivir con su madre y hermanos el tiempo suficiente.

En algunos casos, la madre puede rechazar a sus pequeños antes de tiempo o puede faltar por enfermedad o abandono. En esas situaciones se recurre a la cría con biberón y leche maternizada específica, que debe ofrecerse cada pocas horas. Estos gatitos requieren muchísima dedicación, experiencia y supervisión veterinaria, por lo que no son la mejor opción para familias sin experiencia previa.

Esperar a que el gatito tenga la edad adecuada aumenta las probabilidades de que sea un gatito sano, con mejor comportamiento, que haya aprendido a usar el arenero y a relacionarse correctamente con otros gatos y con las personas.

Gato descansando en su nuevo hogar

Ventajas de adoptar un gato adulto

Existe la creencia de que adoptar un gato adulto puede ser más complicado, porque ya tiene hábitos adquiridos y una personalidad definida. Sin embargo, este aspecto no debería ser un motivo para descartar a los adultos, ya que precisamente conocer su carácter de antemano es una gran ventaja a la hora de saber si encajará contigo.

La mayoría de gatos adultos que viven en protectoras, refugios u hogares de acogida suelen ser felinos sociables y acostumbrados al contacto humano, muy necesitados de amor y cariño. Esto hace que, cuando llegan a un nuevo hogar seguro y tranquilo, se adapten con facilidad y se muestren muy agradecidos.

Incluso en el caso de gatos que hayan sufrido abandonos traumáticos o maltrato, sus posibilidades de socialización suelen ser altas si se les ofrece tiempo, paciencia y un entorno predecible. Durante los primeros días puede que se muestren asustados, pero a medida que comprueban que están a salvo, empiezan a relajarse y a confiar.

Es importante entender que muchos comportamientos problemáticos (miedo, agresividad, maullidos excesivos, eliminación fuera del arenero) son en realidad síntomas de estrés o enfermedad, no “manías” ni rasgos de carácter inamovibles. Con la ayuda de un profesional felino y del veterinario se pueden mejorar claramente.

Los aspectos realmente profundos del carácter (ser más tímido, muy juguetón, independiente, mimoso, territorial…) sí forman parte de su individualidad. Por eso, al adoptar un adulto puedes elegir un perfil de personalidad que encaje mejor con tu forma de ser, tu ritmo de vida y tu vivienda. Muchas veces, este es uno de los grandes motivos para recomendar adoptar un adulto cuando se busca un compañero estable y previsible.

Razones para adoptar un gato

Proceso de adopción responsable y primeros cuidados

Además de pensar en la edad ideal, hay que tener en cuenta cómo es el proceso de adopción responsable y qué ocurre en las primeras semanas con el gato ya en casa. La mayoría de protectoras pedirán datos básicos para evaluar que el entorno será adecuado y que puedes asumir el compromiso.

En muchas entidades se solicita ser mayor de edad, presentar un documento de identidad y, si vives de alquiler, contar con la autorización del propietario. También es frecuente que hagan preguntas sobre tu rutina, tiempo disponible, otros animales del hogar y tipo de vivienda, con el objetivo de encontrar el gato que mejor se adapte a ti.

Tras adoptar un gato, una de las primeras cosas que debes hacer es acudir a una clínica veterinaria. Allí comprobarán su estado general de salud, te explicarán qué vacunas y desparasitaciones necesita, programarán la esterilización si no está hecha y colocarán el microchip de identificación si aún no lo lleva.

También es muy recomendable realizar algunas pruebas diagnósticas básicas para descartar enfermedades frecuentes en gatos y recibir asesoramiento sobre la alimentación más adecuada según su edad y condición física. Este primer chequeo es clave para empezar su nueva vida contigo con las mejores garantías.

Adoptar un gato, sea adulto o gatito, implica muchos años de convivencia. Preparar el entorno, entender sus necesidades y elegir el momento correcto para traerlo a casa hará que tu nuevo compañero disfrute de una vida segura, estable y feliz a tu lado, y que tú puedas disfrutar de todo lo que un felino equilibrado y bien cuidado puede aportar a tu hogar.