¿Quieres que tu gato sea el más feliz del mundo? Seguro que sí, ¿verdad? ¡Y es que se hace querer tanto…! Con el paso del tiempo puedes ir descubriendo qué es lo que le gusta y qué es lo que no, pero si supieras de antemano lo que realmente le puede llegar a fascinar sería mejor, ¿no?
Pues aquí tienes una lista de las cosas que aman los gatos, explicadas con detalle para que puedas entender mejor su comportamiento y adaptar tu hogar y tus rutinas a sus necesidades felinas sin limitar su instinto.

Tomar el sol

Al ser un animal originario del desierto cálido, disfruta tomando el sol. Si sale al exterior, él mismo buscará el lugar idóneo para poder hacerlo, y si no, verás que se va a poner justo en aquel rincón donde los rayos del astro rey lleguen de manera directa.
Además del calor, los gatos aprovechan el sol para regular su temperatura corporal y ahorrar energía. Aunque la casa tenga una temperatura agradable, para ellos una superficie bien calentita es irresistible, sobre todo después de haber comido o de una sesión de juego intensa.
Conviene, eso sí, vigilar los tiempos de exposición si el gato tiene acceso al exterior o si el sol entra con mucha intensidad por las ventanas. Una cama cerca del sol pero con zonas de sombra, o cortinas ligeras, ayudarán a que pueda moverse libremente y protegerse cuando lo necesite.
A muchos gatos también les gusta tumbarse en el suelo donde entra un rayo de sol estrecho, o seguir el movimiento de la luz a lo largo del día. Esto responde a su gusto por los cambios de temperatura suaves y por tener diferentes rincones favoritos donde descansar.
Lugares altos
Un gato se siente un poco incómodo y vulnerable en el suelo; es por eso por lo que en cuanto tiene oportunidad sube a los muebles, ya que así puede controlar mucho mejor su territorio y, por lo tanto, sentirse más tranquilo. Desde las alturas puede observar todo lo que ocurre sin sentirse expuesto.
Por este motivo es muy importante dejar que se suba a las superficies y comprarle un árbol rascador. Las estanterías, repisas seguras, la parte superior de los armarios o muebles diseñados específicamente para gatos son auténticos paraísos felinos. Cuantas más rutas verticales tenga, más seguro y entretenido se sentirá.
Estar en alto también satisface su necesidad de observar el mundo en silencio: les encanta mirar por la ventana, seguir con la vista a las personas de la casa, o vigilar otros animales desde un lugar donde nadie pueda molestarles. Esta combinación de seguridad y control es clave para su bienestar emocional.
Si tu hogar es pequeño, puedes aprovechar mejor el espacio instalando baldas y pasarelas en la pared, o una torre de juegos que llegue casi hasta el techo. Así, tu gato tendrá más territorio útil sin necesidad de ocupar más metros cuadrados en el suelo.
Arañar

Es un gato. Arañar es un comportamiento instintivo de este animal. Si araña los muebles, no lo hará por querer destrozarlos, sino para marcar su territorio (es decir, para que el resto del mundo sepa que esa es su casa, además de la tuya claro). Al rascar, también se estira, ejercita sus músculos y elimina las capas muertas de sus uñas.
Si quieres evitar que lo haga en lugares inadecuados, debes de comprarle al menos un rascador o, en su defecto, darle una caja de cartón lo suficientemente grande para que puedas hacerle un agujero que le sirva de entrada y salida. Lo ideal es ofrecer varios tipos: verticales, horizontales y inclinados, con diferentes materiales como sisal, cartón o madera.
A los gatos les atraen especialmente los rascadores situados en zonas de paso y cerca de los lugares donde duermen. Colocarlos en un rincón aislado suele hacer que no les presten atención. Si tu gato ya ha elegido un mueble como favorito para arañar, pon un rascador justo delante o al lado para redirigir ese comportamiento.
Las cajas de cartón, además, funcionan como refugios seguros donde ocultarse, dormir o jugar al escondite. Muchos gatos prefieren una caja sencilla antes que un juguete caro, porque les aporta protección, les aísla del ruido y les permite vigilar el entorno desde un sitio cerrado.
Cazar
Cazar es un acto instintivo. Desde que es muy joven dedica buena parte de su tiempo a perfeccionar sus técnicas de caza a través del juego, por si el día de mañana tuviera la oportunidad de ponerlas en práctica con una presa de verdad. Incluso los gatos que viven exclusivamente en interiores sienten la necesidad de perseguir, acechar y saltar.
Para que sea feliz, pues, es importante jugar con él varias veces al día durante unos diez minutos. En este artículo tienes una selección de juguetes para gatos. Los más adecuados son los que imitan movimientos de presas, como cañas con plumas, pelotas pequeñas, juguetes que se deslizan por el suelo o túneles para esconderse.
El juego de caza cumple varias funciones: le permite liberar estrés, mantener un buen estado físico, reforzar el vínculo con su familia humana y prevenir problemas de comportamiento derivados del aburrimiento. Un gato que no puede canalizar su instinto cazador a través del juego puede volverse más nervioso, reactivo o apático.
Si pasas muchas horas fuera de casa, puedes dejarle juguetes interactivos o comederos tipo puzle para que tenga que «cazar» su comida. Esto estimula su mente y le ayuda a ocupar el tiempo de manera positiva, acercándose más a la forma natural en la que un felino conseguiría alimento en libertad.
Comer carne
Esto lo pongo por un motivo principal: están apareciendo cada vez nuevas marcas de comida para gatos que, al ver los ingredientes, parece que no pensaron en las necesidades nutricionales que tienen estos animales. Los gatos son carnívoros estrictos y su organismo está adaptado para obtener la mayor parte de sus nutrientes de la proteína animal.
Para que el felino que tienes en casa sea realmente feliz, debe de estar sano, y eso solo podrá ser así si se le da una alimentación para gatos adecuada; es decir, sin cereales y con un alto porcentaje -de mínimo un 70%- de proteína animal (y no vegetal). Una dieta de calidad contribuye a un pelaje brillante, buena energía, sistema inmunitario fuerte y menor riesgo de enfermedades.
También es importante ofrecerle comida fresca y agua limpia en todo momento. A muchos gatos les gusta tener el agua en un lugar separado de la comida, porque su instinto les indica que podría estar contaminada si se encuentra demasiado cerca. Puedes colocar varios cuencos de agua o una fuente en distintas zonas de la casa.
Respetar sus horarios y rutinas de alimentación le aporta seguridad. Algunos gatos prefieren varias tomas pequeñas repartidas a lo largo del día, mientras que otros se adaptan bien a comidas más concentradas. Lo esencial es evitar cambios bruscos y controlar su peso para que se mantenga en un estado físico saludable.
Tranquilidad

El gato que vive en un ambiente familiar tenso no llevará una buena vida; por el contrario, si se le deja que esté tranquilo, que duerma todas las horas que necesita, y si se le da cariño sin agobiarlo, será más fácil conseguir su confianza. Un hogar calmado, sin gritos constantes ni sobresaltos, es básico para su bienestar.
Los gatos pueden dormir muchas horas al día, y adoran descansar en lugares donde se sienten seguros, como tu cama, el sofá o cerca de sus humanos. A algunos les encanta dormir con sus dueños, colocándose a los pies o a un lado, porque así se sienten protegidos y, al mismo tiempo, ofrecen compañía.
También disfrutan cuando sus personas dedican tiempo a acariciarlos y mimarlos respetando sus límites. Si te busca mientras trabajas o se interpone entre tú y el ordenador, probablemente está pidiendo atención. En esos momentos, unos minutos de juego o caricias suaves pueden marcar la diferencia en su estado de ánimo.
La limpieza es otro aspecto que valoran mucho: que su arenero esté limpio y con suficiente arena, y que la zona de comida no acumule restos ni olores fuertes. Un entorno ordenado y predecible, con rutinas claras, reduce el estrés y favorece que el gato se sienta a gusto con su familia humana.
¿Qué otras cosas ama tu gato?
Los gatos, lejos de ser indiferentes, pueden crear vínculos muy profundos con las personas con las que viven. Muchos esperan en la puerta cuando su dueño vuelve, buscan su olor, lo acompañan por la casa e incluso muestran señales de alegría cuando regresa. Cuando se respeta su espacio y se cubren sus necesidades básicas y emocionales, el gato responde con afecto, juego y una convivencia armoniosa. Saber qué cosas ama tu gato te ayudará a ofrecerle una vida más plena, enriquecida y respetuosa con su verdadera naturaleza felina.